Viaje a Requena – Trabajo arduo – Abril 2019

Mi último viaje a Requena llegó a su fin hace ya varios días. Los días que han pasado me han hecho reflexionar en lo que Dios está haciendo allí. Comencé a viajar a esta ciudad hace más de 12 años. Estoy contento de que Dios me llevó y me hizo conocer esta ciudad y parte de sus alrededores. Disfruto ir a Requena. Soy grandemente bendecido por Dios a través de los hombres y mujeres que siguen a Cristo y que viven en esta parte del país.

Mi viajé empezó el 16 de Abril y terminó el 23 del mismo mes. Estuve 8 días fuera de casa. Al salir de casa tomé la determinación de aprovechar cada oportunidad para testificar de Jesucristo. Gracias a Dios, que me dio oportunidades, y fuerzas, y valentía, pude cumplir con ese objetivo.

En el rápido, al ir de Iquitos a Requena, testifiqué de Jesús a todos los pasajeros. Hice lo mismo al regreso, pero esta vez, no testifiqué a los pasajeros en el rápido, sino en el bus que nos llevó desde Nauta hasta Iquitos. No me fue fácil. Luché un poco con la timidez. Pero Dios me dio valentía y abrí mi boca para testificar. Fueron varios los que escucharon con atención. Algunos también me agradecieron por lo que compartí. (Foto 1: Los hermanos de la Iglesia Bautista Betesda en el servicio dominical. ¡Qué bendición alabar a Dios junto a ellos!).

En Requena, durante el día, enseñé una Perspectiva General del Nuevo Testamento a 21 varones y a 2 mujeres. Repasar todo el Nuevo Testamento en un promedio de 8 horas por día durante tres días fue un trabajo arduo tanto para mí como para los estudiantes.

Me impresiona el sacrificio que hacen los estudiantes. Dejan su trabajo y sus familias para dedicarse a estudiar la Biblia. Estudiamos en forma intensiva y ellos no perdieron el entusiasmo. Ni el calor ni el cansancio hizo mella en su ánimo. ¡Gloria por estos sus hijos! Con ellos y junto a ellos, fortalezco mi fe en Cristo y crezco en mi conocimiento de Jesucristo, nuestro Salvador. (Foto 2: Una parte de los estudiantes disfrutando de su almuerzo).

Durante todas las noches de mi estadía en Requena, enseñé a los hermanos de la iglesia. Como eran días de semana santa toda la predicación y la enseñanza estuvo centrada en Jesucristo, y su muerte y su resurrección, para salvarnos de nuestros pecados. Empezamos el día miércoles por la noche y terminamos el día domingo. Tuvimos una muy buena asistencia cada noche. Gracias, hubo una pareja de esposos que respondió a la convocatoria del evangelio, y profesó fe en Jesucristo. ¡Gloria a Dios! https://segundorodriguez.com/dios-sigue-salvando/

En este viaje, y por una hora y durante cuatro madrugadas, acompañé al hermano José Chistama, quien tiene un programa de radio, para enseñar allí. Mi experiencia allí fue harto edificante. Nuestro José tiene una herramienta muy poderosa en ese programa de radio. Él está siendo escuchado tanto por el día Ucayali como por el río Marañón. Además de eso, José está entrenando en ese ministerio a Jhosue y a Clinthon, ambos son jóvenes de la iglesia Betesda de Requena. Estoy muy contento con lo que Dios está haciendo por medio de José Chistama. Gracias a su labor, los hermanos en Cristo del Ucayali y el Marañón están siendo edificados. Dios mediante y así nuestro Dios lo permite, José y yo iremos a visitar a los hermanos del río Marañón del 5 al 8 de Julio. (Foto 3: José y yo en el estudio de la emisora en la que predicamos el evangelio).

La obra de Dios en Requena está creciendo. La Iglesia Bautista Betesda es la prueba de tal crecimiento. Cuando empezamos a visitar la ciudad, los que asistían a las reuniones oscilaban entre cuarenta o cincuenta personas. Ahora, sin embargo, tiene una asistencia superior a las cien personas. Hay un buen número de niños. Hay mucho más jóvenes. Hay más familias. También, la iglesia Betesda ha empezado otra congregación en un sector nuevo de la ciudad de Requena (la ciudad también está creciendo).

El entusiasmo de la congregación es contagioso. Se están movilizando para predicar el evangelio tanto en la ciudad de Requena como en los pueblos de las riveras del Ucayali. Estas cosas me desafían y me animan a seguir trabajando y apoyando a los hermanos de Requena y sus alrededores.

En Requena, nuestro colaborador clave es el pastor Manuel Guevara. Él está realizando un muy buen trabajo en la Iglesia Betesda y también en el centro de entrenamiento de obreros que Dios nos ha dado allí. Su ayuda y su compañerismo es vital en el trabajo que otros y yo realizamos en toda esa parte del río Ucayali.

Gracias a Dios, allí también contamos con José Chistama y Medardo Chanchari, y la iglesia Betesda. ¡Es una bendición servir a Dios y a su pueblo en esa zona con la ayuda de estos hermanos en Cristo! ¡Dios los siga bendiciendo y usando en su obra! (Foto 4: Manuel Guevara con su esposa y los dos hijos que aún están con él en casa. Gracias por sus oraciones a favor de él, de su familia y su labor.).

¡Dios bendiga su iglesia y siga haciéndola crecer, y continúe usándola en la extensión del evangelio de Jesucristo! Gracias por leer y orar por la obra de Dios en Requena y alrededores. Amén.

Aquí pueden encontrar algunos videos de mi visita a Requena y a la Iglesia Bautista Requena:

Dios sigue salvando …

Dios sigue salvando personas por medio de la predicación del evangelio de Jesucristo. Jesucristo vino a la tierra para salvar a los pecadores. Él murió en una cruz y derramó su sangre con el fin de salvar a los pecadores. Él resucitó de los muertos al tercer día porque así estaba escrito en su palabra.

Luego de resucitar de los muertos e instruir a sus discípulos por 40 días, Jesús se fue a los cielos, y se sentó a la diestra de Dios. Antes de irse, Jesús ordenó a sus discípulos que fuesen por todo el mundo y que predicasen el evangelio a toda criatura. (Foto 1: Norris y Victoria junto a sus menores hijos).

Desde ese día en adelante, y gracias a la obediencia de sus seguidores, que fueron por todas partes anunciando su evangelio, son muchas las personas que han creído, y que siguen creyendo en él, y haciéndose discípulos suyos.

Allí donde hay gente que obedece y habla de Cristo a otros,  allí siempre hay nuevos convertidos, nuevos discípulos de Jesús. ¡Gloria a Dios!

Anoche tuve el privilegio de ser testigo de la conversión de una pareja de esposos. Ellos, Victoria y Norris, entregaron sus vidas a Jesucristo, para ser salvos de sus pecados y servirle de todo corazón. ¡Alabado sea a Dios por tanta miseridordia! (Foto 2: Los hermanos de la Iglesia Bautista Bethesda de Requena dando gozosamente la bienvenida a Norris y Victoria, que aceptaron al Señor).

Sigamos yendo a predicar el evangelio. Hablemos de Jesús a tiempo y fuera de tiempo. Aprovechemos cada oportunidad para compartirle a otros que Jesucristo en el poderoso y suficiente salvador que Dios nos ha dado. Digámosles que “no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos”.  No nos quedemos callados. Abramos nuestras bocas con entusiasmo. Anunciemos esta verdad grandiosa y esperemos la obra del Espíritu Santo en los corazones de aquellos que nos oyen. Hagamos nosotros nuestro trabajo y dejemos que Dios haga el suyo.

Si lo hacemos, si cumplimos con testificar y hablar de Jesús, tengamos por seguro que Dios honrara su palabra y dará fruto de arrepentimiento y salvación en muchísima más gente. Dios quiere salvar a más gente. La Biblia es clarísima en ese hecho. Pero Dios va a lograr ese su objetivo por medio de la predicación del evangelio de Jesucristo y esta predicación es realizada por aquellos que son discípulos de Cristo y que le obedecen y cumplen la gran comisión.

No hay nada mejor que ser usado por Dios para llevar su evangelio a la gente pecadora necesitada del mismo. No hay nada mejor que ser testigo de cómo los pecadores se arrepienten y creen en Jesucristo de corazón. Amén. (Foto 3: Me gustó mucho ver la manera en que los hermanos saludaron a estos nuevos creyentes).

¡Qué Dios nos ayude a hablar y a testificar a otros respecto a nuestro bendito y glorioso salvador! ¡Gracias Dios por aquellos que se esfuerzan y hablan de ti a los pecadores! ¡Mueve, oh Dios, a tu iglesia y hazla testigo de tu Hijo Jesucristo ante toda persona y en todo tiempo y lugar! Amén.

“Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4.20).

Foto inicial: Norris y Victoria ante la congregación luego de haber profesado fe en Jesucristo. El hermano José Chistama y el pastor Manuel Guevara están tras ellos.

Intégrate a la iglesia de Cristo

Jesucristo dijo: Edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mateo 16.18). La iglesia es el cuerpo de Jesucristo y está conformada por todos aquellos que han puesto su fe en él y le siguen. Jesús no solamente nos salva personalmente y nos deja por allí, “solitos”, para que crezcamos como podamos; no, él no hace así; él nos salva y nos integra a su iglesia, al grupo de discípulos suyos, para crecer juntamente con ellos. La iglesia, el grupo de cristianos, el conjunto de discípulos de Cristo, juega un rol vital en el crecimiento espiritual de todos aquellos que creemos en Jesús y le seguimos. Reconozco lo indispensable que ha sido, es y será la iglesia en mi vida en Cristo. En este nuevo video, testifico respecto al rol trascendental que cumple la iglesia en la vida de los cristianos.

Andahuaylas – Ayacucho – cuatro días intensos

El viaje a Andahuaylas, a unos 2900 m sobre el nivel del mar, fue igualmente bendecido. Llegué a Ayacucho, de Lima, gracias al avión, en 1 hora (En bus hubiera demorado entre 8 y 10 horas). De allí tuve que viajar a Andahuaylas en un auto.
El viaje a Andahuaylas duró casi 5 horas y fue terrible, porque me dio “Soroche”, que es el mal de altura. El malestar me acompañó desde que el auto empezó a subir y subir. Vomité dos veces durante el viaje, fue horrible. Gracias a Dios, el viaje, aparte de eso, fue sin novedad. (Foto 1: La carretera Ayacucho Andahuaylas, el paisaje de la serranía de Perú es precioso).
Hablé del evangelio con el conductor del auto tan pronto como subí al auto. Me esforcé por explicarle el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Fue muy bueno que lo hice, porque después, con el soroche y el malestar, me fue imposible hablar más. Sembré el evangelio y oro a Dios para su palabra de fruto en el corazón de este conductor.
En Andahuaylas, fui invitado a exponer sobre mayordomía cristiana. Fue un buen tema para reflexionar. Dios es el dueño de todo lo que existe; los cristianos somos mayordomos de nosotros mismos, de lo que tenemos y de la vida que poseemos. Un día, todos nosotros vamos a dar cuenta a Dios por cómo hemos administrado para él todo lo que nos ha concedido. Dios habló a mi corazón con su palabra respecto a cómo estoy administrando lo que él me ha dado. (Foto 2: Tomando un cafecito con Frank y su esposa, y el hermano de Frank).
La iglesia en la que enseñe, la Iglesia Bautista “Vida Abundante”, fue iniciada por un misionero norteamericano, que estaba realizando un muy buen trabajo, pero que tuvo que volver a su país. Por causa de la salida del misionero, la congregación quedó bajo la administración de cuatro varones: Franklin, Cristian, Miguel y Noé. Gracias a Dios, estos varones están realizando un buen trabajo. La iglesia está afirmándose en esta su nueva etapa. Por favor, recordemos a estos cuatro varones en nuestras oraciones e intercedamos por ellos.
Dios usó su palabra y animó a los hermanos con ella. En cada servicio hubo entusiasmo y avidez por la palabra de Dios. Eso me fortaleció y me dio energía para exponer la palabra de Dios confiadamente. Durante el servicio del domingo por la noche, y en el momento de la invitación, aparte de los hermanos que tomaron decisiones personales para agradar y servir mejor a nuestro Dios, hubo tres personas que decidieron seguir a Jesucristo.
Entre las tres personas que tomaron decisión por Cristo estuvo una mujer, Flor Huamán. Con ella pasó algo interesante, la encontré buscando el lugar en el que sería la reunión, por la habían invitado a venir. La guié hasta donde escuchó el evangelio y, gracias a Dios, profesó fe en Jesucristo en esa misma reunión, ¡Gloria a Dios! Dios me animó muchísimo con su obra en los corazones de quienes estuvieron en las conferencias. (Foto 3: En primer plano, Flor Huamán, la mujer que profesó fe en Jesús).
Mi labor en Andahuaylas continuó en los momentos en que iba a comer. Tuve muy buenas conversaciones con los hermanos con los que compartí las comidas. La palabra de Dios es pertinente y tiene ánimo y desafío para vivir cualquiera que sea la situación en que uno está viviendo. Además, las experiencias espirituales que Dios nos ha permitido vivir a cada uno de nosotros son útiles para edificar y a alentar a otros, que también pasan por situaciones similares. Usemos todo lo que Dios nos permite vivir para su gloria y para edificar y animar a otros.
En Andahuaylas, Dios me permitió ver y reunirme con Digna, quien es una hermana en Cristo de esa ciudad, y que yo llegué a conocer cuando visité Estados Unidos. Digna estuvo unos años en Estados Unidos. Hoy, Digna es parte de la Iglesia Bíblica Bautista de Andahuaylas. Digna sirve en la congregación como maestra de niños.
Mientras Digna y yo estuvimos juntos, Dios permitió que ella y yo hablásemos del evangelio de Jesucristo con una pareja de esposos. No recuerdo el nombre del esposo, pero sí el de la esposa. Ella se llama Marta y su nombre fue justamente el puente que me permitió exponerle el evangelio de nuestro Señor, que tanto ella como su esposo, escucharon con bastante atención. (Foto 4: Digna, con Marta y su esposo, la pareja a quienes ambos presentamos el evangelio).
Gracias a Digna, visité la Iglesia Bíblica Bautista, porque fue allí el lugar en el que nos encontramos. Lo poco que vi es más que suficiente para afirmar que quien dirige tal congregación está realizando muy buen trabajo. ¡Gloria a Dios por su obra en esa congregación!
Dejé Andahuaylas pensando mucho en el trabajo que tienen en esa ciudad las dos iglesias bautistas que conocí. Andahuaylas, según el último censo, tiene cerca de 50 mil personas. La ciudad tiene todavía varios sectores en los que se puede plantar una congregación. También, alrededor de la ciudad, y antes y después de llegar y quedarse en ella, hay una buena cantidad de pueblos que necesitan de una iglesia donde Cristo y La Biblia, la palabra de Dios, sean enseñados. ¡Qué Dios mueva a estas dos iglesias y los impulse a ganar a muchas más personas para el reino de Jesús! ¡Qué Dios ayude a estas dos iglesias y a quienes la dirigen a fin de que alcancen a muchos más pueblos para el reino de Jesucristo! Amén.
Luego que terminó mi tarea en Andahuaylas, viajé hasta Ayacucho. En es ciudad me reuní Ananí y Raúl, su esposo. Ananí era vecina mía en La Esperanza, Trujillo. Ella se casó con Raúl, quien es de Ayacucho; desde ese su compromiso matrimonial, Ananí se trasladó a vivir en Andahuaylas. Ananí y Raúl fueron muy hospitalarios conmigo. Me invitaron a almorzar y a conocer un poquito la ciudad. Disfruté mi tiempo con esta pareja. (Foto 5: Ananí y Raúl, ¡Dios los bendiga!).
Mis viajes ya no son iguales, se me hacen muy largos, y son largos, pero es lo que Dios tiene para mí y voy a seguir hasta que él así lo disponga. Ahora me cansó más y extraño muchísimo más a mi familia. Por eso, agradezco que existe el avión, que nos permite ahorrar muchas horas de viaje. ¡Dios siga salvando y añadiendo a más gente para su reino! ¡A Dios se la gloria por siempre! Amén. Gracias por leer esta nota y por orar para que Dios siga salvando más personas y haciendo crecer la iglesia de nuestro Señor en Perú.
Foto inicial: Desayunando con una familia andahuaylina que sigue a Jesucristo. ¡Fue una bendición grande hablar con ella!

Dos consejos para cristianos nuevos

Cuando una persona se convierte a Cristo cambia. Esos cambios, por lo general, sorprenden, desconciertan y enojan a quienes están a su alrededor. Los cuestionamientos, las críticas, los reproches, las burlas, etc, que reciben los nuevos creyentes de parte de sus allegados por causa de la fe que han abrazado, los turba y desalienta. ¿Cómo pueden ellos afrontar el desafío que tal situación les plante? En el presente video comparto dos consejos que puede ayudarlos a salir victoriosos de esa situación. Esos consejos vienen de mi experiencia. Me sirvieron mucho y creo que también les servirá a otros.

Crónica de visita a la selva de Loreto, Perú – Marzo 2019

Escribo esta nota mientras estoy en Andahuaylas, en la sierra central al sur de la ciudad de Lima. Al escribirla, pienso en la gracia y la misericordia de Dios para conmigo y mi familia. Jamás dejaré de testificar de cuán bueno es Jehová Dios. ¡Alabado y glorificado sea él por siempre!
Antes de Andahuaylas, estuve en la selva de Loreto.
En este nuevo viaje a Loreto (23 a 28 de Marzo), estuve primero en Cabo López, que está en el mismo Iquitos, en el río Itaya. Allí vi a Nolberto y a su esposa, que están al frente de una congregación que estaba abandonada.
Nolberto y su esposa vivían en Jenaro Herrera y eran parte de la Iglesia Bautista Buenas Nuevas. Nolberto es un cristiano fiel y ahora tiene el reto de ayudar la congregación de Cabo López, en Iquitos. Para mí fue una bendición grande verle y ser testigo de su labor para Dios allí donde él le ha llevado a habitar.  (Foto 1: Nolberto, dirigiendo el servicio dominical).
La congregación en la que Nolberto y su esposa están es pequeña, son apenas unas cuatro familias, y un pequeño grupo de niños. Yo ruego a Dios por Nolberto, Dios lo ha llevado a Cabo López para trabajar para él y extender su evangelio. Confío que con la bendición y provisión de Dios, volveré a visitarle para apoyarle cada vez que voy a Iquitos.
De Cabo López, fui a Jenaro Herrera.
En el rápido en el que viajé, Dios me permitió testificar de a los pasajeros. Entre los pasajeros estuvo una jovencita de 18 años, su nombre es Jhojani.
Jhojani subió en Nauta y se sentó junto a mí, lo cual fue una clara indicación de que debía compartirle el evangelio de nuestro Señor.
Leí la Biblia con ella y le guíe a reconciliarse con nuestro Señor, pues, según su testimonio, ella estaba alejada de Dios. Jhojani leyó la escritura y estuvo muy dispuesta a recibirla. Ella ya había oído y leído los textos que compartí. La comunicación del evangelio fue muy fácil. Cuando la invité a entregar su vida a Cristo y reconciliarse con Dios por medio de él, Jhojani estuvo más que dispuesta, gracias a Dios por eso. (Foto 2: Jhojani, que Dios la afirme en la fe).
Jhojani estaba yendo a Requena, para estudiar en la universidad. Dios mediante, cuando vaya a Requena, en Abril, la visitaré, para afirmarla en la fe. Estoy contento de que Dios me usó en la vida de esta jovencita. ¡Dios la bendiga y la haga crecer en la fe de Jesucristo!
En Jenaro Herrera, pasé tiempo con Isidoro del Aguila y su familia. Isidoro es el pastor de la Iglesia Buenas Nuevas de ese pueblo. Él ha estudiado algunos de los cursos que enseñamos en Requena y está realizando un buen trabajo.
En las tardes, tuve clases con un grupo de niños. Por las noches, enseñé a los hermanos de la iglesia. Gracias a Dios, la iglesia está creciendo también en este pueblo. Estoy contento que así es.
También, y por último, con Isidoro y su hijo de 2 años, y con el hermano César, navegamos hasta Nueva York, que es un pueblito pequeñito en la rivera del Ucayali, a unos 30 minutos de Jenaro Herrera. (Foto 3: Llegando a Nueva York).
Allí, en Nueva York, existe una congregación que está “dispersa”, porque quien era el pastor pecó contra Dios y su familia. La congregación está desalentada y nosotros, desde Jenaro Herrera, queremos animarles y ayudarles a levantarse. Dios mediante, nosotros queremos volver para enseñar y animar a las personas.
Veremos qué es lo que Dios dispone al respecto.
Al volver a Iquitos, me reuní con Isidoro (de Jenaro Herrera), y Douglas y César (ambos de Iquitos), para conversar, comer y orar. Douglas y César fueron con el pastor Vailete y dos hermanos de Trujillo hasta el Bajo Amazonas. Yo quería oír de ellos su testimonio respecto a cómo Dios los había usado en Ayzama. Fue por eso que me reuní con ellos.
Luego, sin haberlo planeado, fui con Douglas y César para enseñar a los hermanos de la Iglesia Bautista Maranata.
Fue una bendición grande ver, enseñar y saludar a los hermanos de esta apreciada congregación. (Foto 4: Isidoro, Douglas, César y yo. ¡Qué Dios nos ayude a seguir sirviendo juntos!).
Entretanto yo estaba en los lugares ya mencionados, otro grupo de trabajo estaba ministrando en Iquitos y el Bajo Amazonas. Este grupo, que también es parte de nuestro equipo de trabajo, estuvo primero en Iquitos, y luego, en Ayzana, Bajo Amazonas. Este grupo realizó su viaje del 20 al 27 de Marzo.
Este grupo de estuvo conformado por el pastor Vailete Velasquez y dos hermanos de su congregación, la Iglesia Bautista Ebenezer, de la ciudad de Trujillo.
A estos tres hermanos se sumaron el pastor Douglas Ferreyra y dos hermanos de la Iglesia Maranata de Iquitos. Yo estoy muy contento de que son dos las iglesias que cooperaron y sirvieron a los hermanos del Bajo Amazonas. ¡Gracias a Dios por eso! (Foto 5: El pastor Vailete y el pastor Douglas, junto a los hermanos que los acompañaron a Ayzana).
El pastor Vailete enseñó, tanto en Iquitos como en el Bajo Amazonas, el libro de Colosenses. Los hermanos estuvieron muy entusiasmados con la enseñanza.
Estoy feliz de que el ánimo de los hermanos, tanto de Iquitos como del Bajo Amazonas, está aumentando día tras día. Confío en que Dios hará crecer su obra a medida que nosotros seguimos sembrando la palabra de Dios en sus corazones.
Ahora estoy en Andahuaylas, en la sierra sur del Perú. Es la primera vez que estoy a esta ciudad. Confío en Dios que está usándome aquí. Gracias por sus oraciones a favor de la obra de Dios en Perú.
(Foto inicial: Nolberto y una familia de Cabo López nos reunimos muy temprano para leer y meditar en la palabra de Dios).

Mi vida nueva en Jesucristo – video

En esta serie de videos narraré mi vida en Jesucristo. Esta vida empezó el 29 de Junio de 1987. Mi vida a partir de ese día nunca fue la misma. Los cambios fueron para bien. No soy perfecto ni impecable, pero anhelo ambas cosas, las cuales serán una realidad en mi vida (y la de todos los discípulos de Jesús) una vez que Jesucristo vuelva por segunda vez y establezca su reino eterno. Por medio de estos videos quiero testificar la forma en que Dios obró en mi para salvación y la forma en la que él me afirmó en su camino. Confío en que Dios usará estos videos para su gloria y para bendecir y animar a quienes los vean. Si tienes preguntas respeto a estos videos, escríbanme a ssrodchu@gmail.com

Puede leer la versión escrita de este testimonio aquí: https://segundorodriguez.com/29-junio-de-1987-la-conversion-de-segundo/

Himno: “Piensa en él” – Por Josué Huamán y Noé Rodríguez

“Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.” (2 Timoteo 2.8-10). Siempre, siempre tenemos y debemos pensar, meditar, recordar, rumiar y acordarnos de Jesucristo. ¡Qué Dios nos ayude a hacerlo, y siempre! Amén.

 

¡Señor Jesús, me entrego a ti! – Canto congregacional – IB Betel, Trujillo, Perú.

Ayer volví a la congregación en la que participó y me gocé alabando a Dios y escuchando Su Palabra junto a ellos. Durante el servicio, y previó a la exposición de la palabra de Dios, cantamos este precioso y significativo himno: ¡Señor Jesús, me entrego a ti! Es una bendición grande ser parte de una congregación que cree, oye, obedece y alaba a Dios por medio de Jesucristo, quien es nuestro Salvador y Redentor.