Edificación mutua – Visita a IB Independencia, Lima.

“Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados; esto es, para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí” (Romanos 1:11-12). De acuerdo a este texto, la visita de Pablo a los hermanos de Roma, los  iba a beneficiar espiritualmente a ambos. Pasa así también en este tiempo. Lo digo por experiencia.

Durante los últimos años, Dios me ha llevado a diferentes iglesias, para compartir la palabra de Dios y testificar de su obra de salvación. Al ir, mi ruego siempre ha sido (y es, porque sigo sirviendo así) que Dios me use para animar a otros en el camino de Jesús. Gracias a Dios, así ocurre. Pero Dios no solamente anima a otros con su palabra durante mi visita, él también me anima, me edifica, me hace crecer, y me desafía a mí, durante la misma. ¡Qué bueno es que sea así porque yo también necesito la confortación de la que habla Pablo en el texto que he citado!

Este último fin de semana tuve la bendición de pasar un buen tiempo con el pastor Bladimiro Paiva y su familia. Fueron solamente tres días, pero intensos y de mucha bendición. Bladimiro y yo nos conocimos siendo solteros, hoy ambos tenemos familia, y rogamos sus oraciones, para que nuestros hijos también caminen en el sendero de Jesucristo, quien vino desde cielo para salvar pecadores.

Bladimiro y Rosario, su esposa, son parte de una muy buena generación de jóvenes de la IB Ebenezer del Callao. Esa iglesia ha contribuido con muy buenos obreros para la obra de Dios. Disfrutamos recordando a esa generación, que hace ya unos treinta años atrás dedicó su vida a Cristo, para servirle. Hasta hoy varios de ellos siguen sirviendo en la obra de Dios. Algunos son pastores. Otros, misioneros. Y otros, diáconos. Me esposa y yo fuimos edificados oyendo a Bladimiro y a su esposa. ¡Qué bendición que mantienen su entusiasmo por el servicio a Dios! ¡Qué Dios los siga usando en la edificación de su iglesia!

El pastor Bladimiro y su familia sirven ahora en la IB Independencia. Gracias a su invitación, Dios me dio el privilegio de volver a visitar esta iglesia después de más de 5 años atrás. Fui invitado para hablar sobre misiones, bajo el tema: Hasta lo último de la tierra. Me alegro mucho cada vez que soy testigo del interés que tienen los pastores y las iglesias por la obra misionera. Los cristianos de hoy somos fruto de obra misionera y nos debemos a la obra misionera.

La IB Independencia está haciendo obra misionera. Su esfuerzo es patente tanto en Pachacutec como en Angamos. Esta iglesia tiene allí dos nuevas iglesias y dos misioneros, a los que apoyan tanto como pueden. También, están planeando visitar a un pastor y a una iglesia en el río Amazonas, para apoyarlo. También están mirando hacia otros países. Durante la conferencia leímos la carta de un misionero peruano que está en Marruecos y oramos por él y por el otro misionero peruano que está sirviendo a su lado.

Durante nuestra visita a esta iglesia, mi esposa y yo fuimos hartamente animados y edificados. Nos animó la fidelidad y la madurez de los hermanos. Su amistad, su aprecio y su compañerismo nos conmovió. Mientras estuvimos allí, tuvimos el gozo de ser testigos del gozo de una pareja de esposos que tiene poco más de dos años en el camino del Señor. Fue maravilloso oírle testificar de cuánto Dios ha cambiado sus vidas. ¡Qué bendición tan grande es ser testigo de que Dios siempre está añadiendo gente a su iglesia! Amén y amén. Sigamos testificando y predicando, que Dios hará su parte y atraerá a muchos más a su reino.

A este viaje fuimos con Lucas, nuestro último hijo. Él también disfrutó la visita. Mi esposa y yo estamos muy agradecidos por la hospitalidad y el aprecio de los hermanos de la IB Independencia. ¡Qué Dios los bendiga y que los siga usando en el extendimiento de la obra de Dios allí, en Independencia, y en muchos otros lugares! Amén.

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