“Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4-5).
Del 21 al 27 de Setiembre estuve en la IB Ebenezer de Sullana. Fui con Denis, quien trabaja como tesorero en el Seminario Bautista del Perú. (Foto: Denis, mi compañero de viaje).
Nuestro viaje se hizo efectivo gracias a la invitación del pastor David Córdoba, quien pidió que fuésemos a su congregación en representación del Seminario, para ministrar la palabra de Dios.
El pastor David y la IB Ebenezer planearon muy bien el trabajo que realizaríamos entre ellos. Debo destacar que ellos no solamente planearon el trabajo, también trabajaron junto a nosotros. Nos acompañaron a visitar a los hermanos, a evangelizar casa por casa, a las predicaciones al aire libre y a las actividades que realizamos en el local de la congregación. (Foto: Denis, dirigiendo la reunión de jóvenes).
También, su hospitalidad para con nosotros nos edificó mucho. Fueron varios los hermanos que abrieron sus casas para alimentarnos. Fuimos muy bien tratados y glorifico a Dios por el amor y nos trataron muy bien.
Durante las mañanas, visitamos a los hermanos para animarles, para responder preguntas y para orar por ellos. Por las tardes, evangelizamos casa por casa en las cuadras cercanas al local de la iglesia y en las casas cercanas a los lugares en los que íbamos a predicar el evangelio al aire libre. (Foto: La congregación en el servicio del día domingo).
Las noches del martes y del miércoles predicamos el evangelio al aire libre en dos lugares cercanos al local de la iglesia. Desde el jueves hasta el domingo predicamos la palabra de Dios en la iglesia. Nuestro ministerio en el local de la iglesia estuvo en enfocado en los jóvenes, en las parejas y en la congregación en general.
Dios nos permitió edificar y fortalecer la fe de nuestros hermanos por medio de estas actividades. También, Dios nos permitió sembrar el evangelio en el corazón de los que todavía no son creyentes y que visitaron nuestras reuniones y escucharon la palabra. Asimismo, Dios nos permitió tener al menos tres profesiones de fe. Fui testigo de estas profesiones de fe. (Foto: Reunión de parejas en el local de la IB Ebenezer. Fue un desafío ministrar a estas parejas).
La primera profesión de fe fue el de una mujer adulta de más de 50 años; ella vino de Tumbes a Sullana para visitar su familia y volvió a su casa con el evangelio de Cristo. La segunda profesión de fe fue el de una jovencita de unos 16 años; le expliqué el evangelio y decoró convertirse a Jesús. Estas dos profesiones de fe ocurrieron cuando estábamos evangelizando casa por casa. La tercera profesión de fe fue el de un varón de más de 60 años que visitó la congregación por la noches; él escuchó el evangelio aplicado a la vida matrimonial durante y creyó en Jesús. !Glorifico a Dios por estas profesiones de fe!
Dios me ha dado ánimo en este viaje a Sullana y a la IB Ebenezer. El pastor David Córdoba y los hermanos de la iglesia han sido de gran bendición para nosotros. También, las personas de las calles que visitamos fueron muy amables y nos escucharon con atención. (Foto: Denis y yo cenando con la familia Juárez, que nos hospedó en su casa durante toda la semana. Fue una bendición esta linda familia).
Todo lo que viví en viaje me hizo ver estas tres realidades claves: 1) Dios quiere y está obrando salvación en las personas, 2) Los discípulos que obedecen a Cristo y predican el evangelio son claves para que mucha más gente sea salva por medio de Jesucristo y 3) Todavía hay gente que oye el evangelio y que se hace seguidor de Jesucristo cuando se le predica que el murió y resucitó de los muertos para salvar a los pecadores. !Gloria a Dios por el aliento y el desafío que me dio en Sullana!
Miré algunas fotos de este viaje haciendo clic en este enlace:
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