Conocí una congregación nueva en mi ciudad este último fin de semana. Esta congregación está ubicada en Miramar, Alto Moche, Trujillo. Miramar es un centro poblado desde donde se puede contemplar el Océano Pacífico, a la altura de la costa de Salaverry.
Nunca antes había estado en esa parte de mi ciudad. Esa zona era un desierto de arena hasta hace unos veinte años atrás. Ahora hay una gran población afirmándose y acrecentándose en Miramar.
Gracias a Dios, el evangelio de Cristo también se proclama allí.
Betel, la congregación en la que soy miembro, ha contribuido y contribuye con la difusión del evangelio en Miramar. Nuestro pastor gestionó para que visitase y enseñase a nuestros hermanos en Cristo de ese lugar.
Dios alienta mi alma cada vez que conozco una nueva congregación y conocer a los hermanos de la Iglesia Bautista Tesalónica, en Miramar, Alto Moche, Trujillo, me ha animado y llenado de gozo.
Mi corazón se regocijó con el entusiasmo, el conocimiento bíblico, el gozo al cantarle a Dios, la atención a la exposición a la palabra de Dios y la amabilidad de los hermanos para conmigo.
Ellos son sencillos, fervorosos y hospitalarios.
Los hermanos se reúnen en el terreno de uno de los discípulos de la congregación. En ese terreno nuestro hermano está construyendo su casa y es en uno de los ambientes que se realizan las reuniones.
La zona está bastante poblada y es una gran cosa que existan iglesias de nuestro Señor Jesucristo allí. La luz del evangelio de Cristo debe alumbrar todo lugar en el que habitan seres humanos.
Ruego sus oraciones por esta iglesia de Dios en Miramar. Pidámosle a Dios que se mantengan firmes y crecientes en Cristo y en su obra de salvación a favor de todos los pecadores.
El nombre Tesalónica es un desafío tremendo para la congregación.
La iglesia de Tesalónica en la Biblia es una iglesia ejemplar. Pablo la alabó por cómo imitaron a los apóstoles y al Señor, por cómo recibieron la palabra de Dios con el gozo del Espíritu y por cómo es que fueron un ejemplo a los creyentes de aquel tiempo … y de todos los tiempos.
La congregación bíblica se convirtió de los ídolos al Dios vivo y verdadero por medio de Jesucristo para servirle, adorarle y proclamarle en Macedonia y en todo Acaya. Su vida y su trabajo para el Señor Jesucristo son un reto que la iglesia Tesalónica en Miramar tiene que emular en su zona y en todo lugar a donde nuestro Dios los conduzca.
Dios fortaleció mi fe y me hizo recordar mi llamado a ser testigo suyo en todo lugar a donde él me lleva mientras estaba congregado con los hermanos de Tesalónica. Disfruté y crecí enseñando la palabra de Dios a mis hermanos de esa pequeña congregación. Enseñar la Biblia es un privilegio y una responsabilidad grande que Dios me concedió cuando me salvó por su gracia por medio de Jesucristo Su Hijo y estoy bendecido por eso.
Dios me habló por su palabra junto a los hermanos de Tesalónica de Miramar y fortaleció mi fe en Cristo al hacerme pensar en la ejemplar iglesia de Tesalónica, cuyo testimonio está en el Nuevo Testamento, en las dos epístolas que Pablo les escribió.
Termino este testimonio expresando mi anhelo de que la iglesia Tesalónica de Miramar y yo, encarnemos y reflejemos en nuestras vidas el carácter, la fe, la obra, el amor y la constancia que caracterizó a la iglesia de Tesalónica que está en el Nuevo Testamento.
“… ACORDÁNDONOS SIN CESAR DELANTE DEL DIOS Y PADRE NUESTRO DE LA OBRA DE VUESTRA FE, DEL TRABAJO DE VUESTRO AMOR Y DE VUESTRA CONSTANCIA EN LA ESPERANZA EN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.”
1 TESALONICENSES 1:3.
