Dios me hizo conocer un nuevo lugar en este mi nuevo viaje al Requena y a Jenaro Herrera, por el río Ucayali. Conocí la comunidad de Nuevo San Juan de Papayal. En esta comunidad, que está en la Reserva Nacional de Pacaya Samiria, tiene unas veinte familias, está floreciendo una nueva iglesia de nuestro Señor Jesucristo.
Allí vive el hermano Nelsón y su familia. Nelsón es parte de la IB Buenas Nuevas de Jenaro Herrera. Hasta hace unos meses, él y su familia eran los únicos seguidores de Jesucristo en Nuevo San Juan de Papayal. Gracias a Dios, esto ha cambiado y ya no es así, pues, Ronald y su familia, que vivían en Iquitos, se mudaron a vivir en la comunidad.
Ronald y Nelsón, juntamente con sus familias, empezaron a reunirse para estudiar la Biblia y alabar al Señor. También han cobrado ánimo y han empezado a hablarle a las personas sobre Jesucristo. Su labor ha empezado a tener fruto. Ahora mismo hay dos familias más que se han añadido al grupo de discípulos. ¡Qué bendición más grande!
Ronald es el pastor de la pequeña iglesia de cuatro familias. Su testimonio me impactó. Me contó que vino de Iquitos con el fin de tener una vida más sosegada. En Iquitos él trabajaba de constructor y servía en una iglesia de la ciudad.
Ronald dijo que le huía predicar en la iglesia, pues no prefería servir en la iglesia como constructor. Dios, sin embargo, lo ha hecho pastor en Nuevo San Juan. Dios tiene su forma de obrar y de encaminarnos a su voluntad y a su servicio. Lo que Dios ha hecho y está haciendo con Ronald es una evidencia de su gracia y de su soberanía.
La comunidad de Nuevo San Juan está cerca de Jenaro Herrera, más o menos a una hora, en peque peque. Gracias a esa cercanía, tanto Ronald como Nelson son instruidos por el pastor Isidoro del Águila, quien sirve en la iglesia Buenas Nuevas de Jenaro Herrera. La iglesia de Jenaro Herrera también está involucrada en apoyar al pastor Ronald y a la iglesia Sinaí. Fue gracias al pastor Isidoro y la iglesia de Jenaro Herrera que tuve el privilegio de visitar la comunidad de Nuevo San Juan.
La nueva iglesia, que ya es una realidad, se llama Sinaí. Por ahora, las cuatro familias se están reuniendo en sus hogares, pero ya están para construir su local. El pastor Ronald me informó que ya tienen la madera para el local, pero que les falta el dinero para la calamina. Ronald me compartió que iban a construir un local de un techo de cuarenta calaminas. El presupuesto para comprar tanto las calaminas como los accesorios para colocarlas es un aproximado de mil soles.
En mi visita a esa nueva congregación, Dios me dio el privilegio de enseñar la palabra de Dios a Neyson y a Ericka, quienes habían creído y estaban muy dispuestos a bautizarse. También enseñé en el servicio matutino, que fue previo a los bautismo. ¡Fue una bendición grande enseñar la palabra a estos hermanos!
Durante mi visita bautizamos en total a cinco nuevos discípulos. Al principio iban a ser solo dos, Neyson y Ericka. Pero, luego, se añadió Manuel. Después, cuando ya habíamos bautizado a estos tres hermanos, se añadieron dos nuevos discípulos. ¡Dios animó mi alma con su obra en los corazones de estos cinco nuevos hijos suyos!
Dejé a los hermanos de Nuevo San Juan con la certeza de que los hijos de Dios están en la manos de Dios. Descanso en esa seguridad. La iglesia es de Jesucristo; le pertenece, porque es él quien la compró con su sangre. Asimismo, es Jesucristo mismo quien edifica, purifica, cuida y perfecciona a cada discípulo y a toda Su Iglesia. Él hace esto por medio del poder de Su Espíritu y de Su Palabra.
En consecuencia, al despedirme de ellos, y al ir alejándome de la nueva iglesia y de la comunidad en el peque peque que me llevaba a Jenaro Herrera, vinieron a mi mente estas palabras que escribió Pablo: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hechos 20:32). Estas palabras de Pablo son mi oración por estos hermanos que acabo de conocer y por todos los hermanos a quienes tengo el privilegio de servir.
¡Dios bendiga a esta nueva congregación de la rivera del Ucayali y que sean muchos más los pueblos en los que se establecen iglesias de Jesucristo! Amén y amén.
Otrosi digo: En el siguiente playlists he colocado algunos de los videos que filmé. Son cortos. En ellos muestro la entrada a la comunidad de Nuevo San Juan, el pueblito, los cánticos que entonamos y los bautismos realizados.
