Por mi trabajo de predicar y enseñar la palabra de Dios voy a diferentes lugares. Esta vez fui a Lamas, que está a unos 20 o 30 minutos en auto desde Tarapoto.
Viajé con mi esposa. Estuvimos en Lamas 3 días. Mientras estuvimos allí, predicamos el evangelio de Cristo, dimos consejería y disfrutamos del compañerismo y de la hospitalidad de nuestros hermanos en Cristo.
Leneida y yo fuimos por primera vez a esa linda, pintoresca e histórica ciudad. Muchas veces habíamos pasado por la entrada a la carretera que lleva a esta ciudad, pero nunca pudimos visitarla.
Llegamos a Lamas invitados por los hermanos de la Iglesia Betel de esa ciudad. Fue una bendición grande conocer a los hermanos y edificarles con la palabra de Dios.
Prediqué el evangelio de Jesucristo todas las tres noches que estuve allí. Tristemente, no hubo personas que profesaron fe en Jesús luego de la predicación. Con todo, me esforcé en el Señor por explicar la muerte, la resurrección de Jesús y los beneficios que ambos hechos le otorgan a los que creen en él y le siguen. Foto: Mi esposa y yo junto a los hermanos de la iglesia Betel de Lamas en el servicio de adoración.
Resalto un hecho, pudimos ayudar con consejería matrimonial a una pareja que estaba pasando momentos difíciles. Gracias a Dios, él nos usó y ellos quedaron mejor y con ánimo para fortalecer su relación matrimonial.
También pudimos confortar a un esposa cuya esposa lo había abandonado. Este nuestro hermano estaba muy triste, con todo su amor y su fidelidad a Cristo lo mantiene en pie. Ruego al Señor que obre en su esposa, para que vuelva a Dios y a su familia.
Fue un privilegio grande haber visitado y servido a los hermanos de la iglesia Betel de Lamas. Siempre me alegro cuando veo lo que Dios está haciendo en la vida de su hijos. Foto: Disfrutano la hospitalidad de la familia en Cristo.
Mi esposa y yo pudimos hacer algo de turismo. Visitamos a la comunidad nativa quechua El Wayku cuya población, según me compartió un ciudadano de Lamas, es descendiente de los Chancas. También visitamos el hermoso castillo que edificó un ciudadano italiano y que es una gran atracción turística.
Mientras hacía turismo vi un árbol que me hizo pensar en los siguientes textos bíblicos:
“Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cual sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Efesios 3:17-19).
“Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias” (Colosenses 2:6-7).
Mire videos caseros de mi visita a Lamas:
