¡Sirvamos con gozo a quienes no pueden valerse por sí mismos!

El ser humano normal, que crece, que es adulto, que es capaz y que está sano, sirve, trabaja, es útil y provechoso para otros. Es en esa manera que se sostiene y cubre sus necesidades para sí mismo, y para los suyos, y para los desvalidos y necesitados de este mundo.

Solamente los bebés, y los que crecen y son adultos pero están incapacitados por causa de enfermedad grave y severa, y los ancianos muy, pero muy ancianos, son quienes requieren que se trabaje por ellos y para ellos.

Estoy entendiendo mejor esta acción propia de todo ser humano normal y por eso aprecio mucho más a las personas que sirven, que trabajan, que ayudan y que son provechosos para otros, en especial, para aquellos que no pueden valerse por sí mismos.

Jesucristo es un modelo de este tipo de servicio. Dios, en la Biblia, que es Su Palabra, tiene esta declaración, que fue pronunciada por Jesucristo, quien es el ejemplo supremo del servicio a los desvalidos. “Porque el Hijo del Hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.” (Marcos 10:45 – Reina Valera 1909).

Jesucristo hizo lo que nosotros los pecadores no podíamos hacer para nosotros mismos ni para otros. Nosotros no podiamos morir para pagar nuestros pecados y ser salvos y evitar así la condenación eterna en el lago de fuego. Como no podiamos hacerlo, quien lo hizo fue Jesús.

La Biblia es clara al respecto: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8). ¡Es una gran bendición que él se haya sacrificado por nosotros! ¡Todos aquellos que hemos creído en él y le seguimos de todo corazón estamos muy agradecidos por su salvación!

Los padres normales son también un ejemplo de este tipo de servicio. Nos atendieron e hicieron todo por nosotros sus hijos cuando éramos bebés. Nos dieron de comer, nos limpiaron, nos vistieron, nos curaron, nos educaron, nos consolaron, etc. Ellos nos sirvieron y trabajaron para nosotros constantemente. Se sacrificaron y se sacrifican por nosotros. Es gracias a ellos que somos lo que somos y que hacemos lo que hacemos. (Foto: Mi padre y mi madre son un ejemplo de cómo servir al que lo necesita).

Tanto Jesús como nuestros padres nos han enseñado con su ejemplo a servir y ayudar a quienes no pueden valerse por sí mismos. Empero, nosotros muchas veces no somos concientes de esa enseñanza que nos están dando con sus vidas. Eso me ha ocurrido a mí. Tanto Jesucristo como mis padres me han estado enseñando sobre el servicio al débil, al desvalido, al necesitado y no me daba cuenta.

Todos los cristianos y todos quienes somos hijos estamos siendo enseñados y entrenados para servir a quienes lo necesitan. Se nos entrena porque esa va a ser nuestra vida si somos normales, sanos y adultos. Empezamos a servir así al tener a nuestros hijos. También cuando alguien de nuestra familia se enferma gravemente. Y, por último, cuando nuestros queridos y sacrificados padres envejecen.

Cuando Dios nos da el privilegio de servir, de cuidar, de ayudar y de trabajar por y para quienes no pueden valerse por sí mismos; encontremos ánimo, fuerzas y gozo en el ejemplo de Jesucristo y de nuestros padres. ¡Qué Dios nos ayude a servir de corazón y con gozo a quienes nos necesiten! Amén.

¡Lee, oye, memoriza, … La Biblia!

Leer, oír, memorizar, estudiar, meditar, obedecer, enseñar y afirmarse en la Biblia es una necesidad vital para todo aquel que de todo corazón se ha convertido a Jesucristo para amarle y servirle.

“Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2).

“… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63).

“Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68).

“… y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17).

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

En este video testifico de cuánto Dios me ha ayudado por dar tiempo para alimentarme de la Biblia, que es la palabra de Dios. Ruego a Dios que use este video para edificación de sus hijos. Amén.

Dios sigue salvando …

Dios sigue salvando personas por medio de la predicación del evangelio de Jesucristo. Jesucristo vino a la tierra para salvar a los pecadores. Él murió en una cruz y derramó su sangre con el fin de salvar a los pecadores. Él resucitó de los muertos al tercer día porque así estaba escrito en su palabra.

Luego de resucitar de los muertos e instruir a sus discípulos por 40 días, Jesús se fue a los cielos, y se sentó a la diestra de Dios. Antes de irse, Jesús ordenó a sus discípulos que fuesen por todo el mundo y que predicasen el evangelio a toda criatura. (Foto 1: Norris y Victoria junto a sus menores hijos).

Desde ese día en adelante, y gracias a la obediencia de sus seguidores, que fueron por todas partes anunciando su evangelio, son muchas las personas que han creído, y que siguen creyendo en él, y haciéndose discípulos suyos.

Allí donde hay gente que obedece y habla de Cristo a otros,  allí siempre hay nuevos convertidos, nuevos discípulos de Jesús. ¡Gloria a Dios!

Anoche tuve el privilegio de ser testigo de la conversión de una pareja de esposos. Ellos, Victoria y Norris, entregaron sus vidas a Jesucristo, para ser salvos de sus pecados y servirle de todo corazón. ¡Alabado sea a Dios por tanta miseridordia! (Foto 2: Los hermanos de la Iglesia Bautista Bethesda de Requena dando gozosamente la bienvenida a Norris y Victoria, que aceptaron al Señor).

Sigamos yendo a predicar el evangelio. Hablemos de Jesús a tiempo y fuera de tiempo. Aprovechemos cada oportunidad para compartirle a otros que Jesucristo en el poderoso y suficiente salvador que Dios nos ha dado. Digámosles que “no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos”.  No nos quedemos callados. Abramos nuestras bocas con entusiasmo. Anunciemos esta verdad grandiosa y esperemos la obra del Espíritu Santo en los corazones de aquellos que nos oyen. Hagamos nosotros nuestro trabajo y dejemos que Dios haga el suyo.

Si lo hacemos, si cumplimos con testificar y hablar de Jesús, tengamos por seguro que Dios honrara su palabra y dará fruto de arrepentimiento y salvación en muchísima más gente. Dios quiere salvar a más gente. La Biblia es clarísima en ese hecho. Pero Dios va a lograr ese su objetivo por medio de la predicación del evangelio de Jesucristo y esta predicación es realizada por aquellos que son discípulos de Cristo y que le obedecen y cumplen la gran comisión.

No hay nada mejor que ser usado por Dios para llevar su evangelio a la gente pecadora necesitada del mismo. No hay nada mejor que ser testigo de cómo los pecadores se arrepienten y creen en Jesucristo de corazón. Amén. (Foto 3: Me gustó mucho ver la manera en que los hermanos saludaron a estos nuevos creyentes).

¡Qué Dios nos ayude a hablar y a testificar a otros respecto a nuestro bendito y glorioso salvador! ¡Gracias Dios por aquellos que se esfuerzan y hablan de ti a los pecadores! ¡Mueve, oh Dios, a tu iglesia y hazla testigo de tu Hijo Jesucristo ante toda persona y en todo tiempo y lugar! Amén.

“Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4.20).

Foto inicial: Norris y Victoria ante la congregación luego de haber profesado fe en Jesucristo. El hermano José Chistama y el pastor Manuel Guevara están tras ellos.

Intégrate a la iglesia de Cristo

Jesucristo dijo: Edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella (Mateo 16.18). La iglesia es el cuerpo de Jesucristo y está conformada por todos aquellos que han puesto su fe en él y le siguen. Jesús no solamente nos salva personalmente y nos deja por allí, “solitos”, para que crezcamos como podamos; no, él no hace así; él nos salva y nos integra a su iglesia, al grupo de discípulos suyos, para crecer juntamente con ellos. La iglesia, el grupo de cristianos, el conjunto de discípulos de Cristo, juega un rol vital en el crecimiento espiritual de todos aquellos que creemos en Jesús y le seguimos. Reconozco lo indispensable que ha sido, es y será la iglesia en mi vida en Cristo. En este nuevo video, testifico respecto al rol trascendental que cumple la iglesia en la vida de los cristianos.

Andahuaylas – Ayacucho – cuatro días intensos

El viaje a Andahuaylas, a unos 2900 m sobre el nivel del mar, fue igualmente bendecido. Llegué a Ayacucho, de Lima, gracias al avión, en 1 hora (En bus hubiera demorado entre 8 y 10 horas). De allí tuve que viajar a Andahuaylas en un auto.
El viaje a Andahuaylas duró casi 5 horas y fue terrible, porque me dio “Soroche”, que es el mal de altura. El malestar me acompañó desde que el auto empezó a subir y subir. Vomité dos veces durante el viaje, fue horrible. Gracias a Dios, el viaje, aparte de eso, fue sin novedad. (Foto 1: La carretera Ayacucho Andahuaylas, el paisaje de la serranía de Perú es precioso).
Hablé del evangelio con el conductor del auto tan pronto como subí al auto. Me esforcé por explicarle el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Fue muy bueno que lo hice, porque después, con el soroche y el malestar, me fue imposible hablar más. Sembré el evangelio y oro a Dios para su palabra de fruto en el corazón de este conductor.
En Andahuaylas, fui invitado a exponer sobre mayordomía cristiana. Fue un buen tema para reflexionar. Dios es el dueño de todo lo que existe; los cristianos somos mayordomos de nosotros mismos, de lo que tenemos y de la vida que poseemos. Un día, todos nosotros vamos a dar cuenta a Dios por cómo hemos administrado para él todo lo que nos ha concedido. Dios habló a mi corazón con su palabra respecto a cómo estoy administrando lo que él me ha dado. (Foto 2: Tomando un cafecito con Frank y su esposa, y el hermano de Frank).
La iglesia en la que enseñe, la Iglesia Bautista “Vida Abundante”, fue iniciada por un misionero norteamericano, que estaba realizando un muy buen trabajo, pero que tuvo que volver a su país. Por causa de la salida del misionero, la congregación quedó bajo la administración de cuatro varones: Franklin, Cristian, Miguel y Noé. Gracias a Dios, estos varones están realizando un buen trabajo. La iglesia está afirmándose en esta su nueva etapa. Por favor, recordemos a estos cuatro varones en nuestras oraciones e intercedamos por ellos.
Dios usó su palabra y animó a los hermanos con ella. En cada servicio hubo entusiasmo y avidez por la palabra de Dios. Eso me fortaleció y me dio energía para exponer la palabra de Dios confiadamente. Durante el servicio del domingo por la noche, y en el momento de la invitación, aparte de los hermanos que tomaron decisiones personales para agradar y servir mejor a nuestro Dios, hubo tres personas que decidieron seguir a Jesucristo.
Entre las tres personas que tomaron decisión por Cristo estuvo una mujer, Flor Huamán. Con ella pasó algo interesante, la encontré buscando el lugar en el que sería la reunión, por la habían invitado a venir. La guié hasta donde escuchó el evangelio y, gracias a Dios, profesó fe en Jesucristo en esa misma reunión, ¡Gloria a Dios! Dios me animó muchísimo con su obra en los corazones de quienes estuvieron en las conferencias. (Foto 3: En primer plano, Flor Huamán, la mujer que profesó fe en Jesús).
Mi labor en Andahuaylas continuó en los momentos en que iba a comer. Tuve muy buenas conversaciones con los hermanos con los que compartí las comidas. La palabra de Dios es pertinente y tiene ánimo y desafío para vivir cualquiera que sea la situación en que uno está viviendo. Además, las experiencias espirituales que Dios nos ha permitido vivir a cada uno de nosotros son útiles para edificar y a alentar a otros, que también pasan por situaciones similares. Usemos todo lo que Dios nos permite vivir para su gloria y para edificar y animar a otros.
En Andahuaylas, Dios me permitió ver y reunirme con Digna, quien es una hermana en Cristo de esa ciudad, y que yo llegué a conocer cuando visité Estados Unidos. Digna estuvo unos años en Estados Unidos. Hoy, Digna es parte de la Iglesia Bíblica Bautista de Andahuaylas. Digna sirve en la congregación como maestra de niños.
Mientras Digna y yo estuvimos juntos, Dios permitió que ella y yo hablásemos del evangelio de Jesucristo con una pareja de esposos. No recuerdo el nombre del esposo, pero sí el de la esposa. Ella se llama Marta y su nombre fue justamente el puente que me permitió exponerle el evangelio de nuestro Señor, que tanto ella como su esposo, escucharon con bastante atención. (Foto 4: Digna, con Marta y su esposo, la pareja a quienes ambos presentamos el evangelio).
Gracias a Digna, visité la Iglesia Bíblica Bautista, porque fue allí el lugar en el que nos encontramos. Lo poco que vi es más que suficiente para afirmar que quien dirige tal congregación está realizando muy buen trabajo. ¡Gloria a Dios por su obra en esa congregación!
Dejé Andahuaylas pensando mucho en el trabajo que tienen en esa ciudad las dos iglesias bautistas que conocí. Andahuaylas, según el último censo, tiene cerca de 50 mil personas. La ciudad tiene todavía varios sectores en los que se puede plantar una congregación. También, alrededor de la ciudad, y antes y después de llegar y quedarse en ella, hay una buena cantidad de pueblos que necesitan de una iglesia donde Cristo y La Biblia, la palabra de Dios, sean enseñados. ¡Qué Dios mueva a estas dos iglesias y los impulse a ganar a muchas más personas para el reino de Jesús! ¡Qué Dios ayude a estas dos iglesias y a quienes la dirigen a fin de que alcancen a muchos más pueblos para el reino de Jesucristo! Amén.
Luego que terminó mi tarea en Andahuaylas, viajé hasta Ayacucho. En es ciudad me reuní Ananí y Raúl, su esposo. Ananí era vecina mía en La Esperanza, Trujillo. Ella se casó con Raúl, quien es de Ayacucho; desde ese su compromiso matrimonial, Ananí se trasladó a vivir en Andahuaylas. Ananí y Raúl fueron muy hospitalarios conmigo. Me invitaron a almorzar y a conocer un poquito la ciudad. Disfruté mi tiempo con esta pareja. (Foto 5: Ananí y Raúl, ¡Dios los bendiga!).
Mis viajes ya no son iguales, se me hacen muy largos, y son largos, pero es lo que Dios tiene para mí y voy a seguir hasta que él así lo disponga. Ahora me cansó más y extraño muchísimo más a mi familia. Por eso, agradezco que existe el avión, que nos permite ahorrar muchas horas de viaje. ¡Dios siga salvando y añadiendo a más gente para su reino! ¡A Dios se la gloria por siempre! Amén. Gracias por leer esta nota y por orar para que Dios siga salvando más personas y haciendo crecer la iglesia de nuestro Señor en Perú.
Foto inicial: Desayunando con una familia andahuaylina que sigue a Jesucristo. ¡Fue una bendición grande hablar con ella!

Dos consejos para cristianos nuevos

Cuando una persona se convierte a Cristo cambia. Esos cambios, por lo general, sorprenden, desconciertan y enojan a quienes están a su alrededor. Los cuestionamientos, las críticas, los reproches, las burlas, etc, que reciben los nuevos creyentes de parte de sus allegados por causa de la fe que han abrazado, los turba y desalienta. ¿Cómo pueden ellos afrontar el desafío que tal situación les plante? En el presente video comparto dos consejos que puede ayudarlos a salir victoriosos de esa situación. Esos consejos vienen de mi experiencia. Me sirvieron mucho y creo que también les servirá a otros.

Himno: “Piensa en él” – Por Josué Huamán y Noé Rodríguez

“Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.” (2 Timoteo 2.8-10). Siempre, siempre tenemos y debemos pensar, meditar, recordar, rumiar y acordarnos de Jesucristo. ¡Qué Dios nos ayude a hacerlo, y siempre! Amén.