Iquitos & Ayzana – Mayo 2018

Some time later Paul said to Barnabas, “Let us go back and visit the believers in all the towns where we preached the word of the Lord and see how they are doing.” (Acts 15:36).

From May 21 to 28 I we went to Iquitos and Ayzana. I went with pastor Luis Salas, from the city of Chimbote. We taugth in Iquitos and Ayzana.

In Iquitos, we taught to people of Maranatha Baptist Church. The weather was very good We spent time with Pastor Douglas Ferreyra, who pastors that church. We are very happy with the way God is blessing and using Pastor Douglas in that church. (Photo: Pastor Douglas Ferreira in Maranata Baptist Church).

In Ayzana we taught people from churches of Lower Amazon. We rejoiced with the brothers who attended. They came from these towns:  Oran, Orellana, Marupa, Caballocochío and Nuevo Triunfo. It was very edifying to see the fellowship and the desire to learn that these brothers have in Christ!

On this trip, we gave to pastors tracts for evangelism. These tracts were donated by friends from Betel Baptist Church of Trujillo, which is pastored by Pastor Enoc Principe. 

In both, Iquitos and Ayzana, we share the topic: “Serving God and Others as Jesus did.” It was a great blessing to study this subject, which challenged us greatly to imitate our Teacher by doing His work on this earth. (Photo: brothers and sisters of Iquitos and Ayzana studying the word of God).

At the same time that we were in the Lower Amazon, pastors and some brothers from churches of Requena went to Huatapi, on the Ucayali River. They participated in a fellowship of churches. We help them with transportation. We want to take care of our brothers on the banks of Ucayali and I am very happy that those brothers have taken courage and have gone to help pastors and churches of the villages on the banks of Ucayali River. (Photo: Brothers and sisters of Requena traveling to Huatapi).

We are in a new stage of our work in the jungle of Peru. We want to mobilize the churches to spread the gospel in more villages on the banks of Ucayali and Amazon rivers. Also, we want to encourage and build the churches that already exist in the villages on those banks. We believe that both, evangelization and care of churches that are on the banks of these rivers, are a great need and I am very happy that we are supplying this need.

Thank you very much for praying for us and for partnering with us in this service to God in that part of Peru. May God continue to prosper all of you!

Iquitos y Ayzana y Huatapi- Mayo 2018

Del 21 al 28 de Mayo fui a Iquitos y a Ayzana. Fui con el pastor Luis Salas, de la ciudad de Chimbote. Enseñamos en Iquitos y en Ayzana.

En Iquitos, enseñamos a los hermanos de la Iglesia Bautista Maranatha. El tiempo fue muy bueno. Pasamos tiempo con el pastor Douglas Ferreyra, quien es el pastor de dicha iglesia. Estamos muy contentos de la manera en que Dios está bendiciendo y usando a Douglas en la iglesia.

En Ayzana enseñamos a los hermanos de las iglesias del Bajo Amazonas. Nos gozamos con los hermanos que asisitieron. Vinieron de los pueblos de Oran, Orellana, Marupa, Caballocochío y Nuevo Triunfo. ¡Fue muy edificante ver el compañerismo y las ganas de aprender que tienen estos nuestros hermanos en Cristo!

En este viaje, le entregamos a los pastores tratados para el evangelismo. Estos tratados fueron donados por dos hermanos de la Iglesia Bautista Betel de Trujillo. La gestión de esta donación la hizo el pastor Enoc Príncipe.

Tanto en Iquitos como en Ayzana compartimos el tema: “Sirviendo a Dios y a otros como Jesús lo hizo”. Fue una bendición grande estudiar este tema, que nos desafió grandemente a imitar a nuestro maestro al hacer su obra en esta tierra.

Al mismo tiempo que nosotros estuvimos en el Bajo Amazonas, los pastores y algunos hermanos de las iglesias de Requena fueron a Huatapi, en el río Ucayali. Ellos participaron en una confraternidad de iglesias. Nosotros les ayudamos a movilizarse. Queremos preocuparnos y cuidar a nuestros hermanos de la rivera del Ucayali y estoy muy contento de que los hermanos hayan cobrado ánimo y se hayan movilizado para ayudar a los pastores y a las iglesias de los pueblos en la rivera del Ucayali.

Estamos en una nueva etapa de nuestro trabajo en la selva de Perú. Queremos movilizar a las iglesias para que extiendan el evangelio en más pueblos de las riveras del Ucayali y del Amazonas. También, queremos animas y edificar a las iglesias que ya existen en los pueblos de esas riveras. Creemos que tanto la evangelización como el cuidado de las iglesias que están en las riveras de esos ríos son una gran necesidad y estoy muy contento de que nosotros estemos supliendo esta necesidad.

Muchas gracias a ustedes por orar por nosotros y por participar con nosotros en este nuestro servicio a Dios en esta parte del Perú. Esta labor es un trabajo de Dios en muchos y gracias al trabajo de muchos de sus hijos. ¡Dios les siga prosperando a todos ustedes!

Visita a Arequipa – Paseo por aniversario

Mi esposa y yo estuvimos en Arequipa por primera vez en nuestra vida. La ciudad nos encantó. Nos pareció la más virreinal de todas las que conocemos en Perú. Vimos su catedral. También visitamos el valle del Colca, que nos impresionó muchísimo. Coloqué los videos de lo que pudimos filmar. La filmación no fue lo más óptima que hubiéramos querido. El sol refleja en mis lentes y éstos, a la vez, me impidieron ver bien el lente de la cámara, para filmar mejor. Con todo, no soy un profesional en esta materia. Lo que les muestro es lo que pude captar. Todo lo que vi me gustó. Comparto los videos para que visiten esa ciudad y filmen y tomen fotos por sí mismos. Estoy seguro que les gustará la ciudad, la comida y los paisajes, que son maravillosos. ¡Dios los bendiga!

Por Fe Contemplo Redención – Iglesia Bautista Betel – Trujillo

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de los que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio lo antiguos.” (Hebreos 11:1-2).
Pero no solamente los antiguos, sino también los cristianos de estos tiempos, los que vivimos hoy tenemos buen testimonio delante de Dios y de los hombres por causa de nuestra fe. Todos nosotros tenemos fe y vivimos en esta tierra por fe.
Los cristianos creemos a Dios, a lo que él dice en su palabra, que es la Biblia, la palabra viva del único Dios Viviente, Jehová de los Ejércitos. Nuestra creencia, nuestra fe en Jesucristo “consigue” que Dios nos perdone nuestros pecados, nos limpie de toda maldad y nos quite toda condenación. ¡Qué bendición tan grande!
Nuestra fe en Dios y en las promesas que él nos ha hecho en su palabra las expresamos en nuestros cantos. En este caso, nuestra redención, que está garantizada por Dios en la Biblia, está sintetizada en el himno Por Fe Contemplo Redención, que cantamos en nuestra iglesia (y en muchas otras).

 

April update and two new trips in May

In my last update I reported the work we did in Iquitos, Oran and Requena in the month of March. Also, I let you know what we would do in April and May.

In this regard, I share that I traveled to Requena from the 26th to the 30th of April. I went with two young teachers who live in Iquitos. The purpose of this trip was to evaluate the start of the Modular Bible School for children from 9 to 12 years old. Also, we had the goal of motivating Bethesda Church, Monte de Los Olivos Church and La Fe Church to participate and support the work we want to do with a group of children between 9 and 12 years old.

Beside of preaching, we plan the beginning of a Biblical School for children for this coming August. The spirit is very good and we trust in God that He will prosper us. (Photo: Children from Requena).

Also, we had an interview with Pastor José Namías, who leads the Evangelical Pentecostal Mission Association El Nuevo Camino. This pastor asked us to teach his leaders and prepare them to do God’s work better. His request was discussed with our Requena collaborators and we have agreed to start teaching them on August (1-5). God willing, we will have an average of 20 students. (Photo: José Amías, pastor in Nuevo Camino Church).

At the end of this update, I let you know that from May 21 to 28 we will travel to Iquitos and Ayzana. I will go with pastor Luis Salas, from the city of Chimbote. We will teach in Iquitos and in Ayzana. In Iquitos we will teach the people of Maranatha Baptist Church. In Ayzana we will teach people from churches of the Lower Amazon. In both churches we will share from the Gospel of Mark the topic: “Serving God and others as Jesus did”.

Also, at the same time that we be in the Lower Amazon, pastors and some brothers from Requena churches will go to Huatapi, on the Ucayali River. There, they will participate in a fellowship of churches. I am happy that brothers are taking courage and mobilizing to help pastors and churches of the villages on the banks of the Ucayali. (Photo: Manuel Guevara, pastor in Betesda Baptist Church).

All this is in accordance with this new stage of our work in the jungle of Peru, which seeks the mobilization of churches to spread the gospel in the villages of the Ucayali and Amazon rivers. Thank you very much for praying for us.

More photos:

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Parte de nuestra rutina dominical – IB Betel Trujillo

¿Qué se hace en una reunión de nuestra congregación? Nuestra rutina congregacional es como sigue: 1) Se exalta y se alaba a Dios a través de cánticos y de todo lo que hacemos; 2) Se lee, se oye y se expone la palabra de Dios, que es la Biblia; 3) Se centraliza y y se predica a Jesucristo como el único salvador de los pecadores; 4) Se confraterniza y se disfruta de compañerismo y de amistad entre todos los que creemos; y 5) Se evangeliza, se discipula y se entrena a los creyentes para cumplir con la comisión de ser testigos de Jesucristo y de hacer discípulos suyos a todas las naciones. Todo esto se hace en cada una de las reuniones que tenemos. Aquí tres videos de parte de nuestra rutina:

¿Quiénes son hoy hijos de Dios?

Dios es creador de todos los seres humanos. Por eso, y solo por eso, todos somos “hijos de Dios”.

Pero luego del pecado de Adán y Eva nuestros padres, el ser creados por Dios ya no es suficiente para ser  “hijos de Dios” y estar vinculados con él como tales.

Luego de la tragedia del pecado de Adán y Eva, Dios ve como hijos suyos a quienes se vinculan con él por medio de la fe, que es creer y confiar en lo que él dice en su palabra, la cual está escrita en la Biblia.

En el Antiguo Testamento, los que recibieron la calificación de “hijos de Dios” porque entraron en pacto con él por medio de la fe fueron los judíos, la nación de Israel. En el Nuevo Testamento, los que reciben la calificación de “hijos de Dios” son todos los seres humanos que creen en Jesús y se hacen discípulos de él de todo corazón.

Juan 1.12 es clarísimo: “Mas a todos los que le recibieron (a Jesús), a los que creen en su nombre (de Jesús), (Dios) le dio potestad (la autoridad, el derecho, el privilegio) de ser hechos hijos de Dios”. De acuerdo a este texto, ser hijo de Dios hoy es posible y un hecho irreversible y eterno para todo aquel que deposita su fe en Dios y recibe a Jesús y se hace su discípulo.

El versículo que sigue, Juan 1.13, reafirma que la fe en Jesucristo nos hace verdaderamente hijos de Dios y que este hecho bendito es absolutamente una obra de Dios, no del hombre. El texto dice: “Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. En otras palabras, es Dios mismo quien hace que los pecadores lleguemos a ser hijos de Dios. Él mismo es quien engendra y quien determina hacernos sus hijos.

Solo Dios merece la gloria y la honra por bendecir a los hombres con el privilegio de hacerlos sus hijos.

Recibir, en el pasaje citado, tiene que ver con aceptar y reconocer que Jesús es quien Dios dice que es.

Jesús es el Hijo Unigénito de Dios, quien fue enviado por Dios a esta tierra para salvar a los pecadores.

Jesús es el Cordero de Dios en quien Dios quita nuestros pecados y ya no nos condena por ellos.

Jesús murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación.

Jesús ascendió a los cielos y desde allí volverá por segunda vez para llevar a su reino a todos sus seguidores.

Recibir y creer en Jesús es aceptar todo lo anterior, que es lo básico. A partir de allí, y siendo ya hijos de Dios por estar siguiendo a Jesús, aprenderemos y creceremos muchísimo más en el conocimiento de nuestro Dios y de sus bendiciones y demandas para con nosotros sus hijos.

¿Quiénes son hoy hijos de Dios? Esta pregunta esta respondida en Juan 1.12-13. Hoy son hijos de Dios los que creen, reciben, aceptan a Jesús y se hacen sus seguidores. Dios mismo lo ha establecido así y su palabra es muy clara al respecto.

Por eso, si todavía no estás siguiendo a Jesús, síguelo ya, de una vez. Ser hijo de Dios está en “tu” determinación y es “tu” decisión.

La fe es un asunto estrictamente personal, nadie puede creer por ti. Eres tú mismo quien tiene que creer y recibir a Jesucristo.

Juan 1:12-13 dice muy claramente que los que reciben y creen en Jesús son hechos hijos de Dios. Si recibes y crees en Jesús genuinamente serás hecho de inmediato hijo de Dios.

Recibe a Jesús hoy y Dios te hará su hijo eternamente.

Si ya has creído y ya estás siguiendo a Jesús, eres hijo de Dios. No dudes de esa realidad. Dios no miente y su palabra siempre es verdadera. Glorifica y honra a Jesucristo con obediencia y servicio sacrificado.

¡Si Dios te ha dado el privilegio de ser su hijo por medio de la fe en Jesucristo, tienes que honrar tal privilegio viviendo como hijo de Dios!

¡Dios, ayúdanos a reflejarte con nuestra manera de vivir en toda área de nuestra vida en esta tierra! Amén.

El Solo Mediador: Jesucristo.

Para los cristianos bíblicos, toda bendición de Dios nos viene y es posible únicamente por causa de Jesucristo. Si somos salvos de nuestros pecados y tenemos la esperanza de la vida eterna es por Jesús de Nazaret, quien es Dios hecho Hombre (Juan 1:1-3, 14).

¿Por qué solamente Jesús y no otro?

El texto que acompaña este post dice que Jesús es el único mediador entre los  hombres y el único y verdadero Dios. Dice también que Jesús es quien se dio a sí mismo en rescate por todos nosotros pecadores. Es obvio, entonces, que no podemos colocar a nadie más entre Dios y nosotros. Dios ha puesto a Jesús en esa posición y solo nos bendice por medio de él y nosotros solo podemos agradar a Dios por medio de él.

Y en esto hay mucha razón porque, de acuerdo a la Biblia, Jesús es la evidencia del supremo amor de Dios para con nosotros los pecadores. Dios envío a Jesucristo para salvar a los pecadores y él vino a la tierra con la meta de buscarlos y salvarlos.

Dios sacrificó a Jesucristo en la cruz del Calvario por nosotros y nadie excepto Jesús es quien murió por nosotros. Jesús no estuvo en la cruz para morir por ser pecador, él no pecó nunca. Él estaba en la cruz y murió allí por nosotros, para salvarnos de nuestros pecados, y quitar así nuestra condenación.

Dios resucitó a Jesucristo para nuestra justificación. Solamente Jesús ha resucitado para ser nuestro salvador… nadie más. Dios exaltó a Jesucristo y lo sentó a su diestra en su trono. Nadie excepto Jesús tiene esa posición junto a Dios.

Jesucristo es la persona a quien esperamos los cristianos. Cuando Jesús se fue, dijo que vendría por nosotros y nosotros lo esperamos. Jesús, con su segunda venida, instaurará su reino eterno y vivirá con nosotros y entre nosotros por los siglos de siglos. En su venida, Jesús nos transformará y hará cielos nuevos y tierra nueva en los que mora la justicia. En esos cielos nuevos y en esa tierra nueva, los cristianos genuinos vamos a vivir con Jesús por toda la eternidad.

Con Jesucristo, los cristianos tenemos todo el favor de Dios. Sin Jesús, nuestra vida no tiene nada de especial y estamos en oscuridad y sin esperanza y sin Dios en el mundo. Por eso, para nosotros los cristianos, Jesús es único y él único a quien anteponemos entre Dios y nosotros en toda nuestra vida aquí en la tierra.

Si usted todavía no está siguiendo a Jesús, crea en él, y sígalo ya, de una vez.

Deseche a cualquier otro “mediador” y acérquese a Dios solamente por medio de Jesús.

Solo por Jesús Dios perdonará sus pecados y le dará vida eterna a su lado.

No demore en creer y hacerse discípulo de Jesús. Dios tiene una vida nueva para usted y se la dará tan pronto como ponga su fe en Jesús y le siga. ¡Qué Dios le ayude a creer y a seguir a Jesús!

Los cristianos jamás debemos poner a nadie excepto a Jesús entre Dios y nosotros.

Desechemos a toda persona o cosa que se interpone en nuestra vida con Dios. ¡Qué Dios nos ayude a estar siempre ligados a Dios por la fe en Jesucristo!

La Biblia nos da esa convicción respecto a Jesús y por eso nos gozamos en él y testificamos de nuestra fe cantando así:

Los cristianos y la confesión de pecados.

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9).

Los cristianos, al igual que todos los seres humanos, somos pecadores. La única diferencia que hay entre nosotros y los demás pecadores es que creemos en Jesucristo y somos sus seguidores. Gracias a Jesús, en consecuencia, se nos ha perdonado nuestros pecados y somos salvos de toda condenación.

Los cristianos pecamos contra Dios siempre. A veces, lo hacemos sabiendo; otras veces, sin saberlo. A veces pecamos “levemente”; otras veces, muy grave y muy horriblemente. Es triste y lamentable, pero no se puede eludir esta nuestra realidad, todavía somos pecadores (un día ya no lo seremos) y pecamos contra Dios.

Pero el pecado de los cristianos tiene solución. Esta solución es la confesión. Confesar es declararle nuestro pecado a Dios con arrepentimiento y contrición genuina. Al confesar, admitimos, reconocemos, estamos de acuerdo y concordamos con Dios en que lo que hemos hecho es malo y le hemos ofendido, y estamos dolidos por eso y muy decididos a dejar tal maldad.

Al confesar, le decimos a Dios que somos culpables y que él tiene todo el derecho de juzgarnos y castigarnos y de hacer con nosotros en conformidad con lo que su santidad y su justicia expresadas en sus leyes demandan.

La confesión es la solución contra el pecado de los cristianos porque permite y nos coloca en el punto clave para que Dios exprese su misericordia y su gracia para con nosotros.

Lo que dice 1 Juan 1:9 es una bendición grande para nosotros los cristianos. La declaración es contundente. Si confesamos en arrepentimiento y conversión genuina nuestros pecados, Dios hará dos cosas maravillosas:

1) Él perdonará nuestros pecados. Esto significa que él deja atrás, ya no toma en cuenta, y “olvida” nuestros pecados. A partir de la confesión, nuestros pecados confesados, ya no interfieren en nuestra relación con Dios.

2) Él nos limpiará de toda nuestra maldad. Esto implica que Dios nos lava y borra y elimina todo “vestigio” y toda “mancha” del pecado cometido. Lo cual significa que quedamos ante él como nieve limpísima o blanquísima lana, como si nunca hubiésemos pecado.

La solución de la confesión del pecado está garantizada, en el texto bíblico citado, por el hecho innegable de que Dios es fiel y justo. Él carácter de Dios es la garantía de que Dios perdona nuestros pecados y nos limpia de toda maldad, cuando los confesamos y nos apartamos de ellos.

Finalizo esta nota así. Lo contrario a confesar es ocultar, encubrir, disimular, obviar. Cuando hacemos estas cosas con el pecado, no solamente no somos perdonados ni limpiados, sino que acarreamos contra nosotros la maldición de Dios. El ocultamiento del pecado trae desgracia a nuestra vida. La prosperidad espiritual es inalcanzable cuando se oculta el pecado.

Por eso, la mejor opción respecto al pecado para los cristianos es la confesión sincera. Dios nos abre su corazón y nos invita a confesar nuestros pecados. El perdón y la limpieza de maldad están garantizadas por el carácter de Dios. ¡Dios, bueno y misericordioso, ayúdanos a confesar clara, genuina y sinceramente nuestros pecados ante ti! Amén.

Pero la confesión y el arrepentimiento del pecado también es la solución para los pecadores que todavía no son cristianos. Y es la solución, justamente, porque Jesucristo vino a esta tierra para salvar a los pecadores (1 Timoteo 1:15). Jesucristo, asimismo, murió por los pecadores, porque Dios así lo ha determinado (Romanos 5:8).

Por causa de Jesús, por tanto, si usted es pecador y todavía no ha puesto su fe genuinamente en él y no se ha hecho su discípulo, entréguese a él y sígalo de todo corazón. Si lo hace, Dios perdonará sus pecados y quitará su condenación y lo hará hijo suyo. Crea en Jesús y sígale hoy mismo. Hoy es el tiempo de salvación. Amén.

Ira momentánea y favor duradero

“Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida.

Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.”

(Salmos 30:5).

Dios se enoja, se llena de ira y se expresa en ira. La capacidad de indignarse y airarse es un atributo del carácter de Dios. En el texto, se habla específicamente de su ira contra su pueblo, contra sus hijos, contra todos aquellos que han entrado en pacto para con él. En el Antiguo Testamento, los judíos, la nación de Israel; en el Nuevo Testamento, los cristianos, la iglesia de Jesucristo.

Tenemos que agradecer que esta ira contra su pueblo, es momentánea y temporal, no duradera. Si no lo fuese, Dios no tendría hijos. Israel no existiría. Tampoco la iglesia. La humanidad entera dejaría de ser. La razón es obvia: todos los seres humanos somos pecadores, y siempre pecamos, y siempre causamos que Dios se enoje, que se llene de ira contra nosotros.

Cuando Dios está enojado con sus hijos; estos sufren, y lloran, y se lamentan. La angustia y la frustración son permanentes. La “ausencia” de Dios y la “pérdida” de compañerismo con él son horribles y solamente queda derramar lágrimas. Pero, gracias a Dios que hay un pero, el llanto y la angustia que resultan de experimentar la ira de Dios son temporales porque la ira de Dios contra su pueblo es pasajera. ¡Gloria a Dios que es así! No nos podríamos sostener en pie si su ira contra nosotros fuese eterna.

Pero el texto también habla del favor de Dios para con su pueblo, para con sus hijos, para con todos aquellos que han entrado en pacto con él. Su favor, dice el texto, dura toda la vida. ¡Amén, gloria a Dios! ¡Qué bendición tan grande!

La ira de Dios es momentánea, temporal, pasajera; pero su favor, su buena voluntad, su bendición para con sus hijos, para con su pueblo y, en el presente, para con los cristianos y la iglesia de Jesucristo, son duraderas y permanentes.

Dios siempre quiere favorecernos todo el tiempo que estamos vivos en esta tierra, y por toda la eternidad, cuando pasemos a esa dimensión por obra suya cuando Jesucristo regrese y establezca cielos nuevos y tierra nueva en los que mora la justicia. ¡Qué grandioso es tener a Dios contento y dispuesto a bendecir y a alegrar nuestros corazones!

Por eso, la alegría en Dios y por Dios es una gran bendición para nosotros los que hoy seguimos a Jesucristo.

Nuestro llanto a causa de nuestros pecados es duro, frustrante, pero pasajero. Nuestra alegría y nuestra risa, en cambio, es mayor y más duradera … durará toda nuestra vida. Y, sobre todo, de acuerdo a la Biblia, nuestra alegría y nuestra risa se prolongarán por toda la eternidad. ¡Amén, gloria a Dios!

Los cristianos debemos arrepentirnos siempre y pronto de nuestros pecados; para alejar así de nosotros la ira disciplinaria y temporal de Dios, a fin de experimentar más constantemente de su favor y de sus bendiciones duraderas y eternas. ¡Qué Dios nos ayude a agradarle y a servirle mientras estemos en esta tierra! Amén.

Ser discípulo de Cristo es siempre mejor y la única opción de salvación que tenemos los seres humanos. Si somos discípulos de Cristo, entramos en pacto con Dios y él nos adopta como sus hijos.

Como sus hijos, y a causa de nuestros pecados, experimentaremos temporalmente su ira, que es correctiva, pero disfrutaremos toda nuestra vida en esta tierra de su favor, de su bendición, las cuales se extenderán por toda la eternidad cuando esta se inaugure.

Si usted aún no ha hecho un seguidor de Jesucristo, le animo a hacerse su discípulo de una vez. Si lo hace de todo corazón, Dios será su Padre y lo tratará como su hijo. Cierto, soy veraz en esto, Dios se enojará temporalmente con usted a causa del pecado a fin de corregirle y perfeccionarle, pero su favor y su buena voluntad para con usted le acompañaran toda su vida, y por la eternidad, cuando ésta se haga presente. Crea en Jesús y sígale de corazón. ¡Qué Dios le ayude a creer y a seguir a Jesús!