Del 21 al 28 de Mayo fui a Iquitos y a Ayzana. Fui con el pastor Luis Salas, de la ciudad de Chimbote. Enseñamos en Iquitos y en Ayzana.
En Iquitos, enseñamos a los hermanos de la Iglesia Bautista Maranatha. El tiempo fue muy bueno. Pasamos tiempo con el pastor Douglas Ferreyra, quien es el pastor de dicha iglesia. Estamos muy contentos de la manera en que Dios está bendiciendo y usando a Douglas en la iglesia.
En Ayzana enseñamos a los hermanos de las iglesias del Bajo Amazonas. Nos gozamos con los hermanos que asisitieron. Vinieron de los pueblos de Oran, Orellana, Marupa, Caballocochío y Nuevo Triunfo. ¡Fue muy edificante ver el compañerismo y las ganas de aprender que tienen estos nuestros hermanos en Cristo!
En este viaje, le entregamos a los pastores tratados para el evangelismo. Estos tratados fueron donados por dos hermanos de la Iglesia Bautista Betel de Trujillo. La gestión de esta donación la hizo el pastor Enoc Príncipe.
Tanto en Iquitos como en Ayzana compartimos el tema: “Sirviendo a Dios y a otros como Jesús lo hizo”. Fue una bendición grande estudiar este tema, que nos desafió grandemente a imitar a nuestro maestro al hacer su obra en esta tierra.
Al mismo tiempo que nosotros estuvimos en el Bajo Amazonas, los pastores y algunos hermanos de las iglesias de Requena fueron a Huatapi, en el río Ucayali. Ellos participaron en una confraternidad de iglesias. Nosotros les ayudamos a movilizarse. Queremos preocuparnos y cuidar a nuestros hermanos de la rivera del Ucayali y estoy muy contento de que los hermanos hayan cobrado ánimo y se hayan movilizado para ayudar a los pastores y a las iglesias de los pueblos en la rivera del Ucayali.
Estamos en una nueva etapa de nuestro trabajo en la selva de Perú. Queremos movilizar a las iglesias para que extiendan el evangelio en más pueblos de las riveras del Ucayali y del Amazonas. También, queremos animas y edificar a las iglesias que ya existen en los pueblos de esas riveras. Creemos que tanto la evangelización como el cuidado de las iglesias que están en las riveras de esos ríos son una gran necesidad y estoy muy contento de que nosotros estemos supliendo esta necesidad.
Muchas gracias a ustedes por orar por nosotros y por participar con nosotros en este nuestro servicio a Dios en esta parte del Perú. Esta labor es un trabajo de Dios en muchos y gracias al trabajo de muchos de sus hijos. ¡Dios les siga prosperando a todos ustedes!
























