Obedecer a Dios en todo aspecto de nuestra vida es vital y esencial.

Necesitamos obedecer a Dios antes que a los hombres. La obediencia a Dios es nuestra prioridad. Nada ni nadie es más importante que Dios. En consecuencia, obedecerle y hacer su voluntad es imprescindible.

Pedro y Juan sabían lo vital y lo esencial de obedecer a Dios. Dios les dio un mandato urgente: Prediquen el evangelio Cristo en todo el mundo y a toda criatura, y hagan discípulos de Jesucristo a todas las naciones. (Marcos 16:15; Mateo 28:19). Ellos estaban obedeciendo a Dios, estaban predicando el evangelio. A las autoridades judías de su tiempo les incomodó su obediencia. Por eso, les prohibieron que predicasen (Hechos 4:1-22; 5:17-42). Pedro y Juan no se amilanaron. Su disposición y su determinación de obedecer eran el fundamento de sus vidas.

Todos tenemos que ver el obedecer a Dios como un asunto vital y urgente. Dios quiere nuestra obediencia y su palabra, la Biblia, y Su Espíritu Santo nos han sido dados para eso mismo. ¡Obedezcámosle!

La obediencia a Dios es una asunto personal.

Nadie puede obedecer por nosotros.

Dios nos habla individualmente a cada uno de nosotros por su palabra escrita y por su Espíritu. Nuestra obediencia a la clara palabra escrita es imprescindible. Hacerle caso al Espíritu Santo es vital y esencial.

Cuando Dios me alcanzó por medio de Cristo, ofrecí obedecerle. Le dije: “Lo que dispongas que haga, eso voy a hacer.” Y es lo que me he procurado hacer siempre. No significa que he obedecido perfectamente ni que nunca he pecado. No, no significa eso. La obediencia perfecta e impecable de los cristianos está aún en el futuro.

Obedecer a Dios es la prioridad de todos quienes creemos en Jesús.

Nuestra vida debe girar, moverse y encaminarse en función de hacer la voluntad de Dios, no la nuestra. 

Debemos obedecer a Dios cada vez que tenemos la convicción de que él quiere algo específico de nosotros. Sea lo que sea y cueste lo que cueste. Obedecer a Dios tiene que ser nuestra única e innegociable opción. 

Estoy en eso en este período de mi vida.

Creo que Dios quiere que haga algo, y debo hacerlo. “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. Me costará, me dolerá, pero tengo que obedecer. Dios me ha elegido para esta tarea; es mi privilegio. ¡Que Dios me ayude a hacer lo mejor posible! Amén y amén.

Gracias a Dios, esta responsabilidad no la cumpliré solo, tengo el apoyo de mi familia nuclear, de mi familia extendida y de mis hermanos en Cristo. ¡Qué bendición tan grande que es así! ¡Dios es bueno y no nos da tareas sin darnos también ayuda para cumplirlas!

Gracias por orar por mí y por todos los que me ayudan a obedecer a Dios en este mi nuevo desafío.

¡Lee, oye, memoriza, … La Biblia!

Leer, oír, memorizar, estudiar, meditar, obedecer, enseñar y afirmarse en la Biblia es una necesidad vital para todo aquel que de todo corazón se ha convertido a Jesucristo para amarle y servirle.

“Desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para salvación” (1 Pedro 2:2).

“… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63).

“Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68).

“… y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:17).

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16-17).

En este video testifico de cuánto Dios me ha ayudado por dar tiempo para alimentarme de la Biblia, que es la palabra de Dios. Ruego a Dios que use este video para edificación de sus hijos. Amén.