¡Enfrentemos la muerte victoriosamente!

“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquél que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26).

Los seres humanos mueren cada día.

Cada vez que sé que alguien muere, pienso en mi propia muerte, y también en la muerte, como lo que es, un fenómeno presente e inevitable en nuestra vida en esta tierra.

Antes de ayer por la mañana falleció Teodosio Flores. Lo conocí en Moyobamba (1988), cuando empezaba mi vida en Cristo. Él era un hombre diligente y trabajador. Leía la Biblia y conocía de Jesús. Era un hermano en Cristo. Lo visité varias veces mientras estuvo en Moyobamba. Luego, cuando compró tierra en Sullana, también lo visité.

Por circunstancias propias de la vida y el trabajo, no volví a verlo sino hasta la semana pasada. Me informaron que estaba muy enfermo. Hablé con él por teléfono y capté que estaba muy mal. Hablaba en muy débilmente. Le leí la Biblia y oramos juntos en esa ocasión. (Foto 1: Teodosio Flores y Marina, su esposa; y sus tres hijos, Pedro, Marina y Rosa. Año 1988).

Sullana no está tan lejos de mi ciudad, así que Dios me movió a viajar para verlo, y fui. Me impresionó su aspecto. Estaba muy delgado y débil. Me senté cerca a él. Teodosio me reconoció, y me hizo saber que yo estaba gordo (él estaba lúcido, porque es verdad). Le leí Juan 14:1-6; oré y canté tres cantos que él conocía y que también procuró cantar, a pesar de su debilidad. Después, él pidió perdón a su esposa y a su hija por las ofensas cometidas. Antes ya había pedido perdón a sus otros dos hijos. ¡Fue un buen tiempo el que pasé con Teodosio y su familia!

Después, cuando retorné a mi ciudad, y ya estaba en casa, su hija me llamó y me informó que su papá había comido y que estaba de buen ánimo. Mi corazón se alegró con la noticia. Luego, recibí otra llamada, esta sí que fue triste. Nuestro hermano Teodosio empeoraba. La familia estaba afligida. En momentos de agonía, la mejoría y el empeoramiento permutan muy rápidamente, y eso es lo que estaba ocurriendo.

Al fin, Anteayer, recibí la noticia de su fallecimiento.

Murió tranquilo.

Ese es el testimonio de Rosa, su hija.

Teodosio se fue en paz con Dios y con su familia. Parece que sólo estaba esperando reconciliarse con toda su familia para descansar e irse con nuestro Señor Jesucristo. Su muerte fue victoriosa justamente por eso, por su fe en Jesucristo. (Foto 2: El hermano Teodosio Flores y Marina, su esposa, junto a Rosa, una de sus dos hijas).

Morir en Jesucristo es la única manera de morir victoriosamente. Pero para morir en Jesucristo es necesario oír, creer e invocar a Jesucristo mientras estamos vivos.

Jesucristo es el Hijo de Dios. Dios lo envió a esta tierra para salvar a los pecadores. Jesús murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos para salvarnos y darnos vida eterna.

Si creemos en él de todo corazón mientras estamos vivos, tenemos vida eterna y cuando la muerte nos llegue, moriremos victoriosamente, porque no moriremos para siempre. Jesús afirmó esta victoria cuando dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquél que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26).

La muerte victoriosa es una realidad cuando crees y sigues a Jesucristo y es por eso que responder afirmativamente la pregunta que Jesús le hizo a Marta en Juan 11:26 es vital y muy necesario. Marta, respondió la pregunta que Jesús le hizo respecto a si creía con un sí rotundo y contundente. Ella le dijo: “Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo” (Juan 11:27). (Foto 3: Teodosio Flores junto a Marina, su esposa; y a Pedro y Rosa, sus hijos).

Teodosio, al igual que Marta, creyó en Jesucristo y es por eso que murió victoriosamente. Su muerte es “dormir”, “descansar” y “reposar”. Su muerte es temporal y transitoria. Su muerte terminará cuando Cristo venga a la tierra para llevar a su iglesia para vivir con él por toda la eternidad.

Ese día, Teodosio, (y todos los que han muerto en Cristo) se levantará vivo, con cuerpo transformado y glorificado, para vivir por toda la eternidad. Si uno muerte creyendo en Cristo, en consecuencia,  muere victoriosamente. Morir sin Cristo, al contrario, por no haberlo seguido en vida, es morir en derrota, en condenación, por toda la eternidad.

Nosotros vamos a morir.

Nuestros seres queridos también van a morir.

Morir es un hecho ineludible. La historia y nuestra realidad demuestran que así ha sido, así es y que así será. No nos podemos escapar de la muerte. Ella nos asecha y nos está esperando. Enfrentémosla victoriosamente creyendo en Jesucristo.

El asunto nunca es si vamos a morir, sino cómo, cuándo y dónde vamos a morir. La muerte puede llegarnos tanto si estamos sanos como si estamos enfermos. Podemos morir sabiendo que estamos muriendo o de improviso, sin siquiera saberlo. La muerte nos puede llegar a propósito o en forma accidental.

Ya que la muerte va a llegarnos de todos modos, lo mejor que podemos hacer al vivir es prepararnos para enfrentarla con gozo y con victoria. ¿Es posible enfrentar la muerte con gozo y con victoria? Sí, sí es posible.

Quienes seguimos a Jesucristo somos llamados a enfrentar con gozo y victoria a la muerte. Es la fe en aquel que murió y resucitó para darnos vida la clave para enfrentar la muerte con gozo y victoria.

Solamente hay que ver los cantos que se entonan en los servicios funerarios de los cristianos. Y sí, sí hay tristeza, pero esa tristeza está sazonada con el gozo y la victoria de Cristo, quien está vivo y quien nos consuela con su triunfo y su esperanza.

Todos los seres humanos podemos morir victoriosamente. La clave es oír, creer e invocar a Jesucristo mientras vivimos. ¡Hagámoslo! ¡Vivamos creyendo y siguiendo a Jesucristo y Dios nos hará enfrentar nuestra muerte en forma gozosa y victoriosa! Amén. (Foto 4: Marina, esposa de Teodosio, y Marina y Rosa, sus hijas, junto a una de sus nietas).

Termino este escrito pidiendo oración por la esposa y los hijos y nietos de mi hermano Teodosio. Ellos tienen que aprender a vivir sin nuestros hermano. ¡Qué Dios los consuele y ayude! Pidamos, también, que Dios use la muerte de Teodosio para que sus hijos y nietos crean y sigan a Jesucristo de todo corazón. Su esposa y sus hijos ya han oído de Jesucristo y ya saben lo que tienen que hacer.

¡Qué Dios los encamine hacia Jesús y que ellos se sometan y sigan a Cristo en esta vida y estén así listos para morir victoriosamente cuando les llegue su momento!

Postdata: Hace unos meses conocí a una persona que esperaba su muerte en forma victoriosa y gozosa. Lea aquí: https://segundorodriguez.com/morir-con-entusiasmo-y-gozo/

Puerta abierta – Pucallpa – Noviembre 2019

Pablo siempre quería ir a más lugares con el fin de alcanzar a más personas con el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Por eso mismo, uno de los motivos de oración que le hizo a la iglesia de Colosas es el que sigue: “Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo…” (Colosenses 4:3). Los creyentes de hoy tenemos que imitar a Pablo en este deseo suyo. Tenemos que estar dispuestos para ir a más lugares y alcanzar así a mucha más gente con el evangelio. (Foto: El pastor Luis Salas, Juanita y Abel, y mi esposa y Lucas y yo).

En todos los lugares de este mundo en que habitan las personas se requiere que el evangelio se proclame y también se afirme la fe de los que han creído, y de los que creerán en Jesucristo. Es así en todas partes. Mucho más en los lugares alejados y de difícil acceso porque son muy pocos los que van hasta dichos lugares. Los creyentes tenemos la orden de ir “por todo el mundo” con el fin de predicar el evangelio “a toda criatura”. Es por eso que tenemos que imitar a Pablo y pedir ayuda en oración a fin de que Dios nos abra puertas para ir a muchos más lugares a predicar la palabra de Dios.

En mi caso, también quiero ir a más lugares, para alcanzar a mucha más gente. Por eso es que aprovecho cuando la puerta se abre y se me da la oportunidad de predicar y enseñar la palabra de Dios en lugares donde aún no lo he hecho. Dios me ha abierto puerta en Pucallpa y es por eso que viajé a esa ciudad. Fue mi segunda vez allí. La ciudad es grande, con mucho potencial. Se llega a esta ciudad por tierra (buses), por río (barcos) y por aire (aviones). (Foto: una auto foto junto a los hermanos que asistieron al servicio dominical de la IB Maranata).

Pucallpa es vital para alcanzar a la gente que vive por el río Ucayali y por la carretera Federico Basadre.  Mi contacto principal en esa ciudad es el pastor Abel Rodríguez. Abel pastorea la Iglesia Bautista Maranata, en Hortencia Pardo. Abel y su esposa son oriundos de Requena y están de acuerdo conmigo en que podemos hacer muchísimo más para nuestro Señor Jesucristo y la extensión del evangelio en y desde esa ciudad. Nuestro propósito es alcanzar con el evangelio y con entrenamiento a las personas que habitan en los caseríos y pueblos de esa parte de Perú. Confiamos en que Dios nos ayudará a hacer realidad ese nuestro propósito.

Abel y su esposa tienen el apoyo de Isaac, su hijo, quien ya está casado. Isaac y su esposa son un gran apoyo para Abel y para la IB Maranata. Nosotros pasamos un grato y edificante tiempo con estas dos familias. Mi esposa, Lucas y yo, y también el pastor Luis Salas, de la IB Gracia, de Chimbote, fuimos hartamente fortalecidos en nuestra fe por la hospitalidad de estas dos familias, y por la fraternidad y el compañerismo con los hermanos de la iglesia. (Foto: El pastor Luis Salas enseñando los principios bíblicos para la vida de servicio a Dios por medio del evangelio de Marcos).

El pastor Luis Salas enseñó los primeros capítulos del Evangelio de Marcos por las noches. Los hermanos estaban ávidos de aprender la palabra de Dios. Ser testigos de ese hecho nos conmovió y nos motivó muchísimo. Tuvimos entre 25 a 30 hermanos durante cada clase. Dios mediante, volveremos a esta congregación y continuaremos enseñándoles la palabra de nuestro Señor. Ya hemos hecho planes y si Dios así lo dispone y confirma, el 2020 estaremos con ellos por lo menos en tres oportunidades.

Mientras estuvimos en Pucallpa participamos en el día del Himno. Tal día fue celebrado por las congregaciones bautistas de la ciudad. El evento se realizó en la Iglesia Bíblica Bautista Gracia, que es dirigida por el pastor Luis Duymovich.

El pastor Luis Salas fue el encargado de compartir la palabra en ese tiempo especial. Fueron al menos cinco congregaciones las que participaron en el programa. Nosotros disfrutamos y fuimos edificados por los cantos que nuestros hermanos entonaron. (Foto: El pastor Luis Salas exponiendo la palabra de Dios en el día del Himno).

Durante nuestra estadía en Pucallpa también pude ver al misionero Jorge Vásquez, quien pertenece a la asociación Camino de Vida, de Requena.

Conozco a Jorge desde Requena, ya que él ha sido enviado por su asociación,  junto a varios otros varones, para que los capacitemos con los cursos bíblicos que enseñamos en el centro de entrenamiento ABCDE de la ciudad de Requena.

Jorge está haciéndose cargo de una congregación en un asentamiento humano que colinda con el aeropuerto de Pucallpa.

Yo supe que él iba a estar en la ciudad y es por eso que agendamos vernos. Jorge vino a verse conmigo junto a Jordan, que es uno de los varones de la congregación que dirige. (Foto: El misionero Jorge y Jordan -el del centro- y yo).

Mientras estuvimos en la ciudad, el pastor Luis Salas y yo visitamos la zona en la que está ubicado el local de la congregación que Jorge dirige. La congregación tiene su local propio en una avenida principal. Los alrededores del local de la congregación está llenándose de habitantes. Estoy contento con lo que Dios está haciendo por medio de este siervo de Dios.

El misionero Jorge también quiere que entrenemos a los varones de su congregación con los cursos que dictamos en el centro de capacitación ABCDE Requena. Veremos qué es lo que Dios dispone al respecto. (Foto: El pastor Luis Salas y yo junto al misionero Javier Vásquez y dos varones de su congregación).

En Pucallpa hay mucho que hacer. Desde Pucallpa se puede hacer mucho con el evangelio de Jesucristo en favor de las personas que viven en esa parte del Perú. Ya hay gente trabajando por la obra de Dios en esa ciudad y desde esa ciudad, pero puede y de haber más obreros aún; la necesidad es muy grande. Si Dios sigue obrando y nos abre esa puerta, también iré por allí, a fin de contribuir con la predicación del evangelio y el crecimiento de las iglesias en esa zona.

¡Muchas gracias por sus oraciones a favor de la extensión del evangelio y el crecimiento de las iglesias en esa parte de Perú!

Último viaje a Iquitos y el Bajo Amazonas – Noviembre 2019

“Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). Este mandamiento de Jesucristo sigue siendo un desafío y muy necesario de cumplir para glorificar a Dios y para que muchísima más gente sea salva.

Dios me está llevando a cumplir este mandato por la selva de Iquitos. ¡Hay mucha necesidad de que el evangelio se predicado por allí! ¡Qué Dios siga levantando a sus hijos para vayan a predicar por esa parte de Perú! (Foto: los ríos de la selva de Perú tienen muchos lugares en los que se necesita predicar el evangelio).

Hoy terminaron mis visitas a Iquitos y al Bajo Amazonas durante este 2019. Aunque todavía falta un mes para terminar este año, humanamente no hay ya ningún viaje a realizar. Dios mediante, mis actividades en esa parte del país se reactivarán el 2020, si así Dios lo sigue disponiendo.

Esta vez estuve en Orellana, río Napo, Bajo Amazonas. Allí se realizó la última comunión que las iglesias planearon durante este año. Normalmente, son 6 los pueblos que participan en estas comuniones: Oran, Ayzana, Marupa, Caballocochío, El Triunfo y Orellana. Tristemente, a esta comunión solamente vinieron los de Ayzana, El Triunfo, Marupa y Orellana.

La comunión se realizó con tres inconvenientes: el clima, llovió durante casi todo el día; enfermedad, se enfermaron el pastor Abel y su suegra, ambos de Marupa, también se enfermó Gary; la ausencia de Caballocochío y Oran, no vino ninguno de los hermanos de esos dos pueblos. Estos tres inconvenientes causaron mella en el ánimo de todos nosotros. Con todo, nuestro Señor fue misericordioso y nos alegró el alma con su palabra y con la reconciliación de una jovencita. Dios siempre obra y nos conforma el corazón. (Foto: El tiempo de comida fue propicio para acrecentar nuestro compañerismo en Cristo Jesús).

A este viaje fui con Douglas, Carlos, Gary y César. Ellos son unos buenos compañeros. El trabajo que hacemos en favor de los hermanos del Bajo Amazonas tiene un impulso fuerte gracias a ellos. Además, el trayecto, tanto al ir como al volver, así como la estadía en esos lugares, se hacen más llevaderos, amenos, alegres y edificantes por su agradable y alentadora compañía. ¡Gracias hermanos, por la bendición que añaden a mi vida durante cada viaje con ustedes!

Los pueblos por esa parte del Amazonas son pequeños, de muy pocos habitantes. Algunos pueblos no llegan a 50 habitantes. Eso hace que las iglesias también sean pequeñas. Los pastores y líderes que existen por allí necesitan enseñanza de la palabra de Dios y mucho ánimo. Si Dios quiere, vamos a seguir yendo por esos pueblos. ¡Qué sea él quien nos mueva e impulse a ir y animar así a nuestros hermanos de esos lugares! (Foto: En ese bote vimos partir al pastor Abel, su suegra y a los hermanos de Marupa. Nos entristeció su partida. ¡Qué Dios restaure la salud de Abel y su suegra!).

Aunque fuimos pocos por causa del clima, la enfermedad y la ausencia de dos pueblos, Dios nos alegró el corazón viendo el trabajo y el amor de los hermanos que estuvieron presentes. El pastor Teodoro y los hermanos de Orellana se esforzaron muchísimo para atendernos a todos los que llegamos. Nuestras clases y la predicación de la palabra de Dios estuvo enfocada en el libro de Nehemías. Nuestra última reunión fue muy emotiva. Uno de nuestros hermanos dio testimonio de la obra de Dios en su vida y se quebrantó. También, nos emocionó la reconciliación de una jovencita de 19 años. ¡Dios nos dio animó de esa manera!

Nuestro ánimo y disposición por seguir sirviendo a Dios y a nuestros hermanos de esos lugares están firmes. Douglas, César y Gary, de la IB Maranata, de Iquitos, están más listos para seguir yendo. Esta vez se añadió al grupo, Carlos, quien también es de Iquitos y quiere apoyar. Por mi parte, también estoy dispuesto a seguir yendo. Este grupo de siervos de Dios me motivan y me hacen crecer en mi determinación de servir a Cristo y a su iglesia. Amén. ¡Qué sea Dios quien nos lleve por allí el 2020, que ya pronto llega! (Foto: De izquierda a derecha, Carlos, Gary, Douglas, Segundo y César. ¡Dios siga acrecentando este grupo!).

En la selva de Perú existen todavía muchos pueblos que necesitan ser evangelizados y discipulados. Hay adultos, jóvenes y niños que necesitan oír de Jesús y su obra de salvación. Jesucristo ordenó: “Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). Esa parte del Perú es también todo el mundo y tiene allí a muchas criaturas que necesitan oír el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Quienes tenemos el evangelio estamos llamados a ser obedientes a Jesucristo. Necesitamos obedecer e ir llevando el evangelio por allí. ¡Qué Dios nos ayude a ir! Amén.

Edificación mutua – Visita a IB Independencia, Lima.

“Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí” (Romanos 1:11-12). De acuerdo a este texto, la visita de Pablo a los hermanos de Roma, los  iba a beneficiar espiritualmente a ambos. Pasa así también en este tiempo. Lo digo por experiencia.

Durante los últimos años, Dios me ha llevado a diferentes iglesias, para compartir la palabra de Dios y testificar de su obra de salvación. Al ir, mi ruego siempre ha sido (y es, porque sigo sirviendo así) que Dios me use para animar a otros en el camino de Jesús. Gracias a Dios, así ocurre. Pero Dios no solamente anima a otros con su palabra durante mi visita, él también me anima, me edifica, me hace crecer, y me desafía a mí, durante la misma. ¡Qué bueno es que sea así porque yo también necesito la confortación de la que habla Pablo en el texto que he citado!

Este último fin de semana tuve la bendición de pasar un buen tiempo con el pastor Bladimiro Paiva y su familia. Fueron solamente tres días, pero intensos y de mucha bendición. Bladimiro y yo nos conocimos siendo solteros, hoy ambos tenemos familia, y rogamos sus oraciones, para que nuestros hijos también caminen en el sendero de Jesucristo, quien vino desde cielo para salvar pecadores.

Bladimiro y Rosario, su esposa, son parte de una muy buena generación de jóvenes de la IB Ebenezer del Callao. Esa iglesia ha contribuido con muy buenos obreros para la obra de Dios. Disfrutamos recordando a esa generación, que hace ya unos treinta años atrás dedicó su vida a Cristo, para servirle. Hasta hoy varios de ellos siguen sirviendo en la obra de Dios. Algunos son pastores. Otros, misioneros. Y otros, diáconos. Me esposa y yo fuimos edificados oyendo a Bladimiro y a su esposa. ¡Qué bendición que mantienen su entusiasmo por el servicio a Dios! ¡Qué Dios los siga usando en la edificación de su iglesia!

El pastor Bladimiro y su familia sirven ahora en la IB Independencia. Gracias a su invitación, Dios me dio el privilegio de volver a visitar esta iglesia después de más de 5 años atrás. Fui invitado para hablar sobre misiones, bajo el tema: Hasta lo último de la tierra. Me alegro mucho cada vez que soy testigo del interés que tienen los pastores y las iglesias por la obra misionera. Los cristianos de hoy somos fruto de obra misionera y nos debemos a la obra misionera.

La IB Independencia está haciendo obra misionera. Su esfuerzo es patente tanto en Pachacutec como en Angamos. Esta iglesia tiene allí dos nuevas iglesias y dos misioneros, a los que apoyan tanto como pueden. También, están planeando visitar a un pastor y a una iglesia en el río Amazonas, para apoyarlo. También están mirando hacia otros países. Durante la conferencia leímos la carta de un misionero peruano que está en Marruecos y oramos por él y por el otro misionero peruano que está sirviendo a su lado.

Durante nuestra visita a esta iglesia, mi esposa y yo fuimos hartamente animados y edificados. Nos animó la fidelidad y la madurez de los hermanos. Su amistad, su aprecio y su compañerismo nos conmovió. Mientras estuvimos allí, tuvimos el gozo de ser testigos del gozo de una pareja de esposos que tiene poco más de dos años en el camino del Señor. Fue maravilloso oírle testificar de cuánto Dios ha cambiado sus vidas. ¡Qué bendición tan grande es ser testigo de que Dios siempre está añadiendo gente a su iglesia! Amén y amén. Sigamos testificando y predicando, que Dios hará su parte y atraerá a muchos más a su reino.

A este viaje fuimos con Lucas, nuestro último hijo. Él también disfrutó la visita. Mi esposa y yo estamos muy agradecidos por la hospitalidad y el aprecio de los hermanos de la IB Independencia. ¡Qué Dios los bendiga y que los siga usando en el extendimiento de la obra de Dios allí, en Independencia, y en muchos otros lugares! Amén.

Los amigos, una bendición de Dios.

“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.” (Proverbios 17.17). “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano.” (Proverbios 18.24).

Estos versículos de la Biblia fueron pronunciados por el pastor Benjamín Salinas, quien sirve al Señor Jesucristo, juntamente con Magdalena, su esposa, y sus hijos, en la IBB de “El Retablo”, Lima.

Yo visité su congregación este domingo 27 de Octubre. Tenía que estar en Lima para recoger a la suegra de mi hermana, que estaba viniendo de Barcelona, España. Como no vería a la suegra de mi hermana, sino hasta las 12 de la noche. Decidí visitar a Benjamín, su familia y su congregación.

Fui con el fin de pasar un tiempo de compañerismo con él y su congregación. Los textos bíblicos citados estuvieron en la boca del pastor Benjamín al presentarme ante la congregación. Sus palabras me hicieron pensar mucho en el valor de la amistad y de los amigos. Agradezco a Dios por los amigos, que, tal como escribo en el título del presente escrito, son una bendición grande de Dios.

La amistad verdadera sazona y le da un sabor delicioso a toda relación humana, incluyendo a la relación que los humanos tenemos con Dios. Dios consideraba a Abraham como su amigo (2 Crónicas 20.7; Isaías 41.8; Santiago 2.23). Jesucristo también veía así a sus discípulos. Él les dijo: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” (Juan 15.14-15).

Dios quiere que seamos sus amigos. Jesucristo también quiere lo mismo de nosotros. Y claro, así debe ser. Así debemos relacionarnos con él, en amistad. Los amigos disfrutan de estar juntos, se buscan, se ayudan, y se confían entre sí.

Pero Dios quiere también que seamos amigos entre nosotros. Para eso tenemos que mostrarnos amigos. El pastor Benjamín no solamente dijo que yo era su amigo. Él lo mostró con hechos en este mi viaje (y también en varios otros momentos de mi vida). Comimos juntos, me hospedó en su casa e hizo que disfrutase mi corto tiempo tanto en su casa como en la congregación. ¡Gracias por tu amistad, Benjamín!

Escribo este testimonio porque me me alentó mucho que me viese como su amigo y me tratase como tal. Su amistad me animó y me desafió. Tengo que corresponder a su amistad con verdadera amistad. También, tengo que ser más agradecido a Dios por los amigos que él me ha dado. ¡Muchas gracias, amigos¡ Estoy pensado en varios de ustedes mientras escribo esta nota. Son ustedes una gran bendición para mi vida.

Todas nuestras relaciones tienen que ser sazonadas con amistad. La relación de esposos. La relación padres e hijos. La relación hermanos entre hermanos. La relación entre discípulos, etc. Necesitamos mostrarnos amigos de quienes nos rodean porque ellos necesitan amigos, verdaderos amigos. Nosotros mismos necesitamos verdaderos amigos. La vida tiene momentos buenos, que se disfrutan más y mejor, con amigos. La vida también tiene momentos duros, dolorosos y pesados, que se sobrellevan y son aliviados gracias a los amigos. Seamos amigos de quienes nos rodean y dejemos que ellos también sean nuestros amigos.

Al terminar este testimonio, pido sus oraciones por el pastor Benjamín Salinas. Él no se encuentra bien de salud. Le ayudaremos mucho si oramos a Dios por él. Roguemos a nuestros Señor para que alivie sus dolores y le de fuerzas para sobrellevarlos.

Los pastores llevan muchas cargas en su corazón. Se preocupan y velan por la congregación. De por sí, su trabajo ya es pesado, y lo es más cuando están enfermos. De corazón les digo, oremos por él, le ayudaremos muchísimo. Dios les bendiga. Gracias por orar por este mi amigo.

Nota: Benjamín Salinas Del Rosario partió a la presencia de Dios el año 2021.

Tres de las canciones que filmé durante el servicio en la IBB de “El Retablo”.

Dios sigue añadiendo discípulos a la iglesia de Jesús – Noticias – Agosto y Setiembre 2019.

“Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” (Lucas 15:10).
¡Dios se goza en los cielos ante los ángeles de Dios cuando en pecador se arrepiente! ¡Claro, si eso es lo que él más quiere: la salvación de los pecadores; es para salvarlos que envió a Jesucristo, Su Hijo!
En la tierra, los cristianos también nos gozamos cuando las personas vienen a Cristo y se hacen sus discípulos.
Tanto el gozo de Dios como el gozo de los cristianos son hechos patentes porque Dios sigue obrando la salvación de los pecadores en el presente. A mí me emociona ser testigo presencial de esta necesaria obra.
En el presente reporte, que comparto con gozo, les narraré un poquito de lo que Dios me permitió ver en Agosto y Setiembre de este año. ¡Dios reciba gloria por medio de su iglesia por siempre! (Foto: El pastor César Pilco, de Iquitos, y yo, listos para participar del bautismo de cinco nuevos discípulos en Jenaro Herrera).
1. Fui a Jenaro Herrera (9-14 Agosto). Por la gracia de Dios, allí bautizamos a 5 nuevos discípulos. También, fuimos testigos del matrimonio de una pareja de convivientes. La iglesia Buenas Nuevas de ese pueblo del río Ucayali tiene más discípulos y eso es notorio.
El pastor Isidoro Del Águila está realizando un buen trabajo. Tengámoslo en nuestras oraciones, juntamente con toda su familia. Este viaje fue especial, no solamente por la alegría de ver cómo la iglesia está creciendo, sino también porque me acompañó mi padre (88 años) y mi sobrino (22 años). Fue una bendición grande estar con ellos.
2. Grato encuentro en Lima y dos visitas no planeadas. Durante este viaje, nosotros encontramos al pastor Douglas Ferreyra en el aeropuerto de Lima. Este encuentro hizo que visitásemos la iglesia Maranata de Iquitos y predicásemos también allí la palabra de Dios. Asimismo, en este viaje también vimos al pastor Carlos Rengifo Oracu, de la iglesia del barrio Belén, Iquitos. Cenamos con el pastor Carlos y su familia. Luego de la cena, nos reunimos con la iglesia y predicamos la palabra de Dios. Ambos visitas nos estaban en nuestros planes cuando emprendimos el viaje, pero sí estaban en los planes de Dios. Fue una bendición servir a nuestros hermanos y compartir con ellos.
3. Ministerio en Requena (14-21 Agosto). En Requena realizamos nuestro trabajo por medio del pastor Luis López, de la iglesia Adonai, Piura. El pastor Luis viajó para enseñar a los pastores y líderes que están estudiando en el centro de entrenamiento que tenemos en la iglesia Betesda de Requena. Se enseñó el curso Vida Espiritual. Esta vez, tuvimos allí 22 estudiantes. ¡Qué bendición tan grande! El pastor Luis también fortaleció cada noche la fe de la iglesia Betesda por medio de la predicación. Asimismo, él predicó el evangelio en la emisora Voz que clama en el desierto. Estoy contento con el testimonio del pastor Manuel Guevara, de la iglesia Betesda, sobre el trabajo que realizó el pastor Luis López. Me gozo en el Señor por los buenos siervos de Dios que él ha puesto en mi camino. (Foto: Alumnos del centro de entrenamiento de Alas del Rey en la IB Betesda de Requena).
4. Visita relámpago a Requena (17-19 Setiembre). Fui para visitar al pastor Manuel Guevara y a su familia. Pasé unas horas en su casa. Me edificó oírles, orar y tener comunión con ellos. Por la noche, prediqué a la congregación y les animé a seguir trabajando unidos en nuestro Señor y su obra de salvación. También pasé tiempo con Clinthon, Jhamir y Manuel. Nos reunimos para un tiempo de enseñanza en base a preguntas. Ellos tenían varias inquietudes, a las cuales respondí bíblicamente. Antes no teníamos jóvenes en la iglesia Betesda, ahora tenemos un buen grupo. Estos tres jóvenes tienen interés de prepararse para el ministerio. Si Dios así lo dispone, luego de que terminen sus estudios, se prepararán. Gracias por orar por la iglesia en Requena y alrededores. (Foto: Junto a Clinthon, Jhamir, Manuel y yo en la juguería en la que dialogamos).
5. Ministerio en Marupa, Bajo Amazonas (20-23 Setiembre). A este pueblo fui juntamente con cuatro hermanos de la Iglesia Maranata de Iquitos. Douglas, César, Gary y Manuel fueron mis compañeros de viaje. En Marupa se realizó la comunión de iglesias del Bajo Amazonas. Las iglesias realizan esta comunión cada dos meses. Estuvieron presentes en la comunión las iglesias de Ayzana, Oran, Orellana, Caballocochío y Marupa. En esta reunión expuse el libro de Filipenes. Todos nosotros nos regocijamos estudiando esta preciosa carta. Dios nos edificó y nos motivó a vivir toda nuestra vida en base e Jesucristo y a la extensión del evangelio. ¡Fue una bendición grande lo que Dios nos enseñó durante esos tres días de enseñanza! También, Dios nos animó muchísimo el día domingo. Ese día fuimos al Amazonas, para bautizar a una hermana, pero gracias a Dios, la palabra de Dios obró y fueron cinco en total los que fueron bautizados. ¡A Dios sea la gloria! (Foto: El hermano César Heredia, de Iquitos, dirigiendo el servicio previo a los bautizos que realizamos en el río Amazonas, Marupa).
6. Iglesia Bautista Maranata – Iquitos (23-24 Setiembre). Como es la costumbre, cada vez que vamos al Bajo Amazonas, enseñamos también por la noches en la iglesia Maranata de Iquitos. Enseñé allí Filipenses, como en Marupa. La interacción con los hermanos de Iquitos, afirmó lo que aprendimos en esta carta cuando la enseñé en Marupa. Estoy contento de que la iglesia Maranata mantiene su interés por crecer en base a la palabra de Dios. Tanto el pastor Douglas como esta iglesia son un gran apoyo para el trabajo que realizamos en el Bajo Amazonas. (Foto: Douglas, Gary, Ricarti, César, Manuel y yo, al momento de abordar la lancha que nos llevaría a Marupa).
Muchas gracias por leer y orar por los pastores y líderes y las iglesias y los pueblos mencionados en este reporte. ¡Dios les bendiga siempre!
Marupa – Videos:

Visita a Nuevo San Juan – Río Marañón – Julio 2019

Este viaje ocurrió del 4 al 9 de julio. Para llegar a Nuevo San Juan tuve que navegar por el río Marañón. Fue la primera vez que me adentré por este río. Fui acompañando a José Chistama y a Jamir, quienes viajaron desde Requena hasta Nauta, para encontrarse conmigo y viajar así hasta el pueblo de Nuevo San Juan.

José Chistama y Jamir son parte de la IB de Betesda de Requena. En Requena, José y Jamir tienen un programa de radio y predican el evangelio y enseñan la palabra de Dios por una hora y media cada madrugada. Sus voces y sus mensajes son escuchadas también en la rivera del río Marañón, y es por eso que nosotros navegamos por ese río. Acudimos a la invitación de los hermanos de la iglesia evangélica del pueblo de Nuevo San Juan.

Era nuestra primera vez en ese pueblo y sería también la primera vez que conoceríamos a los hermanos de la congregación que nos invitó a visitarlos. Nos sentíamos un poco extraños y temerosos. Mucho más, cuando supimos que cualesquiera que fuera nuestra forma de viajar, llegaríamos hasta Nuevo San Juan o por la noche o por la madrugada.

Nuestro viaje duró poco más de 12 horas y llegamos de noche. Partimos a las 7 am y llegamos un poco más de las 7 pm. Era de noche y la noche en la selva es muy, pero muy oscura. La lancha nos dejó en la orilla de un puerto muy rudimentario. En ese puerto, Gracias a Dios, el pastor de la iglesia y un par de hermanos nos estaban esperando.

Desde ese rudimentario puerto, subimos a un peque peque y navegamos hasta el pueblo por un brazo del río Marañón por unos 30 minutos más. Cuando llegamos al pueblo, los hermanos nos estaban esperando con la cena lista. Después de cenar, fuimos al primer servicio que tendríamos allí.

Los hermanos estaban esperándonos. Estaban muy emocionados. Habían arreglado y adornado del local como si fuese un día de gala. Se habían esmerado mucho. Nosotros habíamos orado a Dios para ser una bendición a ellos y eso es justamente lo que queríamos hacer.

Mi enseñanza estuvo basada en el evangelio de Juan. Expuse el evangelio lo más claro que pude. Hice mi enseñanza por medio de 4 preguntas: ¿Quién es Jesús? ¿Cuáles son sus hechos fundamentales? ¿Cuáles son las bendiciones de Jesús a quienes le sigue? ¿Qué es lo que le pide Jesús a quienes quieren seguirle? Los hermanos de la iglesia escucharon las enseñanzas con interés y entusiasmo. Al final de la predicación, Dios nos dio 7 personas que profesaron fe en nuestro Señor Jesucristo. ¡Gloria a Dios!

El domingo, luego del servicio matutino, fuimos hasta un brazo del río Marañón para bautizar a 13 nuevos creyentes. Fue un momento muy edificante. José Chistama y yo recibimos el privilegio para realizar los bautizos. ¡Qué bendición inmerecida que recibimos!

Mientras estuvimos en Nuevo San Juan, conocimos a hermanos de 3 iglesias de otros pueblos del Marañón. Ellos estaban contentos con nuestra visita y así nos lo hicieron saber. Con ellos, nosotros hemos hablado de implementar en esa zona un centro de entrenamiento bíblico. Si Dios quiere, en los próximos meses sabremos qué es lo que Dios dispone al respecto.

Nos despedimos de los hermanos de esa parte del Marañón con mucha expectativa. He visto mucha necesidad en esa zona. Según el testimonio de los hermanos, no hay muchos ministerios que apoyan por esa zona. Nosotros tenemos interés en ayudar y si así Dios y los hermanos lo determinan, volveremos y serviremos por allí.

Iquitos – Orán, Bajo Amazonas – Terremoto

Del 23 al 28 de mayo me tocó viajar a Iquitos, y a Orán (Bajo Amazonas). A Iquitos fui para servir en la Iglesia Bautista Maranata. A Orán, Bajo Amazonas, fui para enseñar en la comunión de iglesias.

Mi compañero de viaje, como siempre que voy a esa zona, fue el pastor Douglas Ferreyra; es una bendición contar con él en Iquitos.

Tanto yo, como todos los que me acompañan a servir en esa parte del Perú, podemos hacer esas nuestras visitas, gracias a Dios, primero; y, en segundo lugar, a la misión Alas del Rey, de USA, que provee los fondos para los viáticos. (Foto: Junto a Douglas, abordando el barco rumbo a Orán).

Expuse el evangelio de Juan en la IB Maranata de Iquitos y en la comunión de iglesias que se realizó en Orán, Bajo Amazonas. Dios bendijo nuestro tiempo de aprendizaje. Todos los que participamos de esta reunión fuimos muy bendecidos, aun cuando experimentamos un fuerte terremoto.

Mientras estábamos en Orán, y siendo un poquito más de la 2 de la madrugada, y cuando todos dormíamos, fuimos testigos de un muy fuerte terremoto. El terremoto duró más de 2 minutos.

Yo pasé el terremoto sin salir del cuarto de hospedaje, porque pensé que pasaría pronto. Además, observé que la casa temblaba horizontalmente y no tenía señales de no resistir el movimiento. Gracias a Dios, la casa estaba bien construida, resistió el terremoto y nadie sufrió daño. Fue igual en el resto de las casas del pueblo de Orán. Todas resistieron el terremoto.

Luego que el terremoto pasó, todos intentamos comunicarnos con nuestras familias, pero nos fue imposible. Todos estuvimos preocupados por nuestros familiares. Demoramos mucho en saber algo de nuestras familias. Cuando por fin nos comunicamos, gracias a Dios, todos estaban ilesos. El terremoto, aunque fuerte y largo, causó poco daño en todos los lugares donde el mismo se sintió. (Foto: Fue muy bueno que la casa está bien construida. Resistió firme al terremoto. Si no lo hubiese hecho, hubiésemos sufrido las consecuencias, pues dormíamos en ella).

Dios mediante, nuestro trabajo de apoyo a la IB Maranata de Iquitos y a los hermanos de las iglesias del Bajo Amazonas continuará en Julio. Nuestros colaboradores estarán sirviendo en esos lugares en el mes de Julio.

Gracias por sus oraciones a favor de la obra de Dios en la selva de Perú.

Canto: “Misionero que vas”.

¡Lee, oye, memoriza, … La Biblia!

Leer, oír, memorizar, estudiar, meditar, obedecer, enseñar y afirmarse en la Biblia es una necesidad vital para todo aquel que de todo corazón se ha convertido a Jesucristo para amarle y servirle.

“Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2).

“… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63).

“Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68).

“… y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17).

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

En este video testifico de cuánto Dios me ha ayudado por dar tiempo para alimentarme de la Biblia, que es la palabra de Dios. Ruego a Dios que use este video para edificación de sus hijos. Amén.

Viaje a Requena – Trabajo arduo – Abril 2019

Mi último viaje a Requena llegó a su fin hace ya varios días. Los días que han pasado me han hecho reflexionar en lo que Dios está haciendo allí. Comencé a viajar a esta ciudad hace más de 12 años. Estoy contento de que Dios me llevó y me hizo conocer esta ciudad y parte de sus alrededores. Disfruto ir a Requena. Soy grandemente bendecido por Dios a través de los hombres y mujeres que siguen a Cristo y que viven en esta parte del país.

Mi viajé empezó el 16 de Abril y terminó el 23 del mismo mes. Estuve 8 días fuera de casa. Al salir de casa tomé la determinación de aprovechar cada oportunidad para testificar de Jesucristo. Gracias a Dios, que me dio oportunidades, y fuerzas, y valentía, pude cumplir con ese objetivo.

En el rápido, al ir de Iquitos a Requena, testifiqué de Jesús a todos los pasajeros. Hice lo mismo al regreso, pero esta vez, no testifiqué a los pasajeros en el rápido, sino en el bus que nos llevó desde Nauta hasta Iquitos. No me fue fácil. Luché un poco con la timidez. Pero Dios me dio valentía y abrí mi boca para testificar. Fueron varios los que escucharon con atención. Algunos también me agradecieron por lo que compartí. (Foto 1: Los hermanos de la Iglesia Bautista Betesda en el servicio dominical. ¡Qué bendición alabar a Dios junto a ellos!).

En Requena, durante el día, enseñé una Perspectiva General del Nuevo Testamento a 21 varones y a 2 mujeres. Repasar todo el Nuevo Testamento en un promedio de 8 horas por día durante tres días fue un trabajo arduo tanto para mí como para los estudiantes.

Me impresiona el sacrificio que hacen los estudiantes. Dejan su trabajo y sus familias para dedicarse a estudiar la Biblia. Estudiamos en forma intensiva y ellos no perdieron el entusiasmo. Ni el calor ni el cansancio hizo mella en su ánimo. ¡Gloria por estos sus hijos! Con ellos y junto a ellos, fortalezco mi fe en Cristo y crezco en mi conocimiento de Jesucristo, nuestro Salvador. (Foto 2: Una parte de los estudiantes disfrutando de su almuerzo).

Durante todas las noches de mi estadía en Requena, enseñé a los hermanos de la iglesia. Como eran días de semana santa toda la predicación y la enseñanza estuvo centrada en Jesucristo, y su muerte y su resurrección, para salvarnos de nuestros pecados. Empezamos el día miércoles por la noche y terminamos el día domingo. Tuvimos una muy buena asistencia cada noche. Gracias, hubo una pareja de esposos que respondió a la convocatoria del evangelio, y profesó fe en Jesucristo. ¡Gloria a Dios! https://segundorodriguez.com/dios-sigue-salvando/

En este viaje, y por una hora y durante cuatro madrugadas, acompañé al hermano José Chistama, quien tiene un programa de radio, para enseñar allí. Mi experiencia allí fue harto edificante. Nuestro José tiene una herramienta muy poderosa en ese programa de radio. Él está siendo escuchado tanto por el día Ucayali como por el río Marañón. Además de eso, José está entrenando en ese ministerio a Jhosue y a Clinthon, ambos son jóvenes de la iglesia Betesda de Requena. Estoy muy contento con lo que Dios está haciendo por medio de José Chistama. Gracias a su labor, los hermanos en Cristo del Ucayali y el Marañón están siendo edificados. Dios mediante y así nuestro Dios lo permite, José y yo iremos a visitar a los hermanos del río Marañón del 5 al 8 de Julio. (Foto 3: José y yo en el estudio de la emisora en la que predicamos el evangelio).

La obra de Dios en Requena está creciendo. La Iglesia Bautista Betesda es la prueba de tal crecimiento. Cuando empezamos a visitar la ciudad, los que asistían a las reuniones oscilaban entre cuarenta o cincuenta personas. Ahora, sin embargo, tiene una asistencia superior a las cien personas. Hay un buen número de niños. Hay mucho más jóvenes. Hay más familias. También, la iglesia Betesda ha empezado otra congregación en un sector nuevo de la ciudad de Requena (la ciudad también está creciendo).

El entusiasmo de la congregación es contagioso. Se están movilizando para predicar el evangelio tanto en la ciudad de Requena como en los pueblos de las riveras del Ucayali. Estas cosas me desafían y me animan a seguir trabajando y apoyando a los hermanos de Requena y sus alrededores.

En Requena, nuestro colaborador clave es el pastor Manuel Guevara. Él está realizando un muy buen trabajo en la Iglesia Betesda y también en el centro de entrenamiento de obreros que Dios nos ha dado allí. Su ayuda y su compañerismo es vital en el trabajo que otros y yo realizamos en toda esa parte del río Ucayali.

Gracias a Dios, allí también contamos con José Chistama y Medardo Chanchari, y la iglesia Betesda. ¡Es una bendición servir a Dios y a su pueblo en esa zona con la ayuda de estos hermanos en Cristo! ¡Dios los siga bendiciendo y usando en su obra! (Foto 4: Manuel Guevara con su esposa y los dos hijos que aún están con él en casa. Gracias por sus oraciones a favor de él, de su familia y su labor.).

¡Dios bendiga su iglesia y siga haciéndola crecer, y continúe usándola en la extensión del evangelio de Jesucristo! Gracias por leer y orar por la obra de Dios en Requena y alrededores. Amén.

Aquí pueden encontrar algunos videos de mi visita a Requena y a la Iglesia Bautista Requena: