Para los cristianos bíblicos, toda bendición de Dios nos viene y es posible únicamente por causa de Jesucristo. Si somos salvos de nuestros pecados y tenemos la esperanza de la vida eterna es por Jesús de Nazaret, quien es Dios hecho Hombre (Juan 1:1-3, 14).
¿Por qué solamente Jesús y no otro?
El texto que acompaña este post dice que Jesús es el único mediador entre los hombres y el único y verdadero Dios. Dice también que Jesús es quien se dio a sí mismo en rescate por todos nosotros pecadores. Es obvio, entonces, que no podemos colocar a nadie más entre Dios y nosotros. Dios ha puesto a Jesús en esa posición y solo nos bendice por medio de él y nosotros solo podemos agradar a Dios por medio de él.
Y en esto hay mucha razón porque, de acuerdo a la Biblia, Jesús es la evidencia del supremo amor de Dios para con nosotros los pecadores. Dios envío a Jesucristo para salvar a los pecadores y él vino a la tierra con la meta de buscarlos y salvarlos.
Dios sacrificó a Jesucristo en la cruz del Calvario por nosotros y nadie excepto Jesús es quien murió por nosotros. Jesús no estuvo en la cruz para morir por ser pecador, él no pecó nunca. Él estaba en la cruz y murió allí por nosotros, para salvarnos de nuestros pecados, y quitar así nuestra condenación.
Dios resucitó a Jesucristo para nuestra justificación. Solamente Jesús ha resucitado para ser nuestro salvador… nadie más. Dios exaltó a Jesucristo y lo sentó a su diestra en su trono. Nadie excepto Jesús tiene esa posición junto a Dios.
Jesucristo es la persona a quien esperamos los cristianos. Cuando Jesús se fue, dijo que vendría por nosotros y nosotros lo esperamos. Jesús, con su segunda venida, instaurará su reino eterno y vivirá con nosotros y entre nosotros por los siglos de siglos. En su venida, Jesús nos transformará y hará cielos nuevos y tierra nueva en los que mora la justicia. En esos cielos nuevos y en esa tierra nueva, los cristianos genuinos vamos a vivir con Jesús por toda la eternidad.
Con Jesucristo, los cristianos tenemos todo el favor de Dios. Sin Jesús, nuestra vida no tiene nada de especial y estamos en oscuridad y sin esperanza y sin Dios en el mundo. Por eso, para nosotros los cristianos, Jesús es único y él único a quien anteponemos entre Dios y nosotros en toda nuestra vida aquí en la tierra.
Si usted todavía no está siguiendo a Jesús, crea en él, y sígalo ya, de una vez.
Deseche a cualquier otro “mediador” y acérquese a Dios solamente por medio de Jesús.
Solo por Jesús Dios perdonará sus pecados y le dará vida eterna a su lado.
No demore en creer y hacerse discípulo de Jesús. Dios tiene una vida nueva para usted y se la dará tan pronto como ponga su fe en Jesús y le siga. ¡Qué Dios le ayude a creer y a seguir a Jesús!
Los cristianos jamás debemos poner a nadie excepto a Jesús entre Dios y nosotros.
Desechemos a toda persona o cosa que se interpone en nuestra vida con Dios. ¡Qué Dios nos ayude a estar siempre ligados a Dios por la fe en Jesucristo!
La Biblia nos da esa convicción respecto a Jesús y por eso nos gozamos en él y testificamos de nuestra fe cantando así:
