Los cristianos y su apoyo a políticos y a partidos políticos

¿Cuáles son los valores fundamentales que deben regir el accionar del político y el partido político que deben apoyar los seguidores de Jesucristo?

Los cristianos estamos en este mundo y tenemos una ciudadanía terrenal. Como ciudadanos del país en el que hemos nacido o el país que hemos adoptado, estamos obligados a tomar una postura política respecto a quienes lideran el país.

Nuestra postura puede ser de apoyo, de crítica, de oposición o de indiferencia. Cualquiera que sea nuestra postura política, debe tener sustento. Los cristianos no adoptamos postura alguna a ciegas, en ignorancia y sin poder dar razones para la misma.

La indiferencia, es postura política, y son muchos los ciudadanos que la adoptan, pero no es responsable. La indiferencia política no debe ser una característica de los cristianos.

Nuestra postura política responsable reconoce que, en conformidad con lo que Jesucristo dijo en Juan 19:10-11, quienes gobiernan tienen autoridad para cumplir esa su función.

Esa autoridad les dada “de arriba”, del cielo. Es Dios mismo quien da autoridad a los gobernantes. Romanos 13 reafirma que es Dios mismo quien instituye las autoridades que gobiernan las naciones y este mundo.

Como cristianos, y reconociendo que es Dios quien da autoridad a los gobernantes, y obedeciendo lo que Dios nos ha ordenado en su palabra, oramos por quienes nos gobiernan, les predicamos, y anhelamos la salvación de todos los hombres, entre los cuales también están incluidos los políticos.

Ya que es así y que de todas maneras somos responsables por el destino político del mundo y del país en el que vivimos, y que se nos da la oportunidad de participar en la elección de quienes son los que nos gobiernan, es nuestro deber asumir nuestro rol político con mucha responsabilidad.

En este escrito alistaré algunos valores que deben tener y propugnar aquellos políticos y partidos políticos a quienes los cristianos y toda la gente de bien del Perú debe darle su apoyo responsable.

Vida humana. El partido político y los políticos que apoyamos tienen que respetar y proteger a todos seres humanos sin excepción desde su concepción hasta su sepultura.

Libertad humana. El partido político y los políticos que apoyamos tienen que enfatizar y privilegiar la libertad y la responsabilidad de los seres humanos para decidir y actuar en conformidad con su conciencia y sus valores.

Matrimonio y familia. El partido político y los políticos que apoyamos tienen estimular, proteger y crear las condiciones mínimas para que el matrimonio, entre un hombre y una mujer adultos, y la familia, que son las células básicas y fundamentales de la sociedad, se desarrollen, se afirmen y se fortalezcan.

Emprendimiento, trabajo y disfrute. El partido político y los políticos que apoyamos tienen que estimular y proteger el emprendimiento individual, familiar y asociado para producir, inventar, vender, comprar y disfrutar libremente dentro del Perú y el mundo de todo aquello que los ciudadanos peruanos logren lícitamente.

Igualdad ante la ley. El partido político y los políticos que apoyamos tienen que fomentar la justicia “justa” y predecible. Por tanto, tienen que fomentar y establecer que todo ser humano es igual ante la ley. Nadie tiene que ser favorecido o perjudicado por ley en función de color, tamaño, pobreza, riqueza, religión, ideología política, etc.

Seguridad y justicia. El partido político y los políticos que apoyamos tienen que tener la convicción de que el rol de los gobernantes y de las autoridades del país es dar seguridad y justicia a los ciudadanos. Por lo cual, ellos deben cuidar el cumplimiento de la ley, recompensando a los que hacen lo bueno y que contribuyen al bienestar y la prosperidad del país, y castigando a los que hacen el mal y empobrecen a otros. El monopolio de fuerza, que es de quienes gobiernan, tiene que ser usado para castigar a los que hacen mal (Romanos 13:4).

Administración pública pequeña y eficiente. Quienes gobiernan deben enfatizar su función principal: justicia y seguridad. Por lo cual, los policías, los fiscales y los jueces deben ser remunerados y provistos de las herramientas necesarias para cumplir eficientemente su trabajo. La administración debe priorizar su labor esencial. Quienes gobiernan no deben ver a la administración pública como una fuente de trabajo para sus votantes o para obtener más votantes. Quienes gobiernan deben generar con su trabajo un ambiente propicio para que sus ciudadanos trabajen y creen fuentes de trabajo. La administración pública debe sustentarse y funcionar eficientemente con tributación mínima, sin generar endeudamiento, sino ahorro.

Tributación mínima y voluntaria. Quienes gobiernan y quienes trabajan en la administración pública, al igual que cualquier otro trabajador, que gana en función del trabajo que realiza, deben demostrar con su trabajo que merecen su salario. Por lo cual, el estímulo más grande para que los ciudadanos tributen, es su trabajo eficiente. En consecuencia, si quienes gobiernan realizan bien su trabajo, el país mejorará, los ciudadanos tendrán trabajo, habrá inversión y más trabajo, la prosperidad será un hecho visible. En esas condiciones, todos los ciudadanos tendrán el estimulo para aportar voluntariamente para equipar el sector público para cumplir su función y también para pagar el salario de quienes gobiernan y de todos quienes trabajan en la administración pública.

Relaciones internacionales. El partido político y los políticos que apoyamos tienen que poner a los ciudadanos peruanos, a las leyes y al territorio nacional primero al relacionar al país con los otros países del mundo. Ningún país ni ningún organismo internacional debe estar por encima del Perú y los peruanos. Toda relación internacional debe fortalecer nuestra soberanía, no menoscabarla.

Corrupción, mentira e impunidad nulas. El partido político y los políticos deben luchar contra la corrupción en la administración pública. Esto implica una mejor selección de las personas que llegarán a trabajar para el país. Quienes gobiernan y manejan los recursos de los ciudadanos deben administrarlos honestamente. Los mentirosos no deben asumir puestos en la administración pública porque no se puede confiar en ellos. Por eso, la mentira, la deshonestidad y todo acto de corrupción deben ser sancionados drásticamente.

Mérito, capacidad y eficiencia. El partido político y los políticos que apoyamos deben priorizar el mérito, la capacidad y la eficiencia en la administración pública. Al gobierno y a la administración pública deben llegar los mejores trabajadores del sector privado. Trabajar en el sector público tiene que ser un premio y un privilegio para los ciudadanos más destacados del país.

Administración responsable de los recursos naturales. El partido político y los políticos que apoyamos deben velar que los recursos naturales del país se administren responsablemente. El Perú tiene abundantes recursos naturales para el provecho de sus ciudadanos. Estos recursos se deben administrar sabiamente y en beneficio de todos los peruanos.

Los cristianos estamos en este mundo y estamos llamados a ser responsables para con quienes van a administrar nuestro país. La buena administración del país es un asunto de sentido común.

El sentido común y la evidencia empírica nos hacen ver que es imposible un país prospero con gobernantes con ideología y principios que van en contra de la vida, el matrimonio, la familia, la libertad, la igualdad ante la ley, la seguridad, la justicia, el trabajo, la eficiencia, el ahorro,  la honestidad y la verdad.

Los cristianos, que seguimos a Jesucristo, quien es nuestro Rey, y a quien nosotros esperamos, tenemos que cumplir nuestro rol político en base a los principios y valores que él nos enseña en la Biblia, que es la palabra de Dios.

Los principios y valores que están alistados en esta nota están contenidos en la Biblia. Hay más valores, pero los que he alistado son básicos. Los cristianos nos identificamos con ellos y debemos estar listos para apoyar a los políticos y a los partidos que también los tienen, los defienden y los promueven.

Mientras Jesucristo todavía no venga a la tierra para establecer su reino y mientras estemos viviendo en este mundo, tendremos autoridades. Es inevitable que así sea. Por eso, nuestra participación política en base a los principios de la palabra de Dios es nuestra mejor opción al vivir en esta tierra. ¡Qué Dios nos de sabiduría para elegir mejor a las autoridades que gobernarán y administrarán nuestro país!

Nota: Si quiere leer más sobre política, lea este otro artículo:

https://segundorodriguez.com/pautas-biblicas-para-la-accion-politica-de-los-cristianos/