Los amigos, una bendición de Dios.

“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.” (Proverbios 17.17). “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano.” (Proverbios 18.24).

Estos versículos de la Biblia fueron pronunciados por el pastor Benjamín Salinas, quien sirve al Señor Jesucristo, juntamente con Magdalena, su esposa, y sus hijos, en la IBB de “El Retablo”, Lima.

Yo visité su congregación este domingo 27 de Octubre. Tenía que estar en Lima para recoger a la suegra de mi hermana, que estaba viniendo de Barcelona, España. Como no vería a la suegra de mi hermana, sino hasta las 12 de la noche. Decidí visitar a Benjamín, su familia y su congregación.

Fui con el fin de pasar un tiempo de compañerismo con él y su congregación. Los textos bíblicos citados estuvieron en la boca del pastor Benjamín al presentarme ante la congregación. Sus palabras me hicieron pensar mucho en el valor de la amistad y de los amigos. Agradezco a Dios por los amigos, que, tal como escribo en el título del presente escrito, son una bendición grande de Dios.

La amistad verdadera sazona y le da un sabor delicioso a toda relación humana, incluyendo a la relación que los humanos tenemos con Dios. Dios consideraba a Abraham como su amigo (2 Crónicas 20.7; Isaías 41.8; Santiago 2.23). Jesucristo también veía así a sus discípulos. Él les dijo: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” (Juan 15.14-15).

Dios quiere que seamos sus amigos. Jesucristo también quiere lo mismo de nosotros. Y claro, así debe ser. Así debemos relacionarnos con él, en amistad. Los amigos disfrutan de estar juntos, se buscan, se ayudan, y se confían entre sí.

Pero Dios quiere también que seamos amigos entre nosotros. Para eso tenemos que mostrarnos amigos. El pastor Benjamín no solamente dijo que yo era su amigo. Él lo mostró con hechos en este mi viaje (y también en varios otros momentos de mi vida). Comimos juntos, me hospedó en su casa e hizo que disfrutase mi corto tiempo tanto en su casa como en la congregación. ¡Gracias por tu amistad, Benjamín!

Escribo este testimonio porque me me alentó mucho que me viese como su amigo y me tratase como tal. Su amistad me animó y me desafió. Tengo que corresponder a su amistad con verdadera amistad. También, tengo que ser más agradecido a Dios por los amigos que él me ha dado. ¡Muchas gracias, amigos¡ Estoy pensado en varios de ustedes mientras escribo esta nota. Son ustedes una gran bendición para mi vida.

Todas nuestras relaciones tienen que ser sazonadas con amistad. La relación de esposos. La relación padres e hijos. La relación hermanos entre hermanos. La relación entre discípulos, etc. Necesitamos mostrarnos amigos de quienes nos rodean porque ellos necesitan amigos, verdaderos amigos. Nosotros mismos necesitamos verdaderos amigos. La vida tiene momentos buenos, que se disfrutan más y mejor, con amigos. La vida también tiene momentos duros, dolorosos y pesados, que se sobrellevan y son aliviados gracias a los amigos. Seamos amigos de quienes nos rodean y dejemos que ellos también sean nuestros amigos.

Al terminar este testimonio, pido sus oraciones por el pastor Benjamín Salinas. Él no se encuentra bien de salud. Le ayudaremos mucho si oramos a Dios por él. Roguemos a nuestros Señor para que alivie sus dolores y le de fuerzas para sobrellevarlos.

Los pastores llevan muchas cargas en su corazón. Se preocupan y velan por la congregación. De por sí, su trabajo ya es pesado, y lo es más cuando están enfermos. De corazón les digo, oremos por él, le ayudaremos muchísimo. Dios les bendiga. Gracias por orar por este mi amigo.

Nota: Benjamín Salinas Del Rosario partió a la presencia de Dios el año 2021.

Tres de las canciones que filmé durante el servicio en la IBB de “El Retablo”.

Dios sigue añadiendo discípulos a la iglesia de Jesús – Noticias – Agosto y Setiembre 2019.

“Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” (Lucas 15:10).
¡Dios se goza en los cielos ante los ángeles de Dios cuando en pecador se arrepiente! ¡Claro, si eso es lo que él más quiere: la salvación de los pecadores; es para salvarlos que envió a Jesucristo, Su Hijo!
En la tierra, los cristianos también nos gozamos cuando las personas vienen a Cristo y se hacen sus discípulos.
Tanto el gozo de Dios como el gozo de los cristianos son hechos patentes porque Dios sigue obrando la salvación de los pecadores en el presente. A mí me emociona ser testigo presencial de esta necesaria obra.
En el presente reporte, que comparto con gozo, les narraré un poquito de lo que Dios me permitió ver en Agosto y Setiembre de este año. ¡Dios reciba gloria por medio de su iglesia por siempre! (Foto: El pastor César Pilco, de Iquitos, y yo, listos para participar del bautismo de cinco nuevos discípulos en Jenaro Herrera).
1. Fui a Jenaro Herrera (9-14 Agosto). Por la gracia de Dios, allí bautizamos a 5 nuevos discípulos. También, fuimos testigos del matrimonio de una pareja de convivientes. La iglesia Buenas Nuevas de ese pueblo del río Ucayali tiene más discípulos y eso es notorio.
El pastor Isidoro Del Águila está realizando un buen trabajo. Tengámoslo en nuestras oraciones, juntamente con toda su familia. Este viaje fue especial, no solamente por la alegría de ver cómo la iglesia está creciendo, sino también porque me acompañó mi padre (88 años) y mi sobrino (22 años). Fue una bendición grande estar con ellos.
2. Grato encuentro en Lima y dos visitas no planeadas. Durante este viaje, nosotros encontramos al pastor Douglas Ferreyra en el aeropuerto de Lima. Este encuentro hizo que visitásemos la iglesia Maranata de Iquitos y predicásemos también allí la palabra de Dios. Asimismo, en este viaje también vimos al pastor Carlos Rengifo Oracu, de la iglesia del barrio Belén, Iquitos. Cenamos con el pastor Carlos y su familia. Luego de la cena, nos reunimos con la iglesia y predicamos la palabra de Dios. Ambos visitas nos estaban en nuestros planes cuando emprendimos el viaje, pero sí estaban en los planes de Dios. Fue una bendición servir a nuestros hermanos y compartir con ellos.
3. Ministerio en Requena (14-21 Agosto). En Requena realizamos nuestro trabajo por medio del pastor Luis López, de la iglesia Adonai, Piura. El pastor Luis viajó para enseñar a los pastores y líderes que están estudiando en el centro de entrenamiento que tenemos en la iglesia Betesda de Requena. Se enseñó el curso Vida Espiritual. Esta vez, tuvimos allí 22 estudiantes. ¡Qué bendición tan grande! El pastor Luis también fortaleció cada noche la fe de la iglesia Betesda por medio de la predicación. Asimismo, él predicó el evangelio en la emisora Voz que clama en el desierto. Estoy contento con el testimonio del pastor Manuel Guevara, de la iglesia Betesda, sobre el trabajo que realizó el pastor Luis López. Me gozo en el Señor por los buenos siervos de Dios que él ha puesto en mi camino. (Foto: Alumnos del centro de entrenamiento de Alas del Rey en la IB Betesda de Requena).
4. Visita relámpago a Requena (17-19 Setiembre). Fui para visitar al pastor Manuel Guevara y a su familia. Pasé unas horas en su casa. Me edificó oírles, orar y tener comunión con ellos. Por la noche, prediqué a la congregación y les animé a seguir trabajando unidos en nuestro Señor y su obra de salvación. También pasé tiempo con Clinthon, Jhamir y Manuel. Nos reunimos para un tiempo de enseñanza en base a preguntas. Ellos tenían varias inquietudes, a las cuales respondí bíblicamente. Antes no teníamos jóvenes en la iglesia Betesda, ahora tenemos un buen grupo. Estos tres jóvenes tienen interés de prepararse para el ministerio. Si Dios así lo dispone, luego de que terminen sus estudios, se prepararán. Gracias por orar por la iglesia en Requena y alrededores. (Foto: Junto a Clinthon, Jhamir, Manuel y yo en la juguería en la que dialogamos).
5. Ministerio en Marupa, Bajo Amazonas (20-23 Setiembre). A este pueblo fui juntamente con cuatro hermanos de la Iglesia Maranata de Iquitos. Douglas, César, Gary y Manuel fueron mis compañeros de viaje. En Marupa se realizó la comunión de iglesias del Bajo Amazonas. Las iglesias realizan esta comunión cada dos meses. Estuvieron presentes en la comunión las iglesias de Ayzana, Oran, Orellana, Caballocochío y Marupa. En esta reunión expuse el libro de Filipenes. Todos nosotros nos regocijamos estudiando esta preciosa carta. Dios nos edificó y nos motivó a vivir toda nuestra vida en base e Jesucristo y a la extensión del evangelio. ¡Fue una bendición grande lo que Dios nos enseñó durante esos tres días de enseñanza! También, Dios nos animó muchísimo el día domingo. Ese día fuimos al Amazonas, para bautizar a una hermana, pero gracias a Dios, la palabra de Dios obró y fueron cinco en total los que fueron bautizados. ¡A Dios sea la gloria! (Foto: El hermano César Heredia, de Iquitos, dirigiendo el servicio previo a los bautizos que realizamos en el río Amazonas, Marupa).
6. Iglesia Bautista Maranata – Iquitos (23-24 Setiembre). Como es la costumbre, cada vez que vamos al Bajo Amazonas, enseñamos también por la noches en la iglesia Maranata de Iquitos. Enseñé allí Filipenses, como en Marupa. La interacción con los hermanos de Iquitos, afirmó lo que aprendimos en esta carta cuando la enseñé en Marupa. Estoy contento de que la iglesia Maranata mantiene su interés por crecer en base a la palabra de Dios. Tanto el pastor Douglas como esta iglesia son un gran apoyo para el trabajo que realizamos en el Bajo Amazonas. (Foto: Douglas, Gary, Ricarti, César, Manuel y yo, al momento de abordar la lancha que nos llevaría a Marupa).
Muchas gracias por leer y orar por los pastores y líderes y las iglesias y los pueblos mencionados en este reporte. ¡Dios les bendiga siempre!
Marupa – Videos:

Visita a Nuevo San Juan – Río Marañón – Julio 2019

Este viaje ocurrió del 4 al 9 de julio. Para llegar a Nuevo San Juan tuve que navegar por el río Marañón. Fue la primera vez que me adentré por este río. Fui acompañando a José Chistama y a Jamir, quienes viajaron desde Requena hasta Nauta, para encontrarse conmigo y viajar así hasta el pueblo de Nuevo San Juan.

José Chistama y Jamir son parte de la IB de Betesda de Requena. En Requena, José y Jamir tienen un programa de radio y predican el evangelio y enseñan la palabra de Dios por una hora y media cada madrugada. Sus voces y sus mensajes son escuchadas también en la rivera del río Marañón, y es por eso que nosotros navegamos por ese río. Acudimos a la invitación de los hermanos de la iglesia evangélica del pueblo de Nuevo San Juan.

Era nuestra primera vez en ese pueblo y sería también la primera vez que conoceríamos a los hermanos de la congregación que nos invitó a visitarlos. Nos sentíamos un poco extraños y temerosos. Mucho más, cuando supimos que cualesquiera que fuera nuestra forma de viajar, llegaríamos hasta Nuevo San Juan o por la noche o por la madrugada.

Nuestro viaje duró poco más de 12 horas y llegamos de noche. Partimos a las 7 am y llegamos un poco más de las 7 pm. Era de noche y la noche en la selva es muy, pero muy oscura. La lancha nos dejó en la orilla de un puerto muy rudimentario. En ese puerto, Gracias a Dios, el pastor de la iglesia y un par de hermanos nos estaban esperando.

Desde ese rudimentario puerto, subimos a un peque peque y navegamos hasta el pueblo por un brazo del río Marañón por unos 30 minutos más. Cuando llegamos al pueblo, los hermanos nos estaban esperando con la cena lista. Después de cenar, fuimos al primer servicio que tendríamos allí.

Los hermanos estaban esperándonos. Estaban muy emocionados. Habían arreglado y adornado del local como si fuese un día de gala. Se habían esmerado mucho. Nosotros habíamos orado a Dios para ser una bendición a ellos y eso es justamente lo que queríamos hacer.

Mi enseñanza estuvo basada en el evangelio de Juan. Expuse el evangelio lo más claro que pude. Hice mi enseñanza por medio de 4 preguntas: ¿Quién es Jesús? ¿Cuáles son sus hechos fundamentales? ¿Cuáles son las bendiciones de Jesús a quienes le sigue? ¿Qué es lo que le pide Jesús a quienes quieren seguirle? Los hermanos de la iglesia escucharon las enseñanzas con interés y entusiasmo. Al final de la predicación, Dios nos dio 7 personas que profesaron fe en nuestro Señor Jesucristo. ¡Gloria a Dios!

El domingo, luego del servicio matutino, fuimos hasta un brazo del río Marañón para bautizar a 13 nuevos creyentes. Fue un momento muy edificante. José Chistama y yo recibimos el privilegio para realizar los bautizos. ¡Qué bendición inmerecida que recibimos!

Mientras estuvimos en Nuevo San Juan, conocimos a hermanos de 3 iglesias de otros pueblos del Marañón. Ellos estaban contentos con nuestra visita y así nos lo hicieron saber. Con ellos, nosotros hemos hablado de implementar en esa zona un centro de entrenamiento bíblico. Si Dios quiere, en los próximos meses sabremos qué es lo que Dios dispone al respecto.

Nos despedimos de los hermanos de esa parte del Marañón con mucha expectativa. He visto mucha necesidad en esa zona. Según el testimonio de los hermanos, no hay muchos ministerios que apoyan por esa zona. Nosotros tenemos interés en ayudar y si así Dios y los hermanos lo determinan, volveremos y serviremos por allí.

Iquitos – Orán, Bajo Amazonas – Terremoto

Del 23 al 28 de mayo me tocó viajar a Iquitos, y a Orán (Bajo Amazonas). A Iquitos fui para servir en la Iglesia Bautista Maranata. A Orán, Bajo Amazonas, fui para enseñar en la comunión de iglesias.

Mi compañero de viaje, como siempre que voy a esa zona, fue el pastor Douglas Ferreyra; es una bendición contar con él en Iquitos.

Tanto yo, como todos los que me acompañan a servir en esa parte del Perú, podemos hacer esas nuestras visitas, gracias a Dios, primero; y, en segundo lugar, a la misión Alas del Rey, de USA, que provee los fondos para los viáticos. (Foto: Junto a Douglas, abordando el barco rumbo a Orán).

Expuse el evangelio de Juan en la IB Maranata de Iquitos y en la comunión de iglesias que se realizó en Orán, Bajo Amazonas. Dios bendijo nuestro tiempo de aprendizaje. Todos los que participamos de esta reunión fuimos muy bendecidos, aun cuando experimentamos un fuerte terremoto.

Mientras estábamos en Orán, y siendo un poquito más de la 2 de la madrugada, y cuando todos dormíamos, fuimos testigos de un muy fuerte terremoto. El terremoto duró más de 2 minutos.

Yo pasé el terremoto sin salir del cuarto de hospedaje, porque pensé que pasaría pronto. Además, observé que la casa temblaba horizontalmente y no tenía señales de no resistir el movimiento. Gracias a Dios, la casa estaba bien construida, resistió el terremoto y nadie sufrió daño. Fue igual en el resto de las casas del pueblo de Orán. Todas resistieron el terremoto.

Luego que el terremoto pasó, todos intentamos comunicarnos con nuestras familias, pero nos fue imposible. Todos estuvimos preocupados por nuestros familiares. Demoramos mucho en saber algo de nuestras familias. Cuando por fin nos comunicamos, gracias a Dios, todos estaban ilesos. El terremoto, aunque fuerte y largo, causó poco daño en todos los lugares donde el mismo se sintió. (Foto: Fue muy bueno que la casa está bien construida. Resistió firme al terremoto. Si no lo hubiese hecho, hubiésemos sufrido las consecuencias, pues dormíamos en ella).

Dios mediante, nuestro trabajo de apoyo a la IB Maranata de Iquitos y a los hermanos de las iglesias del Bajo Amazonas continuará en Julio. Nuestros colaboradores estarán sirviendo en esos lugares en el mes de Julio.

Gracias por sus oraciones a favor de la obra de Dios en la selva de Perú.

Canto: “Misionero que vas”.

¡Lee, oye, memoriza, … La Biblia!

Leer, oír, memorizar, estudiar, meditar, obedecer, enseñar y afirmarse en la Biblia es una necesidad vital para todo aquel que de todo corazón se ha convertido a Jesucristo para amarle y servirle.

“Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2).

“… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63).

“Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68).

“… y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17).

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

En este video testifico de cuánto Dios me ha ayudado por dar tiempo para alimentarme de la Biblia, que es la palabra de Dios. Ruego a Dios que use este video para edificación de sus hijos. Amén.

Viaje a Requena – Trabajo arduo – Abril 2019

Mi último viaje a Requena llegó a su fin hace ya varios días. Los días que han pasado me han hecho reflexionar en lo que Dios está haciendo allí. Comencé a viajar a esta ciudad hace más de 12 años. Estoy contento de que Dios me llevó y me hizo conocer esta ciudad y parte de sus alrededores. Disfruto ir a Requena. Soy grandemente bendecido por Dios a través de los hombres y mujeres que siguen a Cristo y que viven en esta parte del país.

Mi viajé empezó el 16 de Abril y terminó el 23 del mismo mes. Estuve 8 días fuera de casa. Al salir de casa tomé la determinación de aprovechar cada oportunidad para testificar de Jesucristo. Gracias a Dios, que me dio oportunidades, y fuerzas, y valentía, pude cumplir con ese objetivo.

En el rápido, al ir de Iquitos a Requena, testifiqué de Jesús a todos los pasajeros. Hice lo mismo al regreso, pero esta vez, no testifiqué a los pasajeros en el rápido, sino en el bus que nos llevó desde Nauta hasta Iquitos. No me fue fácil. Luché un poco con la timidez. Pero Dios me dio valentía y abrí mi boca para testificar. Fueron varios los que escucharon con atención. Algunos también me agradecieron por lo que compartí. (Foto 1: Los hermanos de la Iglesia Bautista Betesda en el servicio dominical. ¡Qué bendición alabar a Dios junto a ellos!).

En Requena, durante el día, enseñé una Perspectiva General del Nuevo Testamento a 21 varones y a 2 mujeres. Repasar todo el Nuevo Testamento en un promedio de 8 horas por día durante tres días fue un trabajo arduo tanto para mí como para los estudiantes.

Me impresiona el sacrificio que hacen los estudiantes. Dejan su trabajo y sus familias para dedicarse a estudiar la Biblia. Estudiamos en forma intensiva y ellos no perdieron el entusiasmo. Ni el calor ni el cansancio hizo mella en su ánimo. ¡Gloria por estos sus hijos! Con ellos y junto a ellos, fortalezco mi fe en Cristo y crezco en mi conocimiento de Jesucristo, nuestro Salvador. (Foto 2: Una parte de los estudiantes disfrutando de su almuerzo).

Durante todas las noches de mi estadía en Requena, enseñé a los hermanos de la iglesia. Como eran días de semana santa toda la predicación y la enseñanza estuvo centrada en Jesucristo, y su muerte y su resurrección, para salvarnos de nuestros pecados. Empezamos el día miércoles por la noche y terminamos el día domingo. Tuvimos una muy buena asistencia cada noche. Gracias, hubo una pareja de esposos que respondió a la convocatoria del evangelio, y profesó fe en Jesucristo. ¡Gloria a Dios! https://segundorodriguez.com/dios-sigue-salvando/

En este viaje, y por una hora y durante cuatro madrugadas, acompañé al hermano José Chistama, quien tiene un programa de radio, para enseñar allí. Mi experiencia allí fue harto edificante. Nuestro José tiene una herramienta muy poderosa en ese programa de radio. Él está siendo escuchado tanto por el día Ucayali como por el río Marañón. Además de eso, José está entrenando en ese ministerio a Jhosue y a Clinthon, ambos son jóvenes de la iglesia Betesda de Requena. Estoy muy contento con lo que Dios está haciendo por medio de José Chistama. Gracias a su labor, los hermanos en Cristo del Ucayali y el Marañón están siendo edificados. Dios mediante y así nuestro Dios lo permite, José y yo iremos a visitar a los hermanos del río Marañón del 5 al 8 de Julio. (Foto 3: José y yo en el estudio de la emisora en la que predicamos el evangelio).

La obra de Dios en Requena está creciendo. La Iglesia Bautista Betesda es la prueba de tal crecimiento. Cuando empezamos a visitar la ciudad, los que asistían a las reuniones oscilaban entre cuarenta o cincuenta personas. Ahora, sin embargo, tiene una asistencia superior a las cien personas. Hay un buen número de niños. Hay mucho más jóvenes. Hay más familias. También, la iglesia Betesda ha empezado otra congregación en un sector nuevo de la ciudad de Requena (la ciudad también está creciendo).

El entusiasmo de la congregación es contagioso. Se están movilizando para predicar el evangelio tanto en la ciudad de Requena como en los pueblos de las riveras del Ucayali. Estas cosas me desafían y me animan a seguir trabajando y apoyando a los hermanos de Requena y sus alrededores.

En Requena, nuestro colaborador clave es el pastor Manuel Guevara. Él está realizando un muy buen trabajo en la Iglesia Betesda y también en el centro de entrenamiento de obreros que Dios nos ha dado allí. Su ayuda y su compañerismo es vital en el trabajo que otros y yo realizamos en toda esa parte del río Ucayali.

Gracias a Dios, allí también contamos con José Chistama y Medardo Chanchari, y la iglesia Betesda. ¡Es una bendición servir a Dios y a su pueblo en esa zona con la ayuda de estos hermanos en Cristo! ¡Dios los siga bendiciendo y usando en su obra! (Foto 4: Manuel Guevara con su esposa y los dos hijos que aún están con él en casa. Gracias por sus oraciones a favor de él, de su familia y su labor.).

¡Dios bendiga su iglesia y siga haciéndola crecer, y continúe usándola en la extensión del evangelio de Jesucristo! Gracias por leer y orar por la obra de Dios en Requena y alrededores. Amén.

Aquí pueden encontrar algunos videos de mi visita a Requena y a la Iglesia Bautista Requena:

Andahuaylas – Ayacucho – cuatro días intensos

El viaje a Andahuaylas, a unos 2900 m sobre el nivel del mar, fue igualmente bendecido. Llegué a Ayacucho, de Lima, gracias al avión, en 1 hora (En bus hubiera demorado entre 8 y 10 horas). De allí tuve que viajar a Andahuaylas en un auto.
El viaje a Andahuaylas duró casi 5 horas y fue terrible, porque me dio “Soroche”, que es el mal de altura. El malestar me acompañó desde que el auto empezó a subir y subir. Vomité dos veces durante el viaje, fue horrible. Gracias a Dios, el viaje, aparte de eso, fue sin novedad. (Foto 1: La carretera Ayacucho Andahuaylas, el paisaje de la serranía de Perú es precioso).
Hablé del evangelio con el conductor del auto tan pronto como subí al auto. Me esforcé por explicarle el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Fue muy bueno que lo hice, porque después, con el soroche y el malestar, me fue imposible hablar más. Sembré el evangelio y oro a Dios para su palabra de fruto en el corazón de este conductor.
En Andahuaylas, fui invitado a exponer sobre mayordomía cristiana. Fue un buen tema para reflexionar. Dios es el dueño de todo lo que existe; los cristianos somos mayordomos de nosotros mismos, de lo que tenemos y de la vida que poseemos. Un día, todos nosotros vamos a dar cuenta a Dios por cómo hemos administrado para él todo lo que nos ha concedido. Dios habló a mi corazón con su palabra respecto a cómo estoy administrando lo que él me ha dado. (Foto 2: Tomando un cafecito con Frank y su esposa, y el hermano de Frank).
La iglesia en la que enseñe, la Iglesia Bautista “Vida Abundante”, fue iniciada por un misionero norteamericano, que estaba realizando un muy buen trabajo, pero que tuvo que volver a su país. Por causa de la salida del misionero, la congregación quedó bajo la administración de cuatro varones: Franklin, Cristian, Miguel y Noé. Gracias a Dios, estos varones están realizando un buen trabajo. La iglesia está afirmándose en esta su nueva etapa. Por favor, recordemos a estos cuatro varones en nuestras oraciones e intercedamos por ellos.
Dios usó su palabra y animó a los hermanos con ella. En cada servicio hubo entusiasmo y avidez por la palabra de Dios. Eso me fortaleció y me dio energía para exponer la palabra de Dios confiadamente. Durante el servicio del domingo por la noche, y en el momento de la invitación, aparte de los hermanos que tomaron decisiones personales para agradar y servir mejor a nuestro Dios, hubo tres personas que decidieron seguir a Jesucristo.
Entre las tres personas que tomaron decisión por Cristo estuvo una mujer, Flor Huamán. Con ella pasó algo interesante, la encontré buscando el lugar en el que sería la reunión, por la habían invitado a venir. La guié hasta donde escuchó el evangelio y, gracias a Dios, profesó fe en Jesucristo en esa misma reunión, ¡Gloria a Dios! Dios me animó muchísimo con su obra en los corazones de quienes estuvieron en las conferencias. (Foto 3: En primer plano, Flor Huamán, la mujer que profesó fe en Jesús).
Mi labor en Andahuaylas continuó en los momentos en que iba a comer. Tuve muy buenas conversaciones con los hermanos con los que compartí las comidas. La palabra de Dios es pertinente y tiene ánimo y desafío para vivir cualquiera que sea la situación en que uno está viviendo. Además, las experiencias espirituales que Dios nos ha permitido vivir a cada uno de nosotros son útiles para edificar y a alentar a otros, que también pasan por situaciones similares. Usemos todo lo que Dios nos permite vivir para su gloria y para edificar y animar a otros.
En Andahuaylas, Dios me permitió ver y reunirme con Digna, quien es una hermana en Cristo de esa ciudad, y que yo llegué a conocer cuando visité Estados Unidos. Digna estuvo unos años en Estados Unidos. Hoy, Digna es parte de la Iglesia Bíblica Bautista de Andahuaylas. Digna sirve en la congregación como maestra de niños.
Mientras Digna y yo estuvimos juntos, Dios permitió que ella y yo hablásemos del evangelio de Jesucristo con una pareja de esposos. No recuerdo el nombre del esposo, pero sí el de la esposa. Ella se llama Marta y su nombre fue justamente el puente que me permitió exponerle el evangelio de nuestro Señor, que tanto ella como su esposo, escucharon con bastante atención. (Foto 4: Digna, con Marta y su esposo, la pareja a quienes ambos presentamos el evangelio).
Gracias a Digna, visité la Iglesia Bíblica Bautista, porque fue allí el lugar en el que nos encontramos. Lo poco que vi es más que suficiente para afirmar que quien dirige tal congregación está realizando muy buen trabajo. ¡Gloria a Dios por su obra en esa congregación!
Dejé Andahuaylas pensando mucho en el trabajo que tienen en esa ciudad las dos iglesias bautistas que conocí. Andahuaylas, según el último censo, tiene cerca de 50 mil personas. La ciudad tiene todavía varios sectores en los que se puede plantar una congregación. También, alrededor de la ciudad, y antes y después de llegar y quedarse en ella, hay una buena cantidad de pueblos que necesitan de una iglesia donde Cristo y La Biblia, la palabra de Dios, sean enseñados. ¡Qué Dios mueva a estas dos iglesias y los impulse a ganar a muchas más personas para el reino de Jesús! ¡Qué Dios ayude a estas dos iglesias y a quienes la dirigen a fin de que alcancen a muchos más pueblos para el reino de Jesucristo! Amén.
Luego que terminó mi tarea en Andahuaylas, viajé hasta Ayacucho. En es ciudad me reuní Ananí y Raúl, su esposo. Ananí era vecina mía en La Esperanza, Trujillo. Ella se casó con Raúl, quien es de Ayacucho; desde ese su compromiso matrimonial, Ananí se trasladó a vivir en Andahuaylas. Ananí y Raúl fueron muy hospitalarios conmigo. Me invitaron a almorzar y a conocer un poquito la ciudad. Disfruté mi tiempo con esta pareja. (Foto 5: Ananí y Raúl, ¡Dios los bendiga!).
Mis viajes ya no son iguales, se me hacen muy largos, y son largos, pero es lo que Dios tiene para mí y voy a seguir hasta que él así lo disponga. Ahora me cansó más y extraño muchísimo más a mi familia. Por eso, agradezco que existe el avión, que nos permite ahorrar muchas horas de viaje. ¡Dios siga salvando y añadiendo a más gente para su reino! ¡A Dios se la gloria por siempre! Amén. Gracias por leer esta nota y por orar para que Dios siga salvando más personas y haciendo crecer la iglesia de nuestro Señor en Perú.
Foto inicial: Desayunando con una familia andahuaylina que sigue a Jesucristo. ¡Fue una bendición grande hablar con ella!

Dos consejos para cristianos nuevos

Cuando una persona se convierte a Cristo cambia. Esos cambios, por lo general, sorprenden, desconciertan y enojan a quienes están a su alrededor. Los cuestionamientos, las críticas, los reproches, las burlas, etc, que reciben los nuevos creyentes de parte de sus allegados por causa de la fe que han abrazado, los turba y desalienta. ¿Cómo pueden ellos afrontar el desafío que tal situación les plante? En el presente video comparto dos consejos que puede ayudarlos a salir victoriosos de esa situación. Esos consejos vienen de mi experiencia. Me sirvieron mucho y creo que también les servirá a otros.

Crónica de visita a la selva de Loreto, Perú – Marzo 2019

Escribo esta nota mientras estoy en Andahuaylas, en la sierra central al sur de la ciudad de Lima. Al escribirla, pienso en la gracia y la misericordia de Dios para conmigo y mi familia. Jamás dejaré de testificar de cuán bueno es Jehová Dios. ¡Alabado y glorificado sea él por siempre!
Antes de Andahuaylas, estuve en la selva de Loreto.
En este nuevo viaje a Loreto (23 a 28 de Marzo), estuve primero en Cabo López, que está en el mismo Iquitos, en el río Itaya. Allí vi a Nolberto y a su esposa, que están al frente de una congregación que estaba abandonada.
Nolberto y su esposa vivían en Jenaro Herrera y eran parte de la Iglesia Bautista Buenas Nuevas. Nolberto es un cristiano fiel y ahora tiene el reto de ayudar la congregación de Cabo López, en Iquitos. Para mí fue una bendición grande verle y ser testigo de su labor para Dios allí donde él le ha llevado a habitar.  (Foto 1: Nolberto, dirigiendo el servicio dominical).
La congregación en la que Nolberto y su esposa están es pequeña, son apenas unas cuatro familias, y un pequeño grupo de niños. Yo ruego a Dios por Nolberto, Dios lo ha llevado a Cabo López para trabajar para él y extender su evangelio. Confío que con la bendición y provisión de Dios, volveré a visitarle para apoyarle cada vez que voy a Iquitos.
De Cabo López, fui a Jenaro Herrera.
En el rápido en el que viajé, Dios me permitió testificar de a los pasajeros. Entre los pasajeros estuvo una jovencita de 18 años, su nombre es Jhojani.
Jhojani subió en Nauta y se sentó junto a mí, lo cual fue una clara indicación de que debía compartirle el evangelio de nuestro Señor.
Leí la Biblia con ella y le guíe a reconciliarse con nuestro Señor, pues, según su testimonio, ella estaba alejada de Dios. Jhojani leyó la escritura y estuvo muy dispuesta a recibirla. Ella ya había oído y leído los textos que compartí. La comunicación del evangelio fue muy fácil. Cuando la invité a entregar su vida a Cristo y reconciliarse con Dios por medio de él, Jhojani estuvo más que dispuesta, gracias a Dios por eso. (Foto 2: Jhojani, que Dios la afirme en la fe).
Jhojani estaba yendo a Requena, para estudiar en la universidad. Dios mediante, cuando vaya a Requena, en Abril, la visitaré, para afirmarla en la fe. Estoy contento de que Dios me usó en la vida de esta jovencita. ¡Dios la bendiga y la haga crecer en la fe de Jesucristo!
En Jenaro Herrera, pasé tiempo con Isidoro del Aguila y su familia. Isidoro es el pastor de la Iglesia Buenas Nuevas de ese pueblo. Él ha estudiado algunos de los cursos que enseñamos en Requena y está realizando un buen trabajo.
En las tardes, tuve clases con un grupo de niños. Por las noches, enseñé a los hermanos de la iglesia. Gracias a Dios, la iglesia está creciendo también en este pueblo. Estoy contento que así es.
También, y por último, con Isidoro y su hijo de 2 años, y con el hermano César, navegamos hasta Nueva York, que es un pueblito pequeñito en la rivera del Ucayali, a unos 30 minutos de Jenaro Herrera. (Foto 3: Llegando a Nueva York).
Allí, en Nueva York, existe una congregación que está “dispersa”, porque quien era el pastor pecó contra Dios y su familia. La congregación está desalentada y nosotros, desde Jenaro Herrera, queremos animarles y ayudarles a levantarse. Dios mediante, nosotros queremos volver para enseñar y animar a las personas.
Veremos qué es lo que Dios dispone al respecto.
Al volver a Iquitos, me reuní con Isidoro (de Jenaro Herrera), y Douglas y César (ambos de Iquitos), para conversar, comer y orar. Douglas y César fueron con el pastor Vailete y dos hermanos de Trujillo hasta el Bajo Amazonas. Yo quería oír de ellos su testimonio respecto a cómo Dios los había usado en Ayzama. Fue por eso que me reuní con ellos.
Luego, sin haberlo planeado, fui con Douglas y César para enseñar a los hermanos de la Iglesia Bautista Maranata.
Fue una bendición grande ver, enseñar y saludar a los hermanos de esta apreciada congregación. (Foto 4: Isidoro, Douglas, César y yo. ¡Qué Dios nos ayude a seguir sirviendo juntos!).
Entretanto yo estaba en los lugares ya mencionados, otro grupo de trabajo estaba ministrando en Iquitos y el Bajo Amazonas. Este grupo, que también es parte de nuestro equipo de trabajo, estuvo primero en Iquitos, y luego, en Ayzana, Bajo Amazonas. Este grupo realizó su viaje del 20 al 27 de Marzo.
Este grupo de estuvo conformado por el pastor Vailete Velasquez y dos hermanos de su congregación, la Iglesia Bautista Ebenezer, de la ciudad de Trujillo.
A estos tres hermanos se sumaron el pastor Douglas Ferreyra y dos hermanos de la Iglesia Maranata de Iquitos. Yo estoy muy contento de que son dos las iglesias que cooperaron y sirvieron a los hermanos del Bajo Amazonas. ¡Gracias a Dios por eso! (Foto 5: El pastor Vailete y el pastor Douglas, junto a los hermanos que los acompañaron a Ayzana).
El pastor Vailete enseñó, tanto en Iquitos como en el Bajo Amazonas, el libro de Colosenses. Los hermanos estuvieron muy entusiasmados con la enseñanza.
Estoy feliz de que el ánimo de los hermanos, tanto de Iquitos como del Bajo Amazonas, está aumentando día tras día. Confío en que Dios hará crecer su obra a medida que nosotros seguimos sembrando la palabra de Dios en sus corazones.
Ahora estoy en Andahuaylas, en la sierra sur del Perú. Es la primera vez que estoy a esta ciudad. Confío en Dios que está usándome aquí. Gracias por sus oraciones a favor de la obra de Dios en Perú.
(Foto inicial: Nolberto y una familia de Cabo López nos reunimos muy temprano para leer y meditar en la palabra de Dios).

Mi vida nueva en Jesucristo – video

En esta serie de videos narraré mi vida en Jesucristo. Esta vida empezó el 29 de Junio de 1987. Mi vida a partir de ese día nunca fue la misma. Los cambios fueron para bien. No soy perfecto ni impecable, pero anhelo ambas cosas, las cuales serán una realidad en mi vida (y la de todos los discípulos de Jesús) una vez que Jesucristo vuelva por segunda vez y establezca su reino eterno. Por medio de estos videos quiero testificar la forma en que Dios obró en mi para salvación y la forma en la que él me afirmó en su camino. Confío en que Dios usará estos videos para su gloria y para bendecir y animar a quienes los vean. Si tienes preguntas respeto a estos videos, escríbanme a ssrodchu@gmail.com

Puede leer la versión escrita de este testimonio aquí: https://segundorodriguez.com/29-junio-de-1987-la-conversion-de-segundo/