“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.” (Proverbios 17.17). “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano.” (Proverbios 18.24).
Estos versículos de la Biblia fueron pronunciados por el pastor Benjamín Salinas, quien sirve al Señor Jesucristo, juntamente con Magdalena, su esposa, y sus hijos, en la IBB de “El Retablo”, Lima.
Yo visité su congregación este domingo 27 de Octubre. Tenía que estar en Lima para recoger a la suegra de mi hermana, que estaba viniendo de Barcelona, España. Como no vería a la suegra de mi hermana, sino hasta las 12 de la noche. Decidí visitar a Benjamín, su familia y su congregación.
Fui con el fin de pasar un tiempo de compañerismo con él y su congregación. Los textos bíblicos citados estuvieron en la boca del pastor Benjamín al presentarme ante la congregación. Sus palabras me hicieron pensar mucho en el valor de la amistad y de los amigos. Agradezco a Dios por los amigos, que, tal como escribo en el título del presente escrito, son una bendición grande de Dios.
La amistad verdadera sazona y le da un sabor delicioso a toda relación humana, incluyendo a la relación que los humanos tenemos con Dios. Dios consideraba a Abraham como su amigo (2 Crónicas 20.7; Isaías 41.8; Santiago 2.23). Jesucristo también veía así a sus discípulos. Él les dijo: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” (Juan 15.14-15).
Dios quiere que seamos sus amigos. Jesucristo también quiere lo mismo de nosotros. Y claro, así debe ser. Así debemos relacionarnos con él, en amistad. Los amigos disfrutan de estar juntos, se buscan, se ayudan, y se confían entre sí.
Pero Dios quiere también que seamos amigos entre nosotros. Para eso tenemos que mostrarnos amigos. El pastor Benjamín no solamente dijo que yo era su amigo. Él lo mostró con hechos en este mi viaje (y también en varios otros momentos de mi vida). Comimos juntos, me hospedó en su casa e hizo que disfrutase mi corto tiempo tanto en su casa como en la congregación. ¡Gracias por tu amistad, Benjamín!
Escribo este testimonio porque me me alentó mucho que me viese como su amigo y me tratase como tal. Su amistad me animó y me desafió. Tengo que corresponder a su amistad con verdadera amistad. También, tengo que ser más agradecido a Dios por los amigos que él me ha dado. ¡Muchas gracias, amigos¡ Estoy pensado en varios de ustedes mientras escribo esta nota. Son ustedes una gran bendición para mi vida.
Todas nuestras relaciones tienen que ser sazonadas con amistad. La relación de esposos. La relación padres e hijos. La relación hermanos entre hermanos. La relación entre discípulos, etc. Necesitamos mostrarnos amigos de quienes nos rodean porque ellos necesitan amigos, verdaderos amigos. Nosotros mismos necesitamos verdaderos amigos. La vida tiene momentos buenos, que se disfrutan más y mejor, con amigos. La vida también tiene momentos duros, dolorosos y pesados, que se sobrellevan y son aliviados gracias a los amigos. Seamos amigos de quienes nos rodean y dejemos que ellos también sean nuestros amigos.
Al terminar este testimonio, pido sus oraciones por el pastor Benjamín Salinas. Él no se encuentra bien de salud. Le ayudaremos mucho si oramos a Dios por él. Roguemos a nuestros Señor para que alivie sus dolores y le de fuerzas para sobrellevarlos.
Los pastores llevan muchas cargas en su corazón. Se preocupan y velan por la congregación. De por sí, su trabajo ya es pesado, y lo es más cuando están enfermos. De corazón les digo, oremos por él, le ayudaremos muchísimo. Dios les bendiga. Gracias por orar por este mi amigo.
Nota: Benjamín Salinas Del Rosario partió a la presencia de Dios el año 2021.
Tres de las canciones que filmé durante el servicio en la IBB de “El Retablo”.
