El mes de Febrero empecé visitando al pastor Jonathan Dancourt y su familia. Él me invitó a predicar la IB La Promesa, de Chaclacayo, que es la iglesia en la que ministra. Jonathan ha trabajado en estos últimos años junto al misionero Gary Whipple, que es quien inició dicha congregación. En la IB La Promesa encontré a Noé Carlos, quien es un buen amigo. Prediqué la palabra de Dios el Domingo por la mañana y también por la noche. Fue un buen tiempo. Animé a los hermanos con la palabra de Dios y yo fui animado por la obra que Dios está haciendo en ellos. En la IB La Promesa vi a los misioneros Gary y Penny Whipple, que fundaron la iglesia. Dios mediante, ellos volverán a su país para servir allá. Dios bendiga la vida de estos siervos de Dios. Su trabajo en Perú ha sido fructífero.
Del 16 al 21 de Febrero, mi esposa salió de casa para dirigir el campamento de damas. Este campamento se realizó en Tomabal, Virú. Su ministerio en el campamento hizó que yo asumiese la responsabilidad de cuidar a mis hijos. Fue una buena experiencia cuidar de ellos y de la casa.
En simultáneo con este campamento, en Lima se realizó el campamento de adolescentes. Mi hijo Noé quiso participar en este retiro y lo llevé hasta allí. Hice un viaje relámpago, tanto para llevarlo hasta Aucallama como para retornarlo a casa. El énfasis del campamento me gustó mucho. Les hablaron en base al texto de la Biblia que dice: Amarás al Señor tu Dios con todo… (Mateo 22:37). Mi hijo pasó un buen tiempo allí. Confío en que la palabra dará fruto en su vida.
Mi esposa y yo finalizamos en mes de Febrero participando en el campamento de jóvenes de la ciudad de Trujillo. El campamento fue en Tomabal. Leni sirvió como consejera. Por causa de la salud de mi padre, yo no serví en el campamento como se planeó. Con todo, nuestro tiempo allí con la juventud fue muy bueno.
Mi hijo Andrés y mi hija Elena también fueron con nosotros al campamento. Los dos disfrutaron de la piscina, y yo también. Noé se quedó en casa.
Febrero ha sido un buen mes para nosotros. Estamos contentos con lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Él no nos desampara y su amor y paciencia para con nosotros nos desafían a servirle más y mejor cada día.

Que el Senor bendiga ricamente a ustedes, hermano!
Gracias por sus buenos deseos, hermano Rick. Dios le bendiga a usted, su familia y a todos los que trabajan en BIEM.