“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Evangelio de Juan 14:6).
Si estás perdido y no sabes por dónde ir para llegar a un lugar seguro, para descansar, y para hallar alivio, y para disfrutar de gozo duradero; mira a Jesucristo, quien es Dios hecho Hombre, y cree en él, y síguelo sin despegarte, y sin mirar atrás, ÉL ES EL CAMINO.
Jesús te llevará a Dios y disfrutarás de su segura compañía en esta vida presente y también en la venidera.
En Jesús, tú tendrás a Dios y vivirás con él eternamente.
Con Jesús, quien murió y resucitó para salvar a la humanidad, tú nunca más te perderás en esta tierra y siempre estarás en el camino verdadero y único a Dios y a su reino inmarcesible.
Si estás harto del engaño, y de las mentiras, y de las utopías irrealizables, y de los espejismos “ilusionantes”; que frustran, decepcionan y lastiman tu corazón y tus anhelos de paz y de dicha permanente, escucha atentamente a Jesucristo y acepta su palabra, y sus promesas y sus demandas, pues solamente ÉL ES LA VERDAD.
Jesús dijo claramente que quien cree en él y permanece en su palabra será verdaderamente su discípulo y conocerá la verdad y la verdad lo hará libre.
Jesús nunca te decepcionará ni fallará. Jamás vas a encontrar en Jesús siquiera una falsedad. Todo lo que él te dice es verdad y nada más que la verdad. Siempre, siempre, siempre puedes confiar y descansar totalmente en su palabra y en todas sus enseñanzas y promesas.
Si no le encuentras sabor ni gusto a tu vida y a todo lo que haces, aun cuando te sacrificas ardua y duramente para tener la mejor familia, y la mejor casa, y el mejor trabajo, y la mejor diversión, etc., recibe a Jesucristo de todo corazón y vive a su lado todo tu tiempo en esta tierra, ÉL ES LA VIDA.
Jesús no solamente te dará vida, sino que te la dará en abundancia, de modo que rebosarás de el, tanto cuando te va “bien” como cuando te va “mal”.
Jesús, por el Espíritu Santo, te dará una vida tan, pero tan plena y tan real, que ni la tragedia más pequeña ni la más grande te la quitará.
Jesucristo es total y absolutamente confiable.
Él dijo de sí mismo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.
Mirar, oír, creer, recibir y seguir a Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, quien vino a este mundo para salvar a los pecadores, es lo más sabio e inteligente que podemos hacer todos y cada uno de los seres humanos en esta nuestra vida.
Cree, oye, recibe y sigue a Jesucristo de una vez para siempre. No te demores. Cada minuto que te tardes en hacerlo es de grande pérdida para ti y para quienes te rodean.
Este mi ruego a Dios por mí mismo, y por quienes leen este post, y por todos quienes ya seguimos a Jesucristo:
“¡Dios, ayúdame a seguir a Jesús siempre!
¡Buen y sabio y misericordioso Dios, ayuda a los que han oído de Jesús y aún no lo siguen, que lo sigan, Señor, que no pierdan más tiempo!
¡Dios, haz que los cristianos hablemos y escribamos más sobre Jesús, para que los que no han oído ni leído de él, oigan y lean, y puedan así creer en él y seguirle!
