Familia

La gracia y la misericordia de Dios también se ha expresado en mi vida por medio de mi familia. Dios me ha dado una linda esposa y cuatro hermosos hijos.

Mi esposa se llama Leneida y estoy casado con ella desde Abril del año 2000. Aunque nos casamos civilmente ese mes, empezamos a vivir como marido y mujer el 3 de junio de ese año. Es por esa razón que nosotros siempre celebramos nuestro aniversario el 3 de junio.

Nuestro vida matrimonial no ha estado, no está, ni estará, exenta de fallas, sin sabores y dolor. Aunque creemos y seguimos a Jesucristo, somos aún pecadores e imperfectos. Dios, sin embargo, nos ha mostrado (nos muestra y nos mostrará) su gracia y su ayuda en todo momento. Él nos ha unido y él es el sustentador y el ligamento de nuestra vida conyugal y familiar.

Nosotros creemos lo que está escrito en el Salmo 127:1-5 y dependemos de Dios al vivir nuestra vida personal y familiar.

Dios nos ha bendecido con hijos.

Los hijos que Dios nos ha dado como nuestra herencia son cuatro: Noé Isaí, quien nació en Febrero del 2001; Segundo Andrés, quien nació en Agosto del 2002; Elena Amada, quien nació en Marzo del 2004; y Lucas Michael, quien nació el 19 de octubre del 2018.

Después de mi salvación por medio de la fe en Jesucristo, mi esposa y mis hijos son lo mejor que me ha pasado. Nunca dejaré de agradecer a Dios por mi familia.

Anhelo que mis hijos crean, conozcan, amen, sirvan y esperen siempre en Jesucristo. Al igual que Josué en el Antiguo Testamento, yo también quiero servir a Jehová con toda mi casa.

Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quien sirváis; si a los dioses que sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15).