Viaje a Yutupis – Comunidad Awajun – Noviembre 2022

Los Awajun y yo.

Supe de los Awajun (Aguarunas) cuando empecé a predicar el evangelio, en mis inicios. Dios me llevó a Moyobamba. Fue en 1988. Estando en Moyobamba, visité el pueblo de Quilloallpa. Desde Quilloallpa se puede mirar el territorio Awajun. La gente de esta etnia llegaba hasta Quilloallpa cuando quería ir a Moyobamba y también cuando quería vender su caza.

En ese tiempo no pude acercarme a ellos. Porque no supe cómo hacerlo. (Foto: Oda y Olfa, dos mujeres awajun lavando ropa en una fuente de agua cristalina).

Mi segunda experiencia con los Awajun ocurrió antes del 2005. Viajé a hasta Nueva Esperanza, en el río Marañón, Departamento de Amazonas. En esa ocasión viaje con una delegación de coreanos y peruanos. Fuimos para una campaña médica y para predicar el evangelio de Jesucristo. En esa ocasión sí me relacioné con los Awajun. Dios me dio el privilegio de enseñarle la palabra de Dios.

Después de esa experiencia, solamente escuchaba de los Awajun ya que tengo amigos que siempre van a sus comunidades a predicar el evangelio.

Luego, unos días antes del inicio de la pandemía por Covid 19, recibí la llamada del pastor Awajun Eduardo Ushap. Esa llamada quedó grabada en mi mente, pero no pude hacer mucho más en aquellos días.

Hasta que el pastor Enoc Príncipe, pastor de la Iglesia Bautista Betel, que es el pastor de la iglesia donde soy miembro, me pidió que comunicase con el pastor Eduardo Ushap para ver cómo es que nosotros le podíamos ayudar a él y a su congregación.

Tomé la petición del pastor Enoc y me comuniqué con el pastor Eduardo Ushap y coordinamos que viajaría hasta su comunidad del 23 al 28 de noviembre de este año. (Foto: El pastor Eduardo Ushap y yo, al fin nos pudimos conocer cara a cara).

El viaje y los transportes.

Para llegar hasta Yutupis hay que viajar una larga distancia. Como vivo en la ciudad de Trujillo, compré un boleto para viajar hasta la ciudad de Jaén. Jaén está a unos 500 km de Trujillo y a unas 10 horas de viaje en bus. Salí a las 9 de la noche y llegué a eso de las 7 am. (miércoles para jueves). Fui en Entrafesa. El boleto me costó 57 soles. El viaje fue tranquilo, sin interrupciones, pues la carretera es buena. (Foto: Casita azul, mi hogar, en Trujillo. Círculo azul, Yutupis, mi destino).

En Jaén, luego de tomar un desayuno liviano, tomé un auto hasta Bagua Chica. Sali a eso de las 8 am y llegue a las como a las 9 am. (Jueves). 1 hora de viaje. La carretera es buena y el viaje fue cómodo.

En Bagua Chica tomé una camioneta de doble cabina y viajé hasta Santa María de Nieva. Salimos a eso de las 9.30 am y llegamos como a las 4.30 pm. (Jueves). Viajamos un promedio de 7 horas. La carretera está bastante deteriodada en su mayor parte; el viaje, en consecuencia, es bastante movido e incómodo. El conductor detuvo la camioneta para que todos podamos almorzar. El precio de un almuerzo en ese punto de la carretera oscila entre 8 a 20 soles, de acuerdo a lo que uno quiera comer. (Foto: Santa María de Nieva, río Marañón. Río Santiago marcado con banderitas. Círculo azul, Yutupis).

Una vez en Santa María de Nieva, determiné pasar la noche en allí. Busqué un hotel y encontré uno que tenía una vista muy hermosa. Desde la sala del hotel se veía el río Nieva y su encuentro con el río Marañón. El precio del hospedaje fue de 50 soles.

Podría haber viajado a Yutupis tan pronto como llegué a Santa María de Nieva, pero no lo hice porque 1) era mi primera vez que iba por esa parte de Perú, 2) viajaba solo y 3) necesitaba un poquito de reposo luego de haber viajado por tantas horas.

Al día siguiente, salí del hotel para emprender el último tramo de mi viaje. Me habían informado que la Chalupa desde Santa María de Nieva hasta Yutupis salía a las 8.30 am. Fui a esa hora, pero aprendí que la hora de salida en esa zona siempre es incierta. No salí a las 8.30, ni a las 9, ni a las 11, sino al mediodía.

Para ese momento del viaje, se me informó que navegaríamos un tramo pequeño del río Nieva, un tramo largo del río Marañón y un tramo de una hora y media por el río Santiago. En total, hasta arribar en Yutupis, navegamos un promedio de 3 horas. Llegamos a Yutupis a eso de las 3 pm. (Fotos: La chalupa en la que navegué y el puerto de Yutupis, mi destino final).

El pastor Eduardo Ushap y la comunidad  de Yutupis.

En Yutupis, mi sorpresa fue grande. Me había hecho a la idea de un pueblito pequeño, con pocas viviendas y con muy poca gente, como muchos de los pueblitos que he visitado por el Bajo Amazonas. Pero Yutupis es un pueblo con un buen número de habitantes. También me impresionó el tamaño de las casas. Yutupis parece tener el destino de ser una ciudad similar a Santa María de Nieva. (Foto: Yutupis ya empezó a construir con material noble).

En Yutupis me recibió el pastor Eduardo Ushap. Él vino a mi encuentro junto a otros pastores. Junto a ellos me adentré por las calles del pueblo con destino al local de la Iglesia Alfa y Omega, que es la congregación que dirige el pastor Eduardo Ushap.

El espacio que ocupa la congregación es amplio. Tienen un buen edificio para sus reuniones. Están construyendo otro ambiente más. Cuentan con una cocina y un comedor bastante espacioso. Me gustó mucho lo que vi respecto a sus instalaciones.

El pastor Eduardo Ushap y su familia son muy hospitalarios. Su esposa se llama Licenia y pertenece a la etnia Wampis. Eduardo y Licenia tiene tres hijos, dos varones y una hija mujer. El mayor de sus hijos se llama Frank Edward y tiene el deseo de entrenarse para servirle a Dios. El segundo de sus hijos se llama Tseman Menelio, ya ha terminado su educación secundaria y está en planes de estudiar un oficio. La mujercita se llama Bridy Noraly y todavía está estudiando su secundaria. El pastor Eduardo pertenece a la etnia Awajun. (Foto: Familia Ushap Padilla, la familia es tanto Awajun como Wampis).

La Iglesia Alfa y Omega de Yutupis es una congregación relativamente grande. Está constituida principalmente de ciudadanos de la etnia Awajun. Empero, la congregación tiene también ciudadanos de la etnia Wampis. Me sorprendió el tamaño de la congregación y también la infraestructura.

La comunidad de Yutupis tiene más o menos 5000 personas y unas 5 iglesias. (Esta información me la brindó el pastor Eduardo Ushap). En Yutupis hay tres tipos de ciudadanos. La mayor parte pertenece a la etnia Wampis. En segundo lugar están los Wampis. También hay unos pocos ciudadanos hispanos. Los que viven en Yutupis y no son muy mayores, se comunican y entienden el aguajun, el wampis y el español. La gente muy anciana solamente entiende su propia lengua.

Las etnias Awajun y Wampis y los hispanos que habitan Yutupis tienen conocimiento del evangelio de Jesucristo. Su conocimiento es resultado del trabajo católico y del trabajo evangélico. La apertura al evangelio y al mayor conocimiento de la palabra de Dios es bastante obvio y alentador.

Estoy muy impresionado de lo que Dios está haciendo tanto entre los Awajun, como en los Wampis, y en los hispanos que habitan en esa área.

La oportunidad que nos presenta Yutupis.

Yutupis es un pueblo en crecimiento. Como mencioné antes, es muy posible que el pueblo llegue a constituirse en una ciudad del tamaño de Santa María de Nieva. Además, los Wampis son una etnia que se expande y que está asimilando lo moderno, pero sin perder su identidad ni su unidad como una etnia singular. (Foto: Plaza de armas de Santa María de Nieva, ciudad fundada a orillas del río Nieva. ¿Se convertirá Yutupis en una ciudad similar a Santa María de Nieva?).

Para nosotros los discípulos de Jesucristo, que por obediencia a Jesucristo, queremos alcanzar a la gente de toda nación, Yutupis nos presenta un enorme desafío y nos otorga también una gran oportunidad.

Desde Yutupis podemos alcanzar a todos los no discípulos de Jesucristo que habitan en toda esa lejana e inhospita zona del Departamento de Amazonas. Entre los ríos y las montañas y la espesura de la selva de ese territorio están los Awajun, los Wampis y los hispanos que todavía no están siguiendo a Jesucristo.

Desde Yutupis también podemos servir a los discípulos y a las iglesia de Jesucristo que están establecidas entre las comunidades Awajun y Wampis que habitan en esa área. Esos discípulos y esas iglesias necesitan conocer más y mejor el evangelio y toda la palabra de Dios.

Desde Yutupis también se puede bendecir a los pastores y a los obreros que dirigen las congregaciones Awajun y Wampis. Ellos necesitan mayor entrenamiento. Ellos quieren y están dispuestos aprender. Lo que necesitan es que vayamos y le llevemos entrenamiento bíblico consistente, periódico y constante. (Foto: Vivienda típica de los Awajun, en la espesura de la selva hay muchas de estas viviendas).

Por último, desde Yutupis y la experiencia de relacionarnos con los que Dios está haciendo por alli, nosotros mismos podemos crecer y afirmar nuestra fe en Jesucristo, el Hijo de Dios, que vino a esta tierra a dar su vida en rescate por todos.

Motivos de oración.

Pido oración por la vida del pastor Eduardo Usha y su familia. En todo grupo humano el liderazgo es indispensable. El pastor Eduardo es un hombre con visión. Su corazón está en Dios y en la obra de Dios entre sus conciudanos. Ayúdemosle con nuestras oraciones. Pidamos a Dios que proteja a él y a su familia y que los siga usando grandemente en Yutupis y alrededores.

Oremos también por la iglesia Alfa y Omega y su rol en las comunidades Awajun, wampis e hispana. Esta congregación puede ser una bendición grande para todas las comunidades y para todas las iglesias de ese amplio territorio. Roguemos a Dios también por los pastores y líderes de las iglesias Awajun y Wampis. Toda congregación entre los Awajun y Wampis tiene su pastor y sus líderes. Todos ellos requieren de nuestra constante intercesión. Ayudémosles con nuestra intercesión constante a favor de ellos y de sus familias.

Pidamos a Dios por las personas de las comunidades Awajun y Wampis que necesitan el evangelio y mayor conocimiento de la palabra de Dios. ¡Qué Dios les ayude a tener interés en el evangelio de Jesucristo. (Foto: La Biblia ya está traducida a la lengua Awajun. ¡Gloria a Dios por los siervos que realizaron ese arduo trabajo!).

Oremos, asimismo, por la iglesia Betel y su mayor utilidad e impacto en el cumplimiento de la gran comisión en Trujillo, en el Perú y en todo el mundo. La iglesia Betel es la congregación en la que soy miembro. Fue por ellos que viajé a Yutupis. Pidan a Dios por el pastor Enoc Príncipe, nuestro pastor, para que nos siga conduciendo en pro de llevarle el evangelio de Jesucristo y el conocimiento de la palabra de Dios a muchísima más gente de nuestra ciudad, nuestro país y el mundo.

Finalmente, oremos por cada discípulo de Jesucristo, para que nos comprometamos y ocupemos nuestro lugar en la obra de Dios. Todos debemos estar metidos de lleno en la expansión del evangelio. Todos podemos hacer algo para que más gente conozca el evangelio de Jesucristo y sea salvo. ¡Ocupemos nuestro lugar y cumplamos nuestro rol extendiendo el evangelio y haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para que más gente crea en Jesucristo!

Palabra final.

Me gocé enseñando a los hermanos Awajun, Wampis e Hispanos que se congregaron en la iglesia Alfa y Omega de Yutupis. Vi fe genuina en muchos de esos hermanos. Vi también conocimiento del evangelio y de la palabra de Dios. Y lo mejor de todo, vi mucho interés en aprender y conocer mucho más y mejor la palabra de Dios. Enseñé el desafío de “Cómo conseguir que los discípulos e iglesias de Jesucristo testifiquen y hablen el evangelio cada día a las personas por donde quiera que vayan”. La atención y las preguntas durante las clases me impresionaron y me dieron mucho ánimo. Dios me bendijo en esta visita misionera. ¡Muchas gracias doy a Dios por esta experiencia! (Foto: la congregación a la que tuve el privilegio de enseñar la palabra de Dios desde la perspectiva misionológica).

Si Dios lo dispone y confirma, volveré a Yutupis. He compartido un plan de entrenamiento para esa zona. El pastor Eduardo tiene interés en el entrenamiento. El pastor Enoc Príncipe también tiene interés en entrenar a la gente de esa zona y propondrá a nuestra congregación el proyecto de capacitar consistente y periodicamente a las iglesias Awajun y Wampis. Veremos cómo es que Dios nos guía y qué es lo que él dispone para todos los que estamos incluidos en esta crónica.

En Yutupis he experimentado un anticipo de lo que se vivirá cuando Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, retorne y el reino de Dios sea manifiesto en todo su esplendor. El Apocalipsis muestra que alrededor del trono de Dios habrá una multitud de gente de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas adorando y alabando a Dios por su salvación. Yo he tenido el privilegio de ver a tres naciones (Awajun, Wampis e Hispanos) alabando a Dios. La experiencia me hizo pensar de inmediato en la palabra que transcribo a continuación:

“Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.” (Apocalipsis 7:9-10).

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