“Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:17–18).
Jesucristo está edificando Su Iglesia, Su Cuerpo, Su Edificio, en esta tierra. Jesús dijo que haría esta Su Obra durante su primera venida (Mateo 16:18) y él la hizo, la hace y seguirá haciéndola desde la diestra de Dios Padre (Marcos 16:19) por medio de la predicación y la enseñanza del evangelio de Jesús que sus discípulos obedientes (Marcos 16:20) bajo la guía y el poder del Espíritu Santo realizan (Hechos 5:32). (Foto: Los jovencitos de la iglesia en su sábado de comunión y aprendizaje).
Creo en Jesús, en su mensaje, en su presencia y en su intervención en la historia de la humanidad. Jesucristo está vivo y obrando salvíficamente en este mundo y el nacimiento y crecimiento de iglesias en hogares, barrios, pueblos y ciudades es la evidencia indubitable.
Dios me dio el privilegio de ver cómo Jesucristo está trabajando en Azuqueca de Henares, España. Visité la Iglesia Bautista de Azuqueca. Esta congregación de discípulos de Jesús está conducida por el pastor Marco Iturralde, quien proviene de Ecuador. La congregación, que cree, sigue, crece, alaba, obedece, testifica y espera a Jesucristo está compuesta por personas de varias nacionalidades. Hay personas de España, Nigeria, Rumanía, Cuba, El Salvador, Chile, Colombia y Perú. (Foto: Los jóvenes en el servicio dominical de la congregación).
Estuve solamente tres días, pero Dios me bendijo y animó mi alma en esta congregación.
Mi visita y mi experiencia en esta congregación fue posible gracias a Jenileydi y al pastor Marco Iturralde. Conocí a Jenileydi cuando, por su fe en Jesús y por su determinación de servirle, fue a Perú para estudiar en el Seminario Bautista del Perú. Me tocó compartir aula con ella como maestro.
Al terminar sus estudios, Jenileydi volvió a Azuqueca para servir en su congregación. Fue ella la que medió y me contactó con el pastor Marco que, como responsable de la iglesia, me dio el privilegio de enseñar la palabra de Dios. El pastor Marco y su familia fueron mis anfitriones y destaco su hospitalidad y amabilidad. (Foto: El pastor Marco y yo junto a varios otros hermanos de la congregación en un café Marroquí después del servicio dominical nocturno).
La iglesia tiene un buen grupo de jovencitos y varias familias de diversas nacionalidades. Dios tiene su manera de atraer a las personas hacia Jesucristo y su evangelio. Excepto los hermanos españoles, todos los otros hermanos llegaron a este país buscando trabajo y una vida mejor. Gracias a Dios, él aquí no solamente les dado trabajo y una mejor calidad de vida en el aspecto material, sino también vida eterna y vida nueva en Jesucristo por su evangelio.
En esta congregación, como en toda congregación de verdaderos hijo de Dios, aunque no hay perfección, ni impecabilidad, sí se refleja la vida nueva que Cristo ha implantado en sus discípulos.
He visto el amor a Dios y el deseo de buscarle, honrarle y agradarle. He visto la devoción y gratitud que se le tiene a Jesucristo, quien es el Salvador de todos los hombres que confían en él. También he visto el deseo por oír y saber lo que la Biblia enseña.
Dios ha sido bueno conmigo aquí. (Foto: En este desayuno de varones hubo buena comida y lo mejor de todo, un muy buen diálogo bíblico).
En toda congregación hay hijos de Dios que se destacan por su determinación de testificar el evangelio de Jesucristo a los que todavía no le están siguiendo. Todos quienes creemos tenemos que testificar de Jesús a otros dondequiera que estemos. En la Iglesia Bautista de Henares también hay un grupo de hijos de Dios que salen a testificar. Dios me dio el privilegio de ir con ellos.
Durante el tiempo de evangelización, el pastor Marco y yo hablamos del evangelio con tres jóvenes musulmanes marroquíes y un varón español.
Los tres marroquíes, Younass, Akram e Ibrahim, discutieron con nosotros sobre Jesús. Nosotros intentamos presentarles a Jesús bíblicamente. Les dejamos claro que Jesús es el Salvador. Ruego oración por estos tres jovencitos. (Foto: Parte de los hermanos frente al local de la congregación luego de servicio dominical).
El varón español nos escuchó muy atentamente. Él se llama Goyo y aceptó nuestra conversación amablemente. Él prácticamente coincidía y estaba de acuerdo con lo que le enseñamos de la Biblia. El momento clave de nuestro dialogo ocurrió cuando el pastor Marco y yo le presentamos el evangelio de Jesucristo. Goyo entendió el evangelio, pero no entregó su vida a Jesús. Con todo, él nos dio señales de su aprecio por lo que oyó. El pastor Marcos le hizo saber la dirección del local de la congregación y él reconoció la ubicación y dijo que en algún momento la visitaría. El pastor Marcos ha pedido oración por Goyo a la congregación.
El tiempo de evangelización con estos mis hermanos fue hartamente reconfortante.
Dios también alentó mi alma durante los servicios. Los cánticos unánimes, la atención por la palabra de Dios y la comunión entre los hermanos me animaron.
Al finalizar el servicio del domingo de la mañana, y mientras todos los hermanos se saludaban y se despedían entre sí, Elizabeth, una mujer de nacionalidad colombiana, entregó su vida a Jesucristo. Ayúdennos orando por ella y por sus dos hijos, para que su fe en Jesús de fruto y que éste permanezca.
Dios ha fortalecido mi fe gracias a los hermanos de la Iglesia Bautista de Azuqueca de Henares. Dios está atrayendo a españoles y a personas de otros países en parte del mundo por medio de su obra salvadora en y a través de esta congregación. (Foto: El pastor Marco Iturralde, en el primer plano, y una parte de la congregación durante el servicio dominical matutino).
Tengamos en nuestras oraciones al pastor Marco Iturralde y su familia.
Oremos también por los hermanos de la Iglesia. Pidamos por Jenileydi y su testimonio de salvación y de servicio a Dios.
Por último, oremos asimismo por los cristianos que vienen de otros países para que afirmen y vivan su fe en Dios y Jesucristo fiel y crecientemente.
Dios y Jesucristo y Su Obra de salvación en base a la Biblia tienen que ser conocidos por todos los ciudadanos españoles y por los ciudadanos de los diferentes países que vienen a España y los hermanos de la Iglesia Bautista de Azuqueca son el instrumento y el brazo de Dios para suplir esa necesidad. ¡Qué Dios los ayude y use grande y eficazmente en la proclamación del evangelio de Jesús! (Foto: Un selfie con la congregación durante el servicio dominical).
¡Dios y Padre de Jesucristo utiliza al pastor Marco y a la Iglesia Bautista Azuqueca de Henares y haz llegar el evangelio de salvación a muchas más personas por medio de ellos! Amén y amén.
Himno congregacional Abba Padre.














