El apóstol Pablo le dijo a los hermanos de la iglesia de Tesalónica que ellos habían llegado a ser un ejemplo a todas las iglesias de la región de Macedonia y de Acaya. Estás fueron sus palabras ellos: “… de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y Acaya que han creído. Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos de hablar nada.” (1 Tesalonicences 1.7-8).
Todos los discípulos de Cristo de Macedonia y de Acaya sabían que la iglesia de Tesalónica era una iglesia evangelizadora y discipuladora. Su actividad diligente como testigos de Cristo en el cumplimiento de la gran comisión había hecho que extendiesen el evangelio en toda esa región hasta el punto de que Pablo y sus compañeros ya no tenían que “hablar nada”. ¡Qué tremendo testimonio el de Pablo respecto a esta ejemplar iglesia! (Foto 1: Noé y yo, junto a la familia Cortez y al hermano Lalo y su esposa; ambas familias estudian en la Escuela Bíblica de esta ciudad).
¿Por qué es que he pensado en la iglesia de Tesalónica y en estas palabras de Pablo sobre ella? Ha continuación les compartiré el porqué.
Estoy en San Luis Potosí, México. Vine hasta aquí acompañando a Noé, mi hijo mayor, quien se está preparando en el Seminario Bautista del Perú, y quien hará su obra práctica por dos meses en la Iglesia Bíblica Bautista de esta ciudad.
Mientras estoy aquí, decidí que Noé y yo visitaríamos una iglesia en su servicio nocturno. Como era Jueves, le pregunté a nuestro anfitrión, el hermano Lalo Rodríguez, a cuál iglesia podríamos ir. Él no solamente nos dijo a cuál, sino que nos llevó hasta esa congregación.
La congregación que visitamos tiene por nombre Iglesia Bíblica Bautista “El Gran Redentor” (Me gusta mucho este nombre, refleja fielmente a nuestro Salvador). El pastor se llama Noé Díaz (Pido oración por él, que Dios lo guarde fiel y lo siga usando en su obra). Era noche de estudio bíblico y oración. Al ingresar nos dieron una hoja escrita por ambas caras. Cuando la miré y la leí, me llamó la atención la lista de apoyo misionero tanto dentro como fuera de México.
Dentro de México apoyan a misioneros en 9 lugares. Fuera del México apoyan misioneros en 29 países alrededor del mundo. Aparte, ellos apoyan a diversos ministerios. Según el pastor Noé, ellos apoyan a poco más de 50 misioneros. ¡Es obvio que ellos están viviendo intensamente la Gran Comisión! (Foto 2: Hoja de oración de la IBB El Gran Redentor).
Para mí, esa hoja y la información que de ella se desprende, me hizo pensar de inmediato en las iglesias bautistas de Perú. Mi pregunta interna fue: ¿Tenemos en Perú alguna iglesia que tenga una lista de apoyo misionero que se le asemeje? De lo que conozco, no. No hay una iglesia que apoye misiones en esa magnitud. (Puedo estar errado; si me corrigen, me harían un gran bien).
Cuando terminó el servicio, dialogué un poquito con el pastor Noé. Le hice varias preguntas. El pastor respondió mis preguntas muy amablemente.
Gracias a sus respuestas sé que la congregación tiene 21 años de fundada; que tiene una asistencia de 150 personas (entre niños y adultos) y que construyó su edificio, que es de aproximadamente 600 m2, sin ayuda extranjera.
Aparte de eso, de lo que vi, la gente de la iglesia se veía sencilla y sin signos de riqueza. Además, el área en la que está ubicada la congregación es similar a la de los distritos en los que se encuentran varias de las iglesias de Perú.
Me impresionó esta congregación. No vi mucho de ella, solo estuve en un servicio. La predicación y el tiempo de oración fueron muy estimulantes. Pero, el desafío más grande, el que me hizo reflexionar, vino de su hoja de oración, que está en esta nota. (Foto 3: Servicio de oración de Iglesia Bíblica Bautista El Gran Redentor).
¡Dios obre en nosotros los cristianos de Perú para crecer en nuestro compromiso misionero y evangelístico! ¿Podemos hacer más e ir más allá y a más lugares de los que estamos yendo? Seguro que sí y la IBB El Gran Redentor es un ejemplo de que sí, sí podemos. ¡Vivamos con intensidad la Gran Comisión!
Termino este testimonio con estas palabras de Pablo: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.” (1 Corintios 15.58).
Pablo nos anima a crecer, no ha decrecer; a hacerlo siempre, no de vez en cuando. Nosotros deberíamos estar haciendo cada vez más, no menos. Deberíamos estar iniciando más iglesias, no menos. Nuestro apoyo misionero tendría que ser cada vez mayor, no menor. Nuestras iglesias tendrían que tener más misioneros siendo apoyados en oración y con ofrendas, no menos.
Lo que he visto en esta ciudad y en esta iglesia es un gran llamado de atención para mi servicio a Dios.
¡Qué Dios nos ayude a imitar el ejemplo misionero de esta iglesia mexicana y que crezcamos más y más siempre en la obra que nuestro Señor Jesucristo nos encomendó!
¡Qué Dios siga bendiciendo y usando grandemente al pastor Noé Díaz y a la IBB El Gran Redentor!